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"Vivimos casi ya en la era de los robots"

Kazuhito Yokoi, creador de uno de los robots humanoides más avanzados del mundo

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Cansado después de tres horas de conferencia y muchas más de viaje desde Japón, Kazuhito Yokoi recupera las fuerzas cuando se le pregunta por robots. Se le encienden los ojos, se levanta imitando el caminar de uno, enseña imágenes de la Grecia antigua, del Renacimiento o la Revolución Industrial europea que muestran cómo el sueño de fabricar autómatas no es de ahora ni tampoco una manía de los japoneses. Yokoi es en la actualidad co-director del Laboratorio de Robótica Japonés-Francés con sede en Tsukuba, ciudad considerada la capital de la robótica. Diseñó el humanoide HRP-2, un robot de 1,54 metros de altura, inspirado en un personaje del manga japonés y catalogado como uno de los más avanzados por sus habilidades motoras y de relacionarse. Con varios premios a sus espaldas, este doctor en Ciencia de Ingeniería Mecánica es considerado una eminencia de la robótica mundial, especialmente interesado en los humanoides. El jueves dio una charla en la Universidad Carlos III de
Madrid, invitado por el Robotics Lab de este centro.

Su conferencia se titulaba ‘La robótica japonesa, presente y futuro'. ¿Qué ideas principales ha querido contar?

He querido introducir a los asistentes en la robótica humanoide de Japón. También, en la capacidad real de hacer un robot humanoide, sus partes, las dificultades con las que nos enfrentamos, sus posibilidades, y hasta donde pueden llegar.

¿Por qué es precisamente Japón la primera potencia mundial en robótica?

Al acabar la II Guerra Mundial, la industria japonesa necesitaba recuperarse y volver a producir, pero no había mano de obra. También hay razones que no son industriales. En Japón, nunca han habido muchos emigrantes. Históricamente hemos sido recelosos de los extranjeros. La sociedad ha envejecido y los japoneses no quieren contratar a gente foránea. Al no tener una cultura de aceptación de inmigrantes teníamos que acelerar y automatizar los procesos mediante los robots. Además, aunque la robótica es original de EEUU, tanto allí como en Europa los sindicatos son fuertes y han peleado contra los procesos de robotización. Pero en Japón los sindicatos eran más débiles. El gobierno tenía dos opciones: o abría las fronteras o construía sus propios obreros. Decidió suavizar sus normas sobre inmigración pero apostó mas por los robots.

En Europa siempre ha llamado la atención el interés de los investigadores japoneses por crear robots de forma humana. ¿A qué se debe ese afán?

[Yokoi se levanta a por su portátil y muestra imágenes de un dibujo de un robot griego y otra de una muñeca autómata hecha en Suiza en el siglo XVIII] ¿Grecia es una región de Japón? El interés por los humanoides no es algo exclusivo de Japón. También EEUU ha estado interesado, sólo hay que ver sus películas. Pero desde hace 30 años ha evolucionado más en mi país. Ahora es el séptimo sector en importancia para nuestra economía.

¿Por qué es tan difícil que un robot humanoide camine, corra o suba escaleras?

Los robots ya caminan, incluso han escrito algún libro. Se pueden comprar en las tiendas. Pero el problema no es caminar, son los obstáculos. Para el robot es muy difícil entender las diferentes condiciones del suelo, las alturas, los escalones, los grados de inclinación. El problema mecánico está resuelto. Lo más complicado es su equilibrio, es fácil que caigan de espaldas. Fíjese en los niños. Un niño, mientras aprende a caminar, se cae con frecuencia y no le pasa nada, pero un robot de talla adulta si se cae, se rompe. Es más importante la electrónica, la visión y la inteligencia artificial.

HRP-2, el robot que usted creó sí consiguió andar ¿Cuál fue el mayor reto al que se enfrentaron en el diseño de HRP-2?

Lo más complicado fue compactarlo. Meter todo en el tamaño que tenía  pensado. Quería que fuese tan delgado como yo mismo.

¿Qué fue de él? ¿Qué se hace con un robot después de que ha sido diseñado y expuesto al público y los medios?

En Japón hay una constante actividad. Los robots quedan como plataforma de investigación. Se sigue investigando y mejorando. En mi país, los medios de comunicación apoyan mucho este tipo de investigaciones, no se ven como una pérdida de tiempo y recursos.

¿El siguiente paso en el desarrollo de la robótica humanoide es enseñarles a relacionarse con los humanos? ¿Habrá que enseñar también a los humanos a tratar con los robots?

Esa es una buena pregunta. Los humanos deberán entender a los robots y los robots a los humanos. Fíjese en los coches. Recuerde las reacciones de rechazo que muchos tenían al ver los primeros vehículos. Ahora hay una asociación entre el automóvil y el hombre que no existía en el pasado. Poco a poco fuimos aprendiendo a relacionarnos con ellos. Tendrá que haber un aprendizaje mutuo, porque los robots y los humanos tendrán que convivir.

¿Cómo se imagina el mundo, tras el prisma de la robótica, en el año 2020?

Bueno, ahora ya estamos usando robots en el campo de la tecnología. Fabricamos robots con otros robots. Hay muchos sistemas robóticos invisibles: puertas que se cierran solas, sensores de todo tipo, medicina, en especial en la cirugía...

¿Y los usos militares?

En Estados Unidos sí, es muy importante, es lo más importante. Pero en Japón, apenas tiene desarrollo en el campo militar. Nosotros no tenemos intereses militares como los que tienen los EEUU.

¿Y en el futuro?

Ya casi vivimos en la era de los robots. En el futuro, ellos harán las tareas más mecánicas y tediosas. La limpieza de calles y edificios, la asistencia en el hogar o a los ancianos. También tendrán mucha presencia en labores de riesgo como la lucha contra el bioterrorismo, la manipulación de compuestos tóxicos, trabajos medioambientales. Además, los robots irán donde no debe ir el hombre: zonas extremas, la exploración del espacio y bajo los mares. Pero tampoco me imagino una sociedad llena de humanoides junto a los humanos.

¿Tiene algún tipo de robot en casa o le gustaría tenerlo?
No, no. Para los niños sí, de los pequeños para que jueguen. Pero no, no tengo.