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Jonathan Brown trae a España las joyas de la pintura hispanoamericana

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La exposición "Pintura de los Reinos. Identidades compartidas en el mundo hispánico" contribuirá a formar una nueva idea sobre la pintura hispanoamericana y permitirá contemplar al público español y europeo las joyas de esta escuela de pintura.

Así lo ha señalado en una entrevista con Efe el hispanista e historiador del arte estadounidense Jonathan Brown, comisario de la muestra que se inaugurará mañana en sus dos sedes del Palacio Real y del Museo del Prado y que es "la más grande que se ha montado jamás sobre este tema".

Organizada por Fomento Cultural Banamex, de México, y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, la exposición "presentará al público español, en particular, y al europeo, en general, las joyas de esta escuela de pintura, de los siglos XVI y XVII".

"Por falta de oportunidad, estos cuadros realmente importantes no se conocen y la idea de lo que es la pintura hispanoamericana no esta bien formada. Buscamos llenar este hueco", prosigue el comisario.

Brown recordó que, tras la muerte de la profesora mexicana Juana Gutiérrez, él recibió la antorcha de la exposición, en la que lleva trabajando cuatro años con el objetivo de montar una gran muestra para dar "un nuevo enfoque a la historia de la pintura en la época moderna".

Las escuelas nacionales "fueron creadas en el siglo XIX y en la mayoría de los casos no corresponden a la realidad histórica. Estamos empleando el concepto de campo cultural que no tiene fronteras y el campo cultural más importante en esta época es precisamente el campo español. Es el poder mundial más importante".

España, señaló Brown, recogió de sus territorios europeos toda una serie de ideas artísticas, culturales, políticas, religiosas, y las transmitió a las partes lejanas de su imperio, empezando por América.

"Al llegar esta materia a México se transforma, porque la sociedad de la Nueva España y de Perú tiene mucho parecido con la española, pero las condiciones son bastante distintas y la pintura se adapta a esas nuevas condiciones", destaca.

También llegó a estos territorios materia de Oriente, a través de las Islas Filipinas "y por ello podemos encontrar en México ejemplos de biombos e importantes cerámicas".

Según el profesor Brown, a través de los años y las décadas los grupos culturales fueron desarrollando su propia identidad. "Hay un parentesco con España pero no es una coincidencia que lo que hacen en América tenga una personalidad muy marcada dentro de la familia del Imperio Español".

Esta personalidad se podrá contemplar en la exposición en la que se exhibirán cuadros muy difícil de ver en España.

"Por raro que parezca no hay grandes colecciones de pintura hispánica aquí, a excepción de la del museo de América, que es fabulosa, pero es el único sitio donde hay buenos ejemplos", señala Brown.

El centenar de obras que forman la muestra se han dividido en las dos sedes en las que se desarrollan dos historias paralelas. La del Palacio Real, con 68 piezas, es más grande y en ella se aborda, como preámbulo, el idioma español.

"Luego vamos, paso por paso, al momento de transformación y lo hacemos a base de comparaciones de cuadros de la misma temática. Por ejemplo, hay un grupo de Inmaculadas de distintas partes del imperio para mostrar claramente como esta materia fue transformada durante el largo viaje a América".

También existe en el recorrido una pequeña sección sobre la pintura española de la época, que, a través de agentes de transmisión, como son los artistas, las estampas, las láminas y los cuadros de pintura, llega a las orillas del Atlántico y empieza ese proceso fascinante de transformación. La exposición del Prado, con 32 obras, tiene el mismo argumento pero mas comprimido".

Entre las obras que se podrán contemplar, Jonathan Brown destacó las de Cristobal de Villalpando -"es mi pintor favorito, un verdadero genio de la pintura hispana en el ultimo tercio del siglo XVII", dice-, así como la excelente obra de José Juárez "Santos Justo y Pastor" o las de Juan Correa, que se exhiben junto a obras "que son anónimas por falta de estudios sobre ellas".

"Nuestra ilusión más grande es que se trata de un paso importante en cómo se entiende la pintura hispanoamericana", afirma el hispanista.

Mila Trenas