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La Seguridad Social califica de "salvajada" el coste de subir las pensiones con el IPC

El número dos del departamento que gestiona las jubilaciones reconoce que  es "innegable" que la reforma de Bañez conlleve "alguna pérdida de poder adquisitivo"

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El director general de Ordenación de la Seguridad Social, Rafael Barberá de la Torre, ha afirmado este viernes que el coste anual de revalorizar las pensiones al IPC es una 'salvajada' y que durante años las nóminas de algunos jubilados han crecido a un ritmo 'insostenible', lo que ha llevado al Gobierno a 'acelerar' la adopción de medidas que frenen el 'deterioro' de las cuentas de la Seguridad Social.

Durante su intervención en la Jornada sobre Previsión Social Complementaria, que la Asociación de exdiputados y exsenadores de las Cortes Generales ha organizado en el Congreso, Barberá de la Torre ha afirmado que la evolución demográfica de la población española está empeorando aún más el impacto de la crisis económica en las cuentas de la Seguridad Social, creando un 'déficit evidentemente insostenible en el tiempo', que sólo este año se cifra en unos 12.000 millones de euros. 'Eso ha provocado que hayamos tenido que acelerar e incorporar un conjunto de medidas destinadas a hacer sostenible el sistema', ha añadido el número dos de la Seguridad Social, tras indicar que en los últimos ejercicios ya se han ido aprobando medidas con este objetivo, aunque 'insuficientes para frenar el deterioro de las cuentas públicas', incluso ante una mejora de la economía 'a partir del año que viene', pero que previsiblemente no incrementará la afiliación a una velocidad suficiente.

Así, con la vista puesta en 'no agotar el fondo de reserva' para no tener que recurrir a la financiación bancaria para pagar las nóminas de los jubilados, el Gobierno ha planteado una reforma del sistema que pasa por la creación de dos factores: uno de sostenibilidad, con el que se adecuen las pensiones a la esperanza de vida en el momento de entrada en el sistema, y otro de revalorización para sustituir al IPC como índice de actualización de las cuantías. 'Este índice de revalorización es fundamental porque las pensiones en este país han crecido a un ritmo insostenible. Desde que en 1997 se aprobó que las pensiones tenían que crecer al ritmo del IPC nunca lo han hecho con el IPC, siempre ha sido por encima o por debajo. Y en los años buenos hubo algunas que crecieron a un ritmo vertiginoso, así que intentando beneficiar a los pensionistas en esos años, se perjudicó a los que venían detrás', ha asegurado el director general.

Además, ha afirmado que la revalorización anual de las pensiones copa el 27% del gasto en esta materia, una 'salvajada', por lo que a su entender 'el poder adquisitivo tiene que caer en los años que no se puede hacer frente al gasto'. 'Es cierto que ahora habrá alguna pérdida de poder adquisitivo, eso es innegable, pero que lleguen a decir que se perderá un 28%... Hombre, sería así si en 20 años la situación de la Seguridad Social y la situación económica del país fuera como ahora, pero mantenerse así 20 años no es cuestión de las pensiones, sino de que estaríamos todos ya arruinados', ha añadido.

Barberá también ha justificado que las medidas se tomen ahora porque 'simplemente se intenta dar una solución para evitar que en el futuro los problemas sean incluso más graves y el efecto pueda ser mucho mayor, con medidas mucho más drásticas como en otros países europeos como Portugal o Grecia'. 'Podíamos haber aguantado un par de años sin hacer nada, con el fondo de reserva. ¿Para qué nos vamos a meter en este lío? Si luego vienen las elecciones y si ganamos, ya veremos, y si viene otro, que lo resuelva como pueda. Pero no hemos hecho eso. No somos tan tontos como para pegarnos tiros en los pies', ha añadido.

En cualquier caso, el responsable de Seguridad Social ha insistido en que en ningún caso la intención del Ministerio de Empleo con esta reforma es cambiar el modelo público y de reparto que existe en España, y ha asegurado que confían en que 'el sistema puede funcionar y ser sostenible'. 'El sistema dará pensiones adecuadas, que es lo que hay que garantizar', ha apostillado, recordando que se han tomado otras decisiones en el mismo sentido como ampliar las posibilidades de compatibilización entre jubilación y trabajo.

Con respecto a los sistemas complementarios de previsión social, esto es los planes de pensiones privados, Barberá aboga por que sirvan para 'acompañar' a las pensiones públicas pero siempre de forma 'totalmente voluntaria'. 'En ningún caso se ha pensado en modificar el sistema de pensiones para convertirlo en un sistema de capitalización. Están surgiendo por ahí rumores de que estamos sustituyendo un sistema público de reparto por uno privado de capitalización y eso es totalmente falso', ha insistido.

Además, ha señalado que el problema en España no se deriva de que 'las pensiones públicas quiten clientes' a las aseguradoras privadas, sino 'un problema de formación y de filosofía de la vida'. 'Hay que aprender que el ahorro es importante, que hay que pensar en el futuro no sólo mañana, sino pasado mañana. No es un problema de competir entre público y privado; la pensión pública tiene su hueco y la privada, también', ha zanjado.