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El Madrid gana al Pamesa en el último suspiro

Los madridistas irán llenos de moral a Atenas para medirse en cuartos de final de la Euroliga al Olympiakos

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El Real Madrid irá pleno de moral a Atenas, para medirse en cuartos de final de la Euroliga al Olympiakos, tras ganar en el último momento a un correoso Pamesa, aunque a costa de no dar mucho descanso a Bullock y Reyes.

El Real Madrid comenzó bien. Falló el primer ataque y aceptó la primera canasta, pero dos triples de Mumbrú y Hervelle le lanzaron. Una buena defensa y cierto atolondramiento del Pamesa ayudó a que la situación pintase favorable de inicio, 10-4 en poco más de dos minutos.

El Pamesa todavía no había aparecido, pero de la mano de Rafa Martínez y de Kosta Perovic fue igualando el marcador y el juego, también porque al Madrid se le acabaron las pilas de la defensa y el equipo taronja tapó los canales del ataque.

Tras el primer cuarto, los locales salieron con la intención de deshacer su error y un triple de Raúl López y una canasta de Van den Spiegel igualaron la contienda, dando la sensación, efectivamente, de que el equipo había aprendido de sus errores.

Sin embargo, nuevas dudas locales, permitieron al Pamesa marcharse con ventaja al descanso, 36-41, tras firmar un empate a veinte en el segundo cuarto.

Reyes abrió el marcador en la segunda parte, pero el Pamesa fue el que sacó los mejores dividendos al alcanzar la decena de puntos de ventaja tras un triple de Rafa Martínez.

Era el momento de tocar a rebato y seis puntos consecutivos de Hervelle, un dos más uno y un triple, invitaron al optimismo en las gradas. El partido volvió a estrecharse, pero el Real Madrid, muy fallón en los lanzamientos exteriores, hizo la goma en el luminoso, sin ponerse por delante en ningún momento.

Por el contrario, aceptó una nueva diferencia máxima en el marcador de 14 puntos, 48-62 a poco más de un minuto para el final del tercer cuarto.

Perovic era demasiado alto para Felipe Reyes y Van den Spiegel no tenía la contundencia necesaria para frenar al pívot serbio. Por ahí empezaban los problemas del Real Madrid y por la falta de acierto en el tiro. Todo lo contrario de un Pamesa muy aseado en todas las parcelas del juego. Pese a todo el Real Madrid consiguió acabar el cuarto en la barrera psicológica de los diez puntos, 53-63.

Dos rápidas canastas de Llull, que no había 'aparecido' antes, y de Van den Spiegel en menos de un minuto y un cambio defensivo a zona del Madrid, que despistó al Pamesa obraron el cambio. 59-63 y mucho partido por delante.

A 4.30 para el final el Real Madrid se puso a un punto, 67-68 y un triple de Mumbrú logró que el Madrid se pusiera por encima en el marcador después de muchos minutos, 70-68. Un robo y contraataque de Van den Spiegel puso el 72-68.

El Pamesa no quiso tirar la toalla ni todo el trabajo realizado, pero el Madrid demostró que tiene más experiencia a la hora de gestionar finales apretados y acabó ganando por 80-76.