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Los militares sublevados en Papúa Nueva Guinea siguen atrincherados en un cuartel de Port Moresby

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La intentona golpista en Papúa Nueva Guinea cumple hoy su tercer día con el reducido de militares armados que se sublevó atrincherado en un cuartel de Port Moresby, mientras sigue el pulso entre Peter O'Neill y Michael Somare sobre quién es el legítimo primer ministro, informan los medios australianos.

O'Neill tiene el apoyo del Parlamento y de la mayor parte de las instituciones del Estado, mientras que el veterano Somare fundamenta su reclamación en una sentencia del Tribunal Supremo en la que se dice que nunca dejó vacante la jefatura del Gobierno.

"Nuestra última acción ha sido requerir al Legislativo que acate el dictamen de las cortes (...) El Ejército y la Policía tienen que cumplir la orden del Tribunal Supremo y apoyar el gobierno legítimo, que es el gobierno minoritario Somare-Agiru", señaló el bando de Somare a través de un comunicado difundido el viernes y del que se hace eco hoy la prensa.

"Es por esta razón que mi Gobierno ha nombrado al coronel (retirado) Yaura Sasa jefe de las Fuerzas Armadas", añade la nota.

Sasa, de 66 años, y una veintena de soldados entraron en el cuartel general del Ejército el jueves pasado y tomaron de rehén al jefe máximo de los militares., Francis Agwi.

Ese mismo día, los sublevados dejaron en libertad a Agwi y se atrincheraron en un cuartel de las afueras de Port Moresby cuando se dieron cuenta que nadie de las Fuerzas Armadas secundaba la acción.

Sasa pide desde entonces para entregase garantías de que serán amnistiados por sus acciones.

O'Neill declaró el mismo jueves, tras la liberación de Agwi, que tenía la situación bajo control y que el levantamiento había fracasado.

Según el diario papuano "The Nation", O'Neill ha decidido para solucionar la crisis proponer al Parlamento, donde cuenta con 70 de los 119 escaños, la celebración de elecciones anticipadas cuando los diputados se reúnan a mediados de febrero.

La crisis política que atraviesa Papúa Nueva Guinea se fraguó en la cámara parlamentaria el año pasado, cuando declaró vacante el cargo de primer ministro y nombró para el cargo a O'Neill.

Somare, de 75 años, fue elegido primer ministro en las elecciones de 2002 y renovó el mandato en los comicios de 2007.

En 2011, cayó enfermo y viajó a Singapur para que los tratasen especialistas del corazón. En junio, fuentes de su familia anunciaron que Somare había decidido retirarse de política.

Con esos antecedentes, el Parlamento, en una sesión celebrada el 2 de agosto, declaró vacante el puesto de primer ministro y a continuación eligió a O'Neill.

Pero Somare regresó en septiembre y recurrió primero al Legislativo, donde se había quedado en minoría, y luego a los tribunales.

El Supremo concedió la razón a Somare el 12 de diciembre pasado, al declarar ilegal la proclamación de vacante del cargo de primer ministro, pero O'Neill rechazó el falló y maniobró con el Legislativo para subsanar las deficiencias legales apuntadas por la justicia.