Publicado: 21.04.2013 13:22 |Actualizado: 21.04.2013 13:22

"Se está montando un chiringuito en beneficio de los especuladores"

Decenas de miles de personas marchan por las calles de Madrid contra la privatización de la sanidad pública que ha puesto en marcha el Gobierno autonómico

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Decenas de miles de personas (a 70.000 personas según la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, entre 40.000 y 50.000 según los sindicatos y entre 3.000 y 3.500 según fuentes policiales), en su mayoría profesionales de la sanidad pública madrileña y también usuarios, han participado este domingo en una nueva Marea Blanca que ha recorrido algunas de las principales calles de la capital, en un marcado ambiente festivo. La quinta manifestación desde enero (una fase de movilización que siguió a la huelga de cinco semanas de los médicos madrileños en noviembre y diciembre, hasta que entró en vigor el plan de privatización)  estaba encabezada por el lema del movimiento: "La sanidad no se vende, se defiende". [Mira la fotogalería de la manifestación].

Convocadas por la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid y la Plataforma Asamblearia de Trabajadores y Usuarios por la Salud (Patusalud) , los profesionales, vestidos en su mayoría con las batas blancas cuyo color da nombre a su protesta, han mostrado una vez más su oposición a los planes de externalización de la gestión de hospitales y centros de salud de la Comunidad de Madrid.

La cabeza de la marcha ha llegado pasado el mediodía hasta la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid precedida por varias pancartas y con gritos de "sanidad pública", "ladrones" y "González dimisión". Las convocantes de la Marea Blanca han acusado al Gobierno regional de montar "un chiringuito en beneficio de los especuladores", en un manifiesto leído en la Puerta del Sol al término de la marcha.

El presidente de la Asociación de Diabéticos de Madrid, Juan Manuel Gómez, y una pensionista, Susana López, han leído el texto en el que, entre otras cuestiones, se pide la dimisión del presidente madrileño, Ignacio González; el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty , y el director general de Hospitales de la Comunidad, Antonio Burgueño.  Además, se exige la derogación, entre otras normas, del real decreto de 2012 del Ministerio de Sanidad que, entre otras cosas, estableció el copago de medicamentos y la retirada del Plan de Garantías de la Sostenibilidad del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid que supone la externalización de hospitales y centros de salud.

 

Los organizadores de la Marea Blanca hacen una llamada a la movilización ciudadana contra el plan regional porque supone, entre otros cambios, la privatización de servicios y la extinción de categorías profesionales. Implica también, han dicho, el cierre de centros como el Instituto de Cardiología y la Agencia Laín Entralgo y la reducción de laboratorios que se concentrarán en un número reducido de hospitales.

El texto leído en la manifestación critica que la Comunidad de Madrid no ha aportado "ni una sola razón" que sostenga la necesidad de acometer su plan y argumenta que el problema que lleva a estos cambios no un exceso de gasto sino un "modelo político" con que aseguran que no quieren ser cómplices. Asimismo, han denunciado que el plan "fomenta la exclusión sanitaria de los más desfavorecidos" y que "en lo único que es eficiente es en trasladar el dinero del bolsillo de los ciudadanos a las empresas" que gestionarán los centros. Según el manifiesto, la sanidad pública tiene un coste "muy inferior" a la media europea y mundial y si se consuman los cambios planteados por la Comunidad una parte de la población se quedará sin una asistencia sanitaria adecuada.

Según la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública, los pliegos "que suponen la privatización total de hospitales que ya son semiprivados, han sido rechazados unánimemente" por organizaciones profesionales y sindicales, así como por entidades vecinales y los partidos políticos de la oposición. En su opinión, la continuidad de las movilizaciones "masivas", que persisten desde octubre de 2012 señalan que la "mayoría ciudadana y profesional rechaza los planes privatizadores de Lasquetty y González y esta dispuesta a seguir luchando en defensa de una Sanidad Pública universal, eficiente y de calidad".

Durante la manifestación, los sindicatos de la Mesa Sectorial de Sanidad(Amyts, CCOO, Satse, CSIT, USAE y UGT) han considerado que existe poco margen para que la Consejería de Sanidad atienda las peticiones que formularán este lunes en la Mesa Sectorial para modificar el borrador del pliego de condiciones para la externalización de seis hospitales públicos. Los portavoces han coincidido en su rechazo tajante al borrador con las condiciones de privatización de la gestión de seis hospitales presentado el pasado jueves y en señalar que no esperan concesiones por parte de la Consejería de Sanidad en la reunión de la Mesa Sectorial que mantendrán mañana, porque según han considerado la Comunidad no tiene "intención de negociar".

Por su parte, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, que ha acudido a la Marea Blanca acompañado de otros representantes de su partido, ha asegurado que los socialistas van a "acudir a los tribunales" para intentar paralizar todo el proceso de privatización de la sanidad, porque el "90% de los madrileños está en contra del desmantelamiento del sistema sanitario público".

El grueso de la manifestación, que se ha ido formando a lo largo de la mañana con las diversas columnas de manifestantes que han partido de los hospitales de toda la región, han gritado a su paso por el Ministerio de Sanidad, en el paseo del Prado, "ahí está, ahí está la cueva de Alí Babá".

La manifestación se ha celebrado en un ambiente festivo y transcurre vigilada por un reducido dispositivo policial, aunque han sido vallados lugares concretos como el Ministerio de Sanidad, los accesos a la zona del Congreso de los Diputados y la sede de la Presidencia autonómica. Durante el recorrido se ha escuchado la música de dos charangas y un coro ha versionado varias canciones con letras alusivas a la protesta.

La manifestación va precedida de una pancarta con el lema "La sanidad no se vende, se defiende" y muchos participantes portan carteles con frases como "La sanidad del PP es muy particular" y "Si vendéis La Paz presentaremos guerra".


Ana G.O., una psicóloga del sistema publico madrileño, ha dicho que el Gobierno autonómico se está valiendo de su mayoría absoluta para "arrasar" con el sistema sanitario público, como está haciendo también, a su juicio, con la educación y el agua. Considera que la Comunidad de Madrid no va a dar marcha atrás en sus planes de "privatización" pero cree que los ciudadanos deben manifestar su oposición a lo que entiende como un "ataque a los servicios públicos".

Una trabajadora de un centro de salud de Alcobendas, M.A., se ha mostrado convencida de que "los planes de privatización están prácticamente hechos pero la gente no puede pasar y el Gobierno tiene que saber que van a seguir protestando". Esta trabajadora ha indicado que además ella es usuaria de la sanidad y que por eso le interesa "que siga siendo pública".

El consejero no atiende al diálogo y legisla decretazo a decretazo", ha señalado una doctora del 12 de Octubre. Durante la marcha se ha criticado la gestión no solo de Javier Fernández-Lasquetty sino del Ejecutivo regional al completo y la "política de privatizaciones" del Gobierno nacional. "Esto no es para ahorrar, es para ganar dinero", ha comentado otro médico del centro de Salud Reina Victoria, que ha acusado al consejero madrileño de "engañar" y "no ofrecer datos concretos" sobre las reformas que se están planteando.

Mientras tiene lugar la manifestación, autorizada hasta las 15.00 horas, muchos profesionales de la sanidad pública madrileña que hoy están de guardia han acudido a sus puestos de trabajo con lazos negros en apoyo a la protesta, según han indicado fuentes sindicales.

Por su parte, el consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha dicho hoy que "los de las barricadas y las movilizaciones no han conseguido nada" a la hora de cambiar aquello que critican en los planes de la Comunidad para externalizar la gestión de seis hospitales públicos. Lasquetty ha añadido que la voluntad del Gobierno regional "siempre" ha sido dar la oportunidad de hacer aportaciones a quien quería hacerlo, y que por ello los pliegos contienen "infinidad de aspectos que se derivan directamente de peticiones, observaciones y sugerencias que nos han expresado profesionales, hospitales y otro tipo de entidades".

El Gobierno autonómico del Partido Popular ha emprendido la privatización de la gestión de algunos hospitales públicos y centros de salud como parte de las medidas para ahorrar supuestamente más de 500 millones del presupuesto sanitario público.