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Thierry Frémaux: "En este mundo de comidas y películas bio, la última gran película fue 'Apocalypse Now'"

El director del Festival de Cannes 'regala' una maravillosa experiencia, ¡Lumière! Comienza la aventura, una declaración de amor al cine, con la que vuelven a la gran pantalla por primera vez en 120 años las películas de Louis Lumière

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Thierry Frémaux comentando en vivo la película en la proyección especial en el Festival de San Sebastián. / MAMBRÚ

Esperanza Aguirre, ex ministra de Cultura, no tenía ni puñetera idea de quién era José Saramago. ¡Menos mal que el actual ministro, Íñigo Méndez de Vigo, ve mucho ‘Cine de barrio’! Cuánto más respeto se pierde en España por la cultura, más envidia me da Francia, férrea defensora de sus artistas y protectora y enamorada del cine. Aquí la máxima autoridad pregunta por “esa pintora ¿Sara Mago?”, mientras que allí Thierry Frémaux, uno de los hombres más poderosos del cine mundial, delegado general del Festival de Cannes desde 2001, se planta desde hace veinte años micrófono en mano para comentar las películas de Lumiére. Ahora, para celebrar los 120 años del cine ha hecho la maravillosa ¡Lumière! Comienza la aventura, una declaración de amor por el cine, valiosísima y muy hermosa. 

“Estas son las primeras imágenes del mundo y son un enorme privilegio que hay que compartir”. 120 años después de su creación, 114 películas de los hermanos Louis y Auguste Lumière, comentadas por Frèmaux, vuelven a verse en la gran pantalla. Que quede claro, esta no es una película documental, son 114 películas en una, es un viaje emocionante, una clase magistral y apasionante de cine y un ejercicio indispensable para comprender el cine de hoy.

Director también del Institut Lumière de Lyon, que preside el gran Bertrand Tavernier, Frèmaux se declara fanático ‘lumierista’, lo mismo que “otros apasionados, como Martin Scorsese, Quien Tarantino, por supuesto Tavernier… gente que transmite pasión. Faltan más 'lumieristas' en el mundo y una crítica mucho más responsable”. Frémaux contagió su enamoramiento en una proyección especial de la película en el Festival de San Sebastián, que comentó en directo en castellano. 

Esta película, además de una declaración de amor por el cine, ¿es una orgullosa exhibición del respeto de Francia por su cultura?

Sí. El 80% de las películas del mundo desaparecieron, pero nosotros tenemos en Francia todas las películas de Lumière. Con el material que hay podría hacer hasta cinco películas más, por el momento, voy a hacer una segunda. Esto es un apasionante viaje dentro del mundo de Lumière. 

Fotograma de una de las películas de los hermanos Lumière.

Usted sabe que el gobierno español no se preocupa de esa manera por el cine...

"Se trata de hablar de las películas de los Lumière con las palabras de hoy"

Sí, lo sé. El gobierno español no se ocupa del cine, no se preocupa como Francia, por eso la gente del cine tiene que luchar. Nadie puede imaginarse un mundo sin Mozart o sin Picasso. Tampoco sin Nanni Moretti, Ozu, John Ford, Renoir… En todos los países me invitan a ver sus películas, en España las autoridades cinematográficas nunca me han invitado, por eso hay menos cine español en Cannes. En Francia todos sabemos que el cine es algo muy importante en nuestras vidas, en nuestra sociedad, en nuestra historia. En Francia, el dinero del cine vuelve al cine y por eso el mercado francés es importante. Y el cine económicamente es mucho dinero, es también el futuro. Pero no solo en mi país, en China, por ejemplo, cada semana hay un montón de nuevas salas de cine. 

Pero vivimos un momento con menos pasión por el cine, pocos 'lumieristas', y poco público ¿no?

Efectivamente, faltan más ‘lumieristas’ en el mundo, pero hay muchos cineastas nuevos. Y una cosa que ocurre hoy es que la crítica está viviendo un momento muy particular. Un crítico tiene el honor del trabajo de decir si una película es buena o mala, pero también tiene la responsabilidad de dar a la juventud ganas de volver siempre al cine. Falta una crítica más responsable y que de verdad ame el cine. El deporte moderno nació a finales de siglo igual que el cine y ahora es muy popular y da mucho dinero, porque tiene la pasión del público. El cine necesita de la pasión del público y de los cineastas, pero también de la crítica. El cine es algo para compartir, para vivirlo juntos. 

¿Ese es uno de los motivos por los que ha hecho ¡Lumière! Comienza la aventura?

Fotograma de una de las películas de los hermanos Lumière.

Quería celebrar los 120 años del cine con una película sobre Lumière. Hace veinte años que comento en vivo sus películas y, con toda modestia, el oráculo de Lumière funciona. Había llegado la hora de que su cine volviera a la gran pantalla. Nunca lo había hecho desde el principio. Es un cine que parece hecho ayer. Me recuerda a lo que decía Picasso, que le tomó “una vida entera dibujar como un niño”. Las cosas más importantes a veces son de antes. Además, quería desmentir todos los clichés sobre Lumière. 

¿Cuáles?

Mienten los que dicen que no creía en el futuro del cine. Y mienten los que dicen que el inventor del cinematógrafo no es él, sino Edison. Después del 19 de marzo de 1895, ya terminada la invención, el cine es el cine y ahí Louis Lumière nació como creador. Otra mentira es que Lumière es un inventor pero no un director. Por eso tenía que hacer una película para demostrar que había una inocencia y una pureza dentro del cine. Lumière era un artista, en sus películas hay un mundo entero. Y yo he tenido el privilegio inmenso de poder tener este acto de amor de transmitir la belleza de sus películas. 

¿Sabemos los espectadores de hoy ver el cine de hace más de un siglo?

"El cine necesita de la pasión del público y de los cineastas, pero también de la crítica"

Esta película, precisamente, te hace preguntarte qué es el cine de hoy y pregunta a los espectadores por su actitud. Lumière te obliga a aceptar la magia y a saber que en cada imagen hay algo más. Es, además, una manera de educar y nosotros limpiamos nuestros ojos al ver una película así. En este mundo de comidas bio y películas bio, la última gran película fue Apocalypse Now, con helicópteros de verdad en el cielo. Hoy ya no se puede tener confianza en las imágenes. Con ¡Lumière! tenemos tiempo para ver, pensar y aceptar las imágenes. Louis Lumière tenía conciencia de dónde venían las imágenes, hoy no sabemos de dónde vienen. Se trata de hablar de las películas de los Lumière con las palabras de hoy, porque no son arqueología del cine. El acto del cine de Lumière es el acto de un director de cine de hoy: piensa qué historia va a contar, cómo lo va a hacer, cuál es la mejor posición de la cámara. 

Fotograma de una de las películas de los hermanos Lumière.

Como director de Cannes levantó una gran polémica al programar películas de Netflix. ¿Qué ha sacado en claro?

Nosotros queríamos provocar la polémica, poner sobre la mesa las cosas de hoy y del futuro. Un mes y medio después la respuesta a Netflix fue Dunkerque. Y sé que si los creadores no encuentran dinero para sus películas en la industria tradicional, lo van a buscar en las plataformas digitales. Martin Scorsese ahora está rodando con Netflix. Él hace su trabajo. Pero sí, la respuesta es que necesitamos más Tarantinos, Nolans, Garrels que insistan en que el cine es una cosa sagrada. 

Este año en San Sebastián se incluyeron en Sección Oficial las series de televisión, ¿Cannes se abrirá más a ellas?

En Cannes hemos proyectado obras de grandes autores como Jane Campion o David Lynch, que usan el lenguaje del cine en algo que no lo es, pero no vamos a abrir una nueva sección de televisión. La televisión no es cine. En el cine conocemos a los autores, en la televisión, no, son un grupo de guionistas y de directores.