Posible retraso del acuerdo para el rescate de la banca española
La firma del memorándum con el plazo, los intereses y las condiciones para que las entidades reciban la ayuda se abordará en una reunión del Ecofin el 20 de julio.
El acuerdo final para el rescate europeo a la banca española podría retrasarse en varios días, hasta el 20 de julio, con el fin de dar más tiempo a las negociaciones, según indicaron dos fuentes próximas a las negociaciones. La firma del Memorándum de Entendimiento está prevista inicialmente para la reunión del Eurogrupo del 9 de julio en Bruselas.
"El documento se estudiará el lunes. Intentaremos cerrar un acuerdo pero podría tardar algunos días más", dijo una de las fuentes, confirmando que hay nueva reunión del Eurogrupo prevista para el 20 de julio.
El Memorándum tiene que precisar los vencimientos y tipos de interés de los préstamos, que serían probablemente al menos 15 años y entre un 3% y 4% respectivamente, así como las condiciones vinculadas a las ayudas, tanto en lo referente a la reestructuración del sector financiero como en términos de supervisión bancaria. El importe de la línea de crédito concedida a la banca española es de hasta 100.000 millones de euros. Según las consultoras contratadas por el Gobierno, las necesidades de capital de la banca española alcanzarían, en el escenario más desfavorable, entre los 51.000 millones y los 62.000 millones.
Según la fuente, el primer tramo de los fondos llegaría a España a través del estatal Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) con el fin de cubrir las necesidades operativas de las nacionalizadas Bankia, CatalunyaCaixa, NovaGalicia y Banco de Valencia. El ministro de Economía Luis de Guindos dijo el martes que el salvavidas europeo estaría disponible en semanas.
Desde Bruselas,
Los socialdemócratas alemanes amenazan con vetar la ayuda
El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha amenazado con no apoyar en el Bundestag (cámara baja) la ayuda directa a la banca española, lo que haría descarrilar la estrategia europea acordada en la última cumbre comunitaria. En una entrevista a "Spiegel Online", el portavoz para asuntos presupuestarios del grupo parlamentario del SPD, Carsten Schneider, argumentó que su formación rechaza una recapitalización directa de la banca española, tal y como se acordó la semana pasada en Bruselas, y criticó la falta de información sobre la condicionalidad de este crédito.
El parlamentario socialdemocrata señaló que, si se le permite a España la ayuda directa, "entonces Irlanda, Eslovenia y todos los demás que tienen problemas en su banca exigirán una vía especial, y corre el riesgo de que el fondo de rescate para los Estados se convierta en un fondo de rescate para los bancos. No me puedo imaginar que el SPD apoye eso". El SPD es una fuerza política imprescindible para que el Gobierno alemán pueda sacar adelante asuntos que afectan a los presupuestos nacionales, ya que requieren de un respaldo de dos tercios de la cámara baja o de al menos 413 parlamentarios.
9 Comentarios
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Los líos europeos de Rajoy van tomando cuerpo y sus mentiras tienen las patas cortas y tienen sus días contados. Todo depende de nosotros mismos. ¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!
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Capitalismo: desafíos a la democracia, de Nicolás Sartorius en El País
TRIBUNA
Para salir de este agujero se necesita un pacto de Estado. Nadie ha hecho caso y así estamos
Uno.- En los últimos tiempos se debate sobre la crisis de la democracia representativa, es decir, la nuestra. Cabe preguntarse dónde radica el origen primario de tal malestar. En mi opinión, en la crisis sistémica del capitalismo, en su versión dominio financiero, con repercusión en la economía productiva y en el deterioro social. Sumado lo anterior al hecho de que coincide con una crisis de alternativa real a lo existente. Esta profunda quiebra trae causa de dos fenómenos relacionados: uno, la creciente pérdida de hegemonía en la producción de bienes por parte de Occidente en beneficio de los países emergentes (BRICS), con la consiguiente dilatación patológico-infecciosa de los productos financieros con objeto de mantener la posición dominante global; dos, una creciente distribución injusta de la riqueza a nivel interno al tiempo que se mantiene, con artificio, la capacidad de consumo, lo que conduce a insoportables endeudamientos privados y, luego, públicos.
Dos.- Al estallar las burbujas financiera, inmobiliaria cuya onda expansiva es global, los Estados-nación se ven impotentes para hacerla frente. Estado-nación que es el espacio histórico de esa forma de democracia que llamamos representativa, por cuanto la ciudadanía es estatal, pues no existe un demos global y, muy escaso, europeo. Esta insuficiencia de los Estados para afrontar la crisis no es obra del maligno. Las revoluciones tecnológicas han permitido globalizar los procesos, en consecuencia, también los problemas y, por ello, las posibles soluciones. En una palabra, el capitalismo es global pero la política-democracia no lo es. Por ejemplo, la UE no es, todavía, un sujeto político y el G-20+ no deja de ser una coordinadora de reuniones no operativas. Al tiempo, muchos instrumentos económicos tradicionales del Estado se perdieron en los años 80/90 a partir del famoso consenso de Washington: desregulaciones, privatizaciones sin cuento, menos impuestos, es decir, menos Estado, predominio ideológico de lo privado, individual frente a lo público y solidario. Ahora asistimos, al rebufo de la crisis, al asalto al Estado de bienestar porque la mundialización y la crisis nos introduce en un círculo diabólico del que no atinamos como salir:
Los Estados se endeudan hasta las cejas para salvar y sanear bancos; para pagar la creciente factura del desempleo; abonar los abultados intereses de la deuda y, todo ello, con decreciente recaudación fiscal por efecto de la falta de crecimiento, bajada de impuestos, evasión de tributos, paraísos fiscales, etc. etc. (para los gobiernos ha sido más indoloro endeudarse que subir impuestos a los votantes). Y este sistema financiero que el Estado ciudadanos ha salvado, ahoga a los países más vulnerables al imponerles condiciones más gravosas (intereses) para prestarles fondos, además de bajarles la nota si no hacen lo que desean, a través de agencias que ellos mismos controlan. El resultado es conocido: menos consumo e inversión pública, vía recorte presupuestario; menos consumo privado, por reducción de sueldos, pensiones y desempleo; menos inversión privada, vía sequía crediticia. Solo quedan las exportaciones para mejorar el PIB, insuficiente para crear empleo con una Europa átona. En el caso español, la conclusión ha sido la recesión, luego más desempleo y vuelta a empezar.
Tres.- De aquí, la sensación ciudadana de que no mandan los gobiernos que eligen sino los mercados acreedores, como si se produjese un cierto vaciamiento de la democracia, pues como ya decía Quevedo poderoso caballero es don Dinero. Se está más pendiente de la prima de riesgo que de la tasa de paro. Así, en la UE se ha impuesto la política de recortes, sobre la falsa idea de que se ha gastado demasiado cuando la realidad es que se ha ingresado demasiado poco (las cifras de evasión fiscal y paraísos fiscales son escandalosas). Una UE a la que ha embestido la crisis sin útiles idóneos para hacerla frente: sin gobierno económico; sin un Banco Central adecuado; un Presupuesto ridículo, sin fiscalidad homogénea. De esta suerte, asistimos al fascinante espectáculo de cómo el BCE presta a los bancos billones de euros al 1% y algunos Estados tienen que pagar el 6% que estos últimos les prestan, o cómo Alemania obtiene crédito al 0% y España o Italia al 5 o al 6%. Cómo a Bankia se le facilitan 20.000 millones de euros, mientras se recortan 10.000 millones en educación y sanidad.
Cuatro.- Es cierto que en el capitalismo realmente existente la democracia siempre opera con límites. Los poderes económicos financieros, multinacionales no operan bajo el principio democrático. Estos límites se amplían cuando la política predomina sobre la economía y no al revés, como ahora. La gran cuestión es cómo regresar al predominio de la política democrática para lo
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Cuatro.- Es cierto que en el capitalismo realmente existente la democracia siempre opera con límites. Los poderes económicos financieros, multinacionales no operan bajo el principio democrático. Estos límites se amplían cuando la política predomina sobre la economía y no al revés, como ahora. La gran cuestión es cómo regresar al predominio de la política democrática para lo que sería menester entre otras cosas:
Un sistema financiero europeo integrado y regulado con eficacia, al tiempo que se crean bancos públicos nacionales y europeos. Es divertido escuchar a liberales radicales decir que los depósitos más seguros son los de los bancos nacionalizados. Los Estados deberían depender de los ciudadanos vía impuestos y no de los mercados vía déficit/deuda. La insuficiencia fiscal es una catástrofe para la democracia. Hemos pasado del ciudadano-acreedor al mercado-acreedor. La democracia o es, también, social o no es. No se puede regresa a la hipótesis del Estado liberal, es decir, capaz de sujetar a las personas pero no de administrar las cosas.
El espacio de la democracia tiene que ser, también, europeo. La construcción política de Europa es una condición, actual, de la democracia. Es peligrosa y falsa la idea de que sólo en el Estado-nación es posible la democracia. Por eso, mantener el euro, sin vacilaciones, no es solo una cuestión económica. Los partidos, como cauces de participación, deberían transformarse en partidos de los ciudadanos y ser operativos a nivel europeo. No es suficiente con partidos nacionales. Las nuevas tecnologías permiten un ensanchamiento de la participación ciudadana. Hay que construir un nuevo internacionalismo capaz de dirigir la globalización de manera democrática, social y sostenible. De momento, hay que salir del abrazo mortal Bancos-Estado, con capitalización autónoma de aquellos; al BCE hay que operarle de sus malformaciones; la mutualización de la deuda solo es posible en la virtud y con control mutualizado de los presupuestos, es decir, con más Europa económica y política.
En conclusión, desde hace cuatro años algunos venimos sosteniendo que para salir de este agujero se necesita un gran pacto de Estado, similar a los de la Moncloa. Nadie ha hecho caso y así estamos.
Nicolás Sartorius es vicepresidente Ejecutivo de la Fundación Alternativas.
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¿porque tardan tanto? ¿no sera que las condiciones de dicho prestamo no son como quería y decía el presidente Rajoy? Tal vez nos vallamos por encima del 6% y por eso no quieren firmar.
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Ya veremos si lo del rescate se queda en aguas de borrajas. Porque de esta gente no puede uno creerse nada. Se creían los amos del mundo, lo iban a arreglar todo en un santiamén, y ahora se estarán dando cuenta de que son unos pobres mortales inútiles. Lo malo es que de eso ya se habían dado cuenta en toda Europa.
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Yo solo quisiera saber, en el caso de que los bancos recivan todo ese dinero, si alguno le devolverá la casa a las familias que dejaron en la calle,o por lo menos parte de ese dinero que durante años le pagaron al banco
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Tal vez, antes de salvar a la banca española, haya que "sanear" las instituciones españolas?
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Cuando quieran aprobar el rescate a la banca española, ya nos habrán robado a nosotros suficiente dinero para pagar sus especulaciones y mangoneos. Veremos que se saca ahora de la manga el invisible presidente que tenemos, para convencernos de que "se están haciendo las cosas bien". Este país no merece los ineptos políticos que tiene, ni los del gobierno , ni los dela oposición.



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