Publicado: 14.07.2014 10:06 |Actualizado: 14.07.2014 10:06

Oxfam asegura que harán falta 75 años para que se erradiquen las desigualdades salariales y de género

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La organización no gubernamental Oxfam ha asegurado que harán falta al menos 75 años para que se erradique la desigualdad de género y la disparidad salarial entre hombres y mujeres y ha pedido al G20 que aborde la situación y que adopte las medidas necesarias para erradicar la discriminación de la mujer. A pesar de esto, actualmente estos problemas se encuentran un proceso de muy lenta y progresiva disminución, según un informe que han publicado este lunes.

El informe ha advertido de que los objetivos de crecimiento del G20 no podrán materializarse a no ser que se avance en el ámbito de los Derechos Humanos de las mujeres —concretamente en el terreno laboral—, en la protección social y en las políticas fiscales. Todo esto permitirá el fin de la discriminación sistemática y la exclusión económica de las mujeres.

"Esta brecha entre hombres y mujeres refleja una forma de desigualdad básica y arraigada que aqueja a los países del G20 a pesar de los logros indiscutibles alcanzados en otras áreas", ha afirmado la directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima. También ha añadido que "si la tasa de empleo remunerado de las mujeres fuese igual a la de los hombres, el PIB de Estados Unidos incrementaría un 9%, el de la Eurozona un 13% y el de Japón un 16%".

Byanyima, ha asegurado que, en general, tanto en los países del G20 como en los que no pertenecen al grupo, las mujeres sufren discriminación en ámbitos institucionales, salariales y familiares, tienen mayor presencia en los empleos a tiempo parcial, y realizan la mayor parte del trabajo no remunerado. Según Oxfam, si los trabajos no remunerados que realizan las mujeres, como el cuidado de los niños o las labores domésticas, fuesen reconocidas, podrían suponer entre un 20 y un 60 por ciento adicional al Producto Interior Bruto (PIB) de los países del G20.

"El desarrollo y crecimiento económico sólo podrán ser considerados inclusivos y supondrán una diferencia positiva en las vidas de todas las personas si los hombres y las mujeres tienen igualdad de oportunidades para beneficiarse de ellos, se respetan los Derechos Humanos y se persigue el desarrollo sostenible", ha asegurado José María Vera, director general de Oxfam en España. "No estamos hablando de un problema de mujeres, sino de un problema sistémico que afecta al bienestar de todas las personas, tanto en los países pobres como en los ricos", ha añadido.

En la cumbre del G20 celebrada en México en el año 2012, los líderes del G20 se comprometieron a abordar los obstáculos que provocan la discriminación de las mujeres e impiden su participación social y económica plena, pero desde entonces y según la organización, se han realizado pocos progresos.

"La presidencia australiana del G20 tiene la oportunidad de cumplir dicho compromiso trabajando para conseguir un crecimiento económico que sea verdaderamente inclusivo y promueva los derechos de las mujeres", ha explicado José María Vera.

Según Oxfam, el establecer unos objetivos de desarrollo e independientes sobre desigualdad económica, igualdad de género y derechos de las mujeres, el impulsar políticas de empleo digno y eliminar las diferencias salariales poniendo fin a la discriminación y facilitando la conciliación familiar son algunas de las medidas a tomar en los próximos años.

Para conseguir reducir la discriminación Oxfam recomienda la mejora del acceso a los servicios de atención a menores y personas mayores, una mayor protección de la seguridad social, el fomento de la financiación de los servicios públicos y la ampliación de los derechos por baja parental.