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Ibercaja recorta beneficio 3% en 2017 por gastos de ERE

La entidad aragonesa provisionó 72 millones para un ajuste de plantilla de 590 empleados y el cierre de 140 oficinas.

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Logo de Ibercaja en la sede de la entidad en Zaragoza. EFE

La entidad financiera aragonesa Ibercaja dijo el viernes que su beneficio se redujo un 3,2 por ciento en 2017 a 138,4 millones de euros por los gastos extraordinarios asociados a un expediente de regulación de empleo.

La entidad, una de las pocas antiguas cajas de ahorros que no ha dado el salto a bolsa, provisionó el año pasado un total de 71,9 millones de euros para un expediente de regulación de empleo que afectaría hasta un 590 empleados debido al cierre de 140 oficinas.

En un contexto de tipos de interés en mínimos históricos, el margen de intereses bajó un 1,1% a 561,2 millones de euros.

El margen de intereses de Ibercaja asciende a 561,2 millones de euros, un 1,1% menos que en 2016. Por componentes, el minorista (diferencia entre los ingresos del crédito y los costes de los depósitos) aumenta 30 millones. Los costes financieros mayoristas se reducen en 50 millones de euros por la amortización anticipada de los CoCo's en marzo.

El resultado de las operaciones financieras retrocedió un 10%, pero el registro de unos ingresos extraordinarios relacionados con su acuerdo con la aseguradora CASER permitió aumentar el margen bruto en un 3% a 1.164 millones de euros.

Los gastos de explotación crecen un 10,2% debido a los gastos extraordinarios correspondientes al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) acordado con una mayoría de los representantes de los trabajadores en el mes de mayo de 2017. Este acuerdo hace posible que la entidad pueda reducir hasta en un 11% su estructura de gastos durante los próximos trimestres. Los gastos recurrentes han disminuido un 0,8%, cumpliendo el objetivo de Ibercaja para 2017.

El volumen de riesgos dudosos ha retrocedido 500 millones de euros, un 16,1% desde el cierre de 2016. A su vez, el ratio de morosidad ha descendido hasta situarse en el 7,7%, 125 puntos básicos por debajo del año anterior. Los activos adjudicados han disminuido en 159 millones (-9,2%). En conjunto, el saldo de sus activos problemáticos bajó el año pasado en un 13,6% a 659 millones de euros.

Al igual que otras entidades financieras, el grupo ha realizado importantes saneamientos en su balance tras el impacto del derrumbe inmobiliario en España. En el caso de Ibercaja, esto ha sido posible por operaciones singulares, como las denominadas Fleta, una cartera de préstamos al sector promotor en su mayoría dudosos por importe de 490 millones de euros que se transmitió en julio a un comprador institucional, y Servet, compuesta por 53.000 préstamos en su mayoría fallidos por un importe de 334 millones de euros, que se transmitió en diciembre.

La segunda de las palancas es la venta individualizada de inmuebles adjudicados, que sigue un ritmo ascendente, con un incremento del 9,5% respecto a las efectuadas el año pasado, hasta alcanzar los 313 millones de euros.

El coeficiente de solvencia CET 1 (Phase In) se sitúa en el 11,7% y el ratio de capital total (Phase In) asciende al 13,9%, superando ampliamente los requerimientos SREP para 2018, 8,125% y 11,625%, respectivamente.

En marzo, Ibercaja amortizó con carácter anticipado 224 millones de euros de CoCo's, completando así de manera anticipada la devolución total de 407 millones de euros de ayudas concedidos a Caja3.

Por su parte, el ratio de solvencia CET 1 (Fully Loaded) mejora 87 puntos básicos en el año, situándose en el 11%. Los activos líquidos disponibles y la capacidad de emisión de cédulas conceden a Ibercaja una "robusta posición de liquidez", que supera los 17.000 millones de euros, lo que equivale al 32% del activo.