Público
Público

Maribel Verdú sigue con buena estrella

La actriz participa en ‘Los girasoles ciegos' y ‘Siete mesas de billar francés', preseleccionadas por la Academia de Cine para los Oscar junto a ‘Sangre de mayo'

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Dos de tres. Casi un pleno al 15 en argot futbolístico. Si ya hay una ganadora en la preselección de los tres filmes españoles que optarán a la nominación para la película de habla no inglesa de la Academia de Hollywood, no es otra que Maribel Verdú. La ubicua, la omnipresente, la deseada. La actriz de moda.

Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda; Siete mesas de billar francés, de Gracia Querejeta, y Sangre de mayo, de José Luis Garci, son las tres películas que los académicos españoles han seleccionado como finalistas para representar a nuestro cine en los Oscar. En las dos primeras, la actriz madrileña realiza un papel estelar como esposa de un represaliado por el bando franquista tras la Guerra Civil, en el caso del filme de Cuerda, y el de una mujer en busca de una segunda oportunidad, en la cinta de Querejeta.

'Estoy absolutamente satisfecha con el trabajo de Cuerda', afirmó la actriz durante el estreno de Los girasoles ciegos hace un par de semanas. La cinta está basada en el libro de Alberto Méndez y última adaptación de Azcona, una historia que la propia Verdú confiesa haber devorado con avidez y haber regalado 'mil veces'. Su personaje, Elena, 'una fantástica mentirosa', tiene esa impronta madura, fría y contenida de la que goza también el papel de Ángela en Siete mesas... con el que consiguió además el primer Goya de toda su carrera.

Una segunda juventud. Un nuevo comienzo. Estos son algunos de los titulares sobre Maribel Verdú en los últimos años. Tras su aparición fulgurante a finales de los ochenta y principios de los noventa con las películas de Vicente Aranda -Amantes- y Fernando Trueba -Belle Epoque-, la actriz está viviendo un momento profesional que cada vez la acerca más a Hollywood, aunque ella reniegue de esta industria. Si finalmente Los girasoles... o Siete mesas... acaban en la terna final norteamericana -todavía tienen que ser elegidas por la Academia de Cine en una decisión que comunicará el próximo 26 de septiembre, y después por Hollywood el 22 de enero de 2009- será la cuarta vez que Verdú pise la famosa alfombra roja del Kodak Theater, puesto que, aparte del filme de Trueba, también lo hizo con Y tu mamá también, en 2001, y El laberinto del fauno, en 2007. Todo ello sin olvidar que este verano ha estado en Alicante rodando Tetro a la órdenes de Francis Ford Coppola. Conclusión: hoy todos quieren a Maribel. El propio Cuerda ya lo ha dicho: 'Si somos candidatos a los Oscar, caminaré por la alfombra de su brazo'. No es mala idea.

Otra de las lecturas de la preselección realizada por la Academia es la presencia de la temática sobre la Guerra Civil -Los girasoles ciegos refleja la más inmediata posguerra- y la de José Luis Garci, que remiten a las nominaciones del año pasado, cuando fueron seleccionadas Las 13 rosas, de Emilio Martínez-Lázaro, y Luz de Domingo, del director madrileño. Además, en el caso de este último, si llegara a la noche de los Oscar, sería su quinta vez. La diferencia es que en esta ocasión no se trata de historias con esa reminiscencia hacia sus idolatrados años cuarenta y cincuenta, sino que Garci se ha embarcado en una epopeya sobre el 2 de mayo de la Guerra de la Independencia. A lo grande -con dinero de la Comunidad de Madrid-, y Quim Gutiérrez y Paula Echevarría en los papeles principales.

Conflictos armados o una historia pequeña. Esto es lo que presentará este año el cine español a Hollywood. Su gran baza es Maribel Verdú, aunque, de momento, ella prefiere alejarse del ruido cinematográfico y concentrarse en el teatro. El 30 de septiembre, estrena Un dios salvaje en el Alcázar de Madrid. Tampoco para.

¿Cómo ha recibido que su película esté en la preselección para los Oscar?

Nervioso e ilusionado. Estaba deseando estar aquí y quiero ganar el Oscar.

El filme está basado en el exitoso libro de Alberto Méndez. Cuando rodaba, ¿era consciente de estar ante algo importante?

Sí, era muy consciente de ello, por eso la película tenía el riesgo de que no les gustara a muchos de los lectores. Pero valía la pena intentarlo, porque es todo un carricoche expresivo.

Si al final resulta la elegida para la terna final de Hollywood, ¿qué pueden ver los norteamericanos en ella?

Esta es una película de relaciones humanas. Está presente todo el universo: las pasiones, las mentiras, los autoengaños... En el Festival de Toronto, ya comprobé la reacción de los norteamericanos y fue igual que la de los españoles: espanto ante la represión sufrida por el bando vencido tras la Guerra Civil.

Compite con Gracia Querejera y José Luis Garci. Diga un pronóstico.

Tengo el 33,33% de posibilidades. Ahora sólo sirve la aritmética pura.

 

Ha comentado que ya se siente satisfecha con haber llegado a la terna final de cara a los Oscar. ¿Modestia o prudencia?

Estamos muy contentos con esta película, y desde luego llegar a los Oscar sería la guinda final, y a todos nos gustaría, pero es evidente que de momento no tenemos garantías, por lo que prefiero contentarme con estar aquí.

‘Siete mesas...’ se estrenó hace un año. ¿Qué tiene la película para seguir en el recuerdo de los votantes de la Academia?

Sí, es curioso. Es una película que se rodó en Coslada, un pueblo de Madrid, pero porque somos de aquí. Es una historia que podría ocurrir en cualquier pueblecito de los EEUU, ya que apela a los sentimientos. No creo que sea algo estrictamente español y eso lo habrá visto la
Academia.

Maribel Verdú es una de las protagonistas de la película y también de ‘Los girasoles ciegos’. Curiosa coincidencia.

Yo creo que es una actriz a la que le ha llegado su momento. De repente, todo confluye para que muestre todo lo que lleva dentro. Seguro que volveré a trabajar con ella.

¿Qué opina de las otras películas preseleccionadas?

La de Cuerda me gustó y entendería que la eligiesen. La de Garci no la he visto, como casi todo el mundo.