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La Casa Blanca se cuela en el Dolby Theatre

Michelle Obama sorprende anunciando desde Washington el premio a Argo como mejor película

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La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, fue una de las grandes protagonistas de la gala de la 85 edición de los Oscar, ya que de forma inesperada se coló en la ceremonia para entregar ni más ni menos que el premio más importante, el destinado a la mejor película. Nunca antes había sucedido un hecho tal en los Oscar.

En una comparecencia en directo desde la Casa Blanca en Washington, a casi 4.800 km de Hollywood, y mostrada en una gran pantalla, Obama alabó el trabajo de la industria del cine antes de anunciar el premio a Argo.

Con un vestido de noche plateado, la mujer de Barack Obama dijo que las candidatas de este año 'nos han hecho reír, nos han hecho llorar y agarrarnos al reposabrazos (del sofá) un poco más'. 'Nos han recordado que podemos superar cualquier obstáculos si trabajamos ardua y duramente. Son especialmente importante para los jóvenes. Cada día se implican en las artes, aprenden a abrir sus mentes (...) y esforzarse para alcanzar esos sueños'.

Argo se ha convertido en una cinta muy del agrado de la clase política estadounidense y en particular de la Casa Blanca. La cinta de Ben Aflleck muestra una cara escasamente explotada por la industria de Hollywood. La de la faceta más amable de la diplomacia estadounidense. El papel de la CIA en la llamada crisis de los rehenes de Irán que sucedió entre 1979 y 1981.

Argo se ha llevado un premio que podría haber ido destinado para otra película que también pone el ojo en los servicios de inteligencia estadounidenses pero desde un prisma bien distinto. Y es que la narración de Kathryn Bigelow sobre la operación para capturar y ejecutar a Osama Bin Laden tan solo consiguió un premio menor.

La hora más oscura pasó mucho más desapercibida en la gala de Hollywood que lo que lo hizo por el Capitolio, donde recibió numerosas críticas, sobre todo desde el lado de los republicanos, por su representación de los métodos de tortura y por las supuestas filtraciones de información clasificada para ayudar a la realización de la misma.