Público
Público

Entrevista a la directora Marie Noëlle Marie Noëlle: “Trataron a Marie Curie como a una puta”

La cineasta francesa revela el escándalo que la sociedad machista de principios del siglo pasado urdió contra la gran científica, con el que casi se consiguió que no la concedieran su segundo Premio Nobel. 'Marie Curie' es una película de denuncia de la ignorancia y los prejuicios.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 10
Comentarios:

Fotograma de la película 'Marie Curie', dirigida por Marie Noelle

A las grandes mujeres de la Historia a las que el ‘ardor’ machista no ha podido dejar fuera de los libros, apartadas en el limbo del silencio, las han buscado otros retorcidos ‘castigos’. Marie Curie, la primera persona que recibió dos Premios Nobel en distintas categorías, Física y Química, y primera mujer que era reconocida con esta distinción, recibió en vida continuados y violentos ataques de la sociedad patriarcal represora y, aun hoy, la imagen que la ha inmortalizado es la de una mujer adusta, poco femenina, excesivamente fría. “Al fin y al cabo, los biógrafos y los fotógrafos eran hombres”. La cineasta Marie Noëlle se carga ahora esa representación “falsa” de esta genial científica en su película Marie Curie.

Despreciada ‘por ser mujer’ por la comunidad científica de la época, Marie Curie se mantuvo firme y siguió adelante. Apoyada primero por su marido, Pierre Curie, quien tuvo que amenazar con rechazar el Premio Nobel si no se reconocía también el trabajo de ella; a la muerte de éste, viuda y con dos hijas, se enfrentó a una embestida miserable con la que intentaron eliminarla de la Historia. La joven Marie Curie recibió el azote de una sociedad hipócrita y perversa, que lanzó sobre ella los peores insultos por mantener una relación íntima con un colega, que vivía separado –física, aunque no legalmente- de su mujer.

Interpretada por una estupenda actriz polaca, Karolina Gruszka, en esta película se muestra cómo Marie Curie se topó de frente con un sórdido escándalo urdido para derribarla y que estuvo a punto de evitar que le concedieran su segundo Nobel. No pudieron con ella. Atacada también por atea y por extranjera, la científica se convirtió en la primera mujer en recibir una cátedra en la Sorbona de París. Hoy sus restos descansan en el Panteón de esa ciudad.

Hacer una película sobre Marie Curie entraña el riesgo de que mucha gente al conocer al personaje…

He conocido gente que escucha el nombre de Marie Curie y dicen que fue ¡la persona que descubrió la electricidad!

¿Para usted tiene un significado especial su figura?

Sí. Marie Curie es para mí como una especie de madrina. La conocí con doce años porque mi madrina real me regaló una biografía de ella y recuerdo que me impresionó muchísimo. Después he investigado muy seriamente, he leído mucho más sobre ella. Pero hasta hace seis años no había leído nada del escándalo que cuento en la película, lo descubrí en un artículo de prensa. Yo no tenía ni idea.

Es impresionante hasta dónde llegó aquella sociedad con ella, intentando crucificarla por un asunto personal…

Todavía hoy hay mucho machismo como entonces, aunque empecemos a hablar de cuotas y en algunas personas haya otra mentalidad. En Cannes ha habido dos películas con chimpancés y eso me hace pensar que ¡hay muchos chimpancés en nuestras vidas! Cuando leí acerca del escándalo, me di cuenta de que todo el mundo sabía ya entonces que ese hombre no tenía buena relación con su mujer, que era un matrimonio roto, pero trataron el tema como si él fuera víctima de una puta, que era Marie Curie. Trataron a Marie Curie como a una puta para acabar con ella. Está escrito en los periódicos. Pero ¿qué es eso? No podía imaginar cómo sufrió ella aquellos insultos.

A muchos genios nadie les ha señalado por su vida privada y eso que algunos han sido auténticos tiranos.

Sí, claro. En los hombres, incluso da más brillo a sus biografías. Es increíble, pero, claro, no hay que perder de vista nunca que casi siempre la que se conoce es la visión de los hombres biógrafos.

A veces se ha inmortalizado a mujeres destacadas de la Historia con una imagen que no era real, ¿con Marie Curie ha ocurrido también?

Sí. La imagen que nos ha llegado de ella es la de una mujer melancólica, un poco arisca y excesivamente fría, que no es correcta, de hecho, es falsa. Siempre le hacían fotos con una pipeta delante, que era un instrumento que no tenía nada que ver con su trabajo, pero los hombres fotógrafos debían pensar que era decorativo y se lo colocaban todo el rato. Y yo me la imagino a ella pensando que qué estaba haciendo con esa pipeta en todas las fotos. Por eso me peleé con la distribuidora alemana para que no saliera el laboratorio en los carteles. Es el cliché. Marie Curie no era fría ni arisca, era una mujer con sentido del humor, cosa que no se ve en ninguna de las representaciones ni referencias que hay sobre ella. Además, he descubierto que tenía mucho talento poético, una calidad literaria increíble. Leyendo su diario en la Biblioteca Nacional he llorado con ella. Escribía sobre todo, sobre la comida que iba a hacer a sus hijas, sobre los tiempos que recordaba con su marido muerto, momentos bellísimos…

La directora Marie Noëlle

La gran paradoja de su vida es que fue Einstein, al que se le ha tachado de gran misógino, el que la apoyó y defendió, ¿fue así?

Sí. Cuando me enteré de esas cosas de la vida de Einstein, fue terrible para mí, pero ahora me he reconciliado con él al saber que fue el que apoyó a Marie Curie. Dijo que ella era la mujer más inteligente del mundo. Se portó muy bien durante el tiempo en que se produjo el escándalo, él la sostuvo, la escribió constantemente, hizo declaraciones en público apoyándola… Se hicieron muy amigos. Iban mucho a dar grandes paseos por Suiza.

El caso del escándalo creado contra Marie Curie ¿podría utilizarse como símbolo de la ignorancia?

Sin duda, es algo muy actual. Hoy solo hay que ver cómo habla la gente de ciertas cosas… teniendo toda la información a mano. Todos tenemos acceso a tanto saber y la gente ¡no sé qué hace con eso! Solo utilizan los medios para el odio, no analizan nada… El saber y el conocimiento no son nada sexys hoy.

En la película ha evitado poner el acento en la parte científica, ¿su intención era centrarse solo en la mujer y no en la científica?

Me interesaba averiguar qué tipo de mujer era Marie Curie. No me interesaba para la película el icono científico, además, me impresionó descubrir a la mujer. Me impresionó casi más descubrir cómo era el ser humano, más que el científico. No era mi intención hacer un biopic convencional, sino mostrar una figura inspiradora. Marie Curie era una mujer muy moderna, muy libre en su forma de pensar y de actuar, alguien con quien nosotros nos podemos identificar ahora. Era una mujer que nunca se quejaba, nada de autocompasión. Nada de mujer víctima.

Las mujeres víctimas…

Hacen daño, se hacen daño a ellas mismas en primer lugar y luego hacen mucho daño al colectivo de mujeres. Luego llegan los hombres y las cogen como ejemplo para decir que las mujeres nos quejamos siempre. Marie Curie tenía otra manera de vivir, activa, algo que debería aprenderse.

¿Eso es lo que querría que pasara con su película?

Sí. Me gustaría que inspirara a hombres y mujeres y, sobre todo, a los jóvenes. En Alemania, después de una proyección se me acercó una estudiante de Física y me dijo que acababa de suspender y que pensaba abandonar los estudios, pero que al ver la película supo que tenía que seguir. Si se ve así la película, es una victoria. Marie Curie tiró siempre hacia adelante. Jamás se escudó en la autocompasión y siempre luchó contra la ignorancia. Esos, autocompasión e ignorancia, fueron los enemigos de su vida. Son los enemigos de las mujeres.