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Las cintas nunca suenan

En el fútbol español las denuncias sobre partidos amañados terminan sobreseídas

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Tras denegar la Audiencia Provincial de Alicante la entrega a la Federación de Fútbol de las cintas incriminatorias, el caso Hércules se encamina a un callejón sin salida. Los organismos deportivos avanzan que sin esas grabaciones les será imposible juzgar el caso, no encuentran otras vías para demostrar los hechos. El propio Comité de Competición ya advertía en la nota en la que anunciaba la petición de las grabaciones que, si no las recibían, no podrían depurar responsabilidades. No es un final novedoso.

Todo lo contrario. El fútbol español no ha castigado ninguno de los casos sobre los que planeó la sospecha de soborno o adulteración. Tampoco cuando los comités tuvieron a su disposición grabaciones delatoras que nunca adquirieron la condición de prueba acusatoria. El caso Hércules se dirige hacia el mismo olvido que otros partidos sospechosos que acabaron sin sanción. Algunos, muy recientes.

En la jornada 38 de la temporada 2006-2007, el Athletic necesitaba la victoria para mantenerse en Primera. Lo consiguió por 2-0, con un gol de Serrano en propia meta. El damnificado de aquel resultado fue el Celta, que descendió a Segunda. Posteriormente salieron a la luz unas grabaciones en las que Descarga, capitán del Levante, reconocía a su presidente, Julio Romero, que se habían dejado ganar, con frases como 'si tú ves el partido no se puede decir que el partido esté amañado'. El Comité de Competición trasladó el expediente al Ministerio Fiscal argumentando que se podía tratar de un delito contra la Ley del Deporte. Finalmente la investigación no fructificó y no hubo ningún tipo de sanción derivada de los hechos.

Una derrota bajo sospecha del Levante mantuvo al Athletic en Primera

En la temporada 2007-2008, también en la última jornada, el Málaga necesitaba ganar para ascender a Primera. Venció 1-2 y la Real Sociedad se quedó en la división de plata. Iñaki Badiola, presidente en aquel momento del club donostiarra, grabó una conversación telefónica que mantuvo con Jesuli, jugador del Tenerife, en la que reconocía haber recibido 6.000 euros por dejarse ganar. Posteriormente, el jugador negó haber cobrado por perder aquel encuentro. El Comité de Competición remitió el caso a la fiscalía pero terminó siendo archivado.

Jesuli admitió, y luego negó, haber cobrado 6.000 por dejarse ganar

El encuentro se disputó a sólo dos jornadas del final de la temporada. El empate a cero bastaba a los canarios para mantenerse en Segunda división y al portero Cobeño para ratificar su liderato en el trofeo Zamora. Las crónicas señalaron que había sido un encuentro muy poco disputado. El partido llamó la atención a la UEFA, que terminó incluyéndolo en una investigación a nivel continental con otros partidos sospechosos de haber sido amañados en casos relacionados con apuestas. La investigación del organismo sigue su curso.

En las últimas temporadas se han registrado otras acusaciones por intentos de soborno que no llegaron a nada. La más reciente es de la temporada 2008-2009. Paco Herrera, a la sazón entrenador del Castellón, denunció que el Zaragoza había intentado sobornar a sus jugadores para que se dejaran ganar. También el presidente del Nastic, Xavier Salvadó, afirmó que habían intentado pagar a su equipo para que perdiese en un partido que nunca fue especificado. Un año antes, un representante denunció a Sanz por haber intentado pagar a los jugadores del Sevilla Atlético para dejarse ganar por el Málaga.