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Los museos de París cierran sus puertas contra los recortes

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Los principales museos de París cerraron sus puertas el miércoles y la Mona Lisa dejó a sus admiradores esperando mientras los trabajadores del Louvre acudían a la huelga, en protesta contra los recortes de gastos que dicen amenazan al arte en el país.

Museos como el Louvre, que exhibe a la Mona Lisa en el corazón de una colección de arte que abarca milenios, ayudan a que Francia sea el principal destino turístico del mundo.

Pero los trabajadores del museo señalan que los despidos y las subvenciones bajas ponen en peligro esta importante status.

"Con menos empleados, más grande será el riesgo de que el museo funcione en condiciones inaceptables en términos de seguridad, ya sea para las obras de arte, los visitantes o el edificio", dijo Didier Alaime, portavoz de la división de cultura del sindicato CGT.

El Louvre abrió sus puertas con más de una hora de retraso, después de que los trabajadores se reunieran debajo de su famosa pirámide de vidrio para discutir las opciones de la huelga.

En tanto, el Museo d'Orsay, donde se exhibe el "Olympia" de Edouard Manet, algunos de los paisajes más impactantes de Vincent Van Gogh y decenas de pinturas impresionistas, permaneció cerrado durante todo el día.

Sus empleados se reunirán el jueves por la mañana para decidir más acciones después de negociaciones con el ministro de Cultura Frederic Mitterrand el miércoles.

El museo Rodin, con sus esculturas de amantes abrazados, y el futurista Centro Pompidou, que ha encabezado el movimiento de las protestas y que dejó de operar la semana pasada, también se encontraban cerrados.

El Gobierno francés está reestructurando el sector de la cultura como parte de sus esfuerzos para recortar gastos, argumentado que busca mejorar la calidad mientras controla los costes a través de auditorías y otras iniciativas.

El turismo representa cerca del 6 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Francia, aunque este año la crisis económica global obligó a los europeos, estadounidenses y japoneses a quedarse en casa.

Los museos franceses tienen un papel crucial en atraer a los turistas. El año pasado, unos 80 millones de personas visitaron el país y sólo el Louvre recibe a unos 6 millones de personas al año.