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Fráncfort frente a Washington Draghi responde al equipo de Trump y niega que se esté manipulando las divisas

El presidente del BCE rechaza relajar la regulación bancaria como plantea también EEUU: "Es lo último que necesitamos"

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El presidente del BCE, Mario Draghi, durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo. REUTERS/Yves Herman

El presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha garantizado este lunes que la institución monetaria europea no manipula el euro para obtener ventajas competitivas frente a los socios comerciales, en respuesta a las declaraciones por parte de la nueva Administración de Estados Unidos, que acusó a Alemania de intervenir la moneda única.

En una comparencencia en la Eurocámara, Draghi contestó al principal asesor comercial del presidente estadounidense Donald Trump (el director del Consejo Nacional de Comercio de EEUU, Pete Navarro), quien afirmó la semana pasada en declaraciones a Financial Times que Alemania está empleando una moneda infravalorada para aprovecharse de Estados Unidos, acusando a la mayor y más sólida economía de la zona euro de manipulación de divisas.

El presidente del BCE negó que Alemania o el banco de la Eurozona sean unos manipuladores de divisas y aseguró la política monetaria del bloque refleja el estado de su recuperación económica y no a un deseo de un euro débil. "En primer lugar, no somos unos manipuladores de divisas", dijo Draghi. "El mercado único no sobreviviría con continuas devaluaciones competitivas", dijo Draghi.

El banquero italiano citó incluso un informe del Tesoro norteamericano de octubre del pasado año en el que se afirma que Alemania "no manipula su moneda" y no cumple los tres criterios para "identificar una práctica monetaria desleal".

Draghi ha respondido también a otras medidas de la nueva Administración estadounidense, que ordenó la semana pasada revisar las principales reglas bancarias que se establecieron después de la crisis financiera de 2008, apuntando a que se acercaba una relajación de la regulación bancaria. "Lo último que necesitamos en este momento es la relajación de la regulación", dijo Draghi en el comité de asuntos económicos del Parlamento Europeo en Bruselas. "La idea de repetir las condiciones que estaban en práctica antes de la crisis es algo que es muy preocupante".

El presidente del BCE, Mario Draghi, durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo. REUTERS/Yves Herman

El presidente del BCE defendió que la regulación desde la crisis financiera global apuntala la estabilidad y la idea de relajar las reglas bancarias es "muy preocupante". Draghi recordó que la crisis financiera fue fruto de una "combinación" de dos factores. Por un lado, el "desmantelamiento" de la regulación financiera durante los años previos a la crisis y, por otro, el desarrollo de políticas "demasiado expansionistas".

 "El hecho de que no estemos viendo el desarrollo de riesgos significativos a la estabilidad financiera es la recompensa de la acción llevada a cabo por legisladores, reguladores y supervisores desde que la crisis surgió", dijo Draghi.

En cualquier caso, el banquero italiano ha asegurado que es "pronto" para evaluar las medidas anunciadas por Trump en materia económica, comercial y financiera, aunque ha añadido que la institución mira "con preocupación" los anuncios de acciones proteccionistas.

Estímulos económicos

Draghí, además, aseguró que el BCE no ajustará su política monetaria para contener una aceleración de la inflación porque la considera temporal, ya que se debe mayormente al aumento de los precios de la energía, dijo el lunes el jefe del organismo, Mario Draghi.

Draghi asegura que la entidad no tomará acciones por el repunte "transitorio" de la inflación

El presidente del BCE ignoró los llamamientos para que reduzca los estímulos económicos. Según argumentó, el repunte económico de la zona euro está tomando impulso pero el mercado laboral sigue inactivo, el crecimiento de la productividad es débil y los riesgos permanecen levemente inclinados a la baja, por lo que se requiere la continúa ayuda del BCE.

Después de que la inflación avanzara el mes pasado hasta acercarse a la meta del BCE, se incrementaron los llamamientos (especialmente desde Alemania) para que el banco central empiece a retirar los estímulos de su programa de compras de activos por 2,3 billones de euros, que han mantenido los costes de endeudamiento en mínimos históricos durante años.

En un mensaje similar al de Peter Praet, el economista jefe del BCE, Draghi dijo que el banco central no reaccionaría a las oscilaciones temporales y de corto plazo de los datos de inflación, lo que sugiere que no se contempla una reducción gradual de los estímulos en el futuro.

"El apoyo de nuestras medidas de política monetaria aún es necesario para que las tasas de inflación converjan hacia nuestro objetivo con suficiente confianza y de manera sostenida", dijo Draghi. "Nuestra estrategia de política monetaria establece que no deberíamos reaccionar a datos aislados y avances de corto plazo en la inflación (...) Seguimos observando los cambios en la inflación (armonizada) si creemos que no afectan de manera sostenida el panorama a medio plazo de la estabilidad de precios", precisó Draghi.

Las compras de activos del BCE disminuirán a partir de abril, pero el programa continuará al menos hasta finales de este año. La inflación de la zona euro llegó a 1,8% en enero y es posible que exceda la meta del 2% en los próximos meses, lo que aumentará la resistencia de Alemania (la mayor economía del bloque) a las políticas del BCE de ofrecer dinero a bajo coste.