La número dos de Rajoy ha salido fortalecida de los conflictos internos en Madrid y Valencia
Cuando en el congreso del PP de 1999 Francisco Álvarez Cascos dejó de ser número dos del partido, el entonces líder de los conservadores, José María Aznar, recurrió a un juego de palabras para rendirle homenaje. Más que un secretario general, había sido "un general secretario", dijo. Diez años después, es una mujer, María Dolores de Cospedal, la que ocupa ese puesto. El día 19 de junio de 2008, cuando Rajoy hizo público su nombramiento como secretaria general, el sector más duro del partido dudaba sobre si iba a ser capaz de dar el perfil. Un año y medio después, tras haberse implicado de lleno en la resolución de los escándalos que han afectado a su partido, sobre todo en Madrid y Valencia, pocos en el PP se atreven a cuestionar su valía. "Ya tenemos general secretaria", comenta uno de sus compañeros parafraseando a Aznar.
En el PP destacan de su secretaria general el haber actuado como "poli malo" en la resolución del conflicto de Caja Madrid y a la hora de poner orden en la Comunidad Valenciana tras la lentitud de Francisco Camps a la hora de asumir responsabilidades. Nadie en las filas conservadoras olvida cómo el pasado 28 de septiembre, cuando vio la luz un informe policial que apuntaba a la supuesta financiación ilegal del PP valenciano, no mostró reparos en exigir a Camps, en rueda de prensa, que fuese "contundente".
"Si alguien del PP ha salido reforzado de esta crisis es María Dolores de Cospedal. Ha ganado puntos", asegura un miembro del Comité Ejecutivo. "Su trabajo exige mano dura. Pero el atreverse a parar los pies a un barón regional como Camps ante los medios de comunicación fue muy valorado", relata la misma fuente.
"Hace 15 días las dudas sobre su capacidad para imponerse como secretaria general eran marginales, ahora esas dudas han desaparecido", precisa un diputado aludiendo al conflicto desatado entre la dirección nacional del PP y el Gobierno de Esperanza Aguirre por decidir quién será el próximo presidente de Caja Madrid.
Es precisamente en la batalla desatada en la cuarta entidad financiera de España en la que Cospedal ha quedado más expuesta. Mariano Rajoy le encomendó parar la intención de la Comunidad de Madrid de poner al frente de la caja a Ignacio González, el número dos de Aguirre. Y lo hizo frente a la presidenta madrileña, una de las personas del PP a la que la secretaria general está más vinculada políticamente. Entre diciembre de 2004 y junio de 2006, la número dos de Rajoy se ocupó de la Consejería de Transportes de la Comunidad. "Ha sabido distinguir muy bien. Ella sabe que hizo carrera política con Aguirre, pero también que tiene que ser el brazo ejecutor del partido", comenta un diputado.
Por esta misma razón, entre los conservadores no pasó inadvertido que después de que Aguirre diera plantón a Rajoy en el Comité Ejecutivo Nacional hace una semana, Cospedal reconociera que la que un día fue su jefa había cometido un "tremendo error".
"Ha estado contundente. La gente se lo pedía. Además, ha hecho un esfuerzo tremendo compatibilizando su tarea en la dirección nacional del partido con la de presidenta del PP de Castilla-La Mancha", destaca uno de sus compañeros.
Aunque en el partido alaban su capacidad para compatibilizar ambos cargos, en las últimas semanas ha tenido que cancelar varios actos en su región para apagar los incendios de Madrid. Una situación de la que los socialistas intentan sacar rédito argumentando que no se vuelca lo suficiente en Castilla-La Mancha como para ser candidata en 2011.
"Ha estado contundente. La gente se lo pedía"
Es precisamente su gesto con Aguirre el que determinados sectores de la derecha mediática no le perdonan. El Mundo, uno de los mayores apoyos de la presidenta madrileña, ha cargado contra la secretaria general por "desmarcarse de su mentora". Días antes, La Razón, diario muy próximo a Mariano Rajoy, sorprendía criticando a la número dos del partido.
Puertas adentro del PP, la percepción es diferente: "Cada día está dando un perfil más tranquilo, algo duro, pero huyendo de la derecha más retrógada, siendo más moderna", señala un diputado que recuerda la dificultad que entraña dentro de un partido como el PP ocupar la silla que en su día dejó vacante Ángel Acebes, uno de los pilares de la etapa de José María Aznar.
Los que la conocen de antes de su paso por la Comunidad de Madrid ocupó diferentes puestos de responsabilidad en ministerios de los gobiernos de Aznar entre 1999 y 2004 aseguran, no obstante, que "siempre" se ha presentado como uno de los principales valores del partido. "Había bastante reconocimiento respecto a la percepción interna de María Dolores. Ha destacado en todo lo que ha hecho", asegura alguien que trató con ella en su etapa de subsecretaria del Ministerio del Interior.
Pese a que Cospedal ha logrado el apoyo de sus compañeros, nadie en el PP olvida su tropiezo de este verano. El día 3 de agosto, el Tribunal Superior de Justicia de Valencia archivó la causa contra el presidente Francisco Camps por su supuesta relación con la Gürtel. Cuando el PP conoció que la Fiscalía preparaba un recurso en contra, optó por responder con artillería pesada. El 6 de agosto, tres días después del archivo, Cospedal asumió la tarea de denunciar, sin pruebas, la existencia de una conspiración de jueces, fiscales y policía contra su partido.
"Se ha hecho fuerte en uno de los momentos más delicados del partido"
Además, señaló que los teléfonos de altos dirigentes conservadores, entre otros el suyo, habían sido pinchados. Lo hizo en una entrevista concedida a una agencia de prensa desde su lugar de vacaciones. Su actitud irritó en determinados círculos conservadores, que alertaban de que estas acusaciones tenían corto recorrido en el tiempo.
El respaldo que el partido brinda a su secretaria general se ha puesto ya de manifiesto en los órganos internos del PP. El pasado martes, en el Comité Ejecutivo Nacional, varios dirigentes agradecieron a Cospedal su trabajo de los últimos meses. "Empezó timorata y no se le ha dado tregua. Se ha hecho fuerte en uno de los momentos más delicados del partido", concluye un parlamentario conservador.
"Debe de ser una fe ciega la que ha transformado a Dolores de Cospedal en esa dirigente que repite las consignas del partido como las verdades dogmáticas de una iglesia, anteponiéndolas a sus propias ideas y sus sentimientos. Pertenecer al aparato justifica hasta matar a tu propio padre, como suscribiría Lenin. Hemos visto estos días a Dolores de Cospedal desmarcarse de su mentora Esperanza Aguirre, en una gráfica demostración de su prioridad de lealtades. A este paso, esta mujer va camino de convertirse en Mijaíl Suslov, el eterno ‘aparatchitk’ del comunismo soviético".
Pedro G. Cuartango, El Mundo 7/11/09
"Debe [Rajoy] hacer un mayor esfuerzo en cerrar los frentes que minan la credibilidad del partido. En esta tarea se echa en falta una mayor capacidad de anticipación y sagacidad de su número dos, María Dolores de Cospedal, una colaboradora leal y de gran inteligencia, pero con limitada capacidad para aunar voluntades y apagar fuegos".
La Razón 27/10/09
¿Se ha hecho fuerte? ¿Eso dicen sus admiradores? Bobadas, pues quien así habla de ella sabe perfectamente que le falta carácter de liderazgo y sobre todo que va a favor de la corriente y que no sería capaz de anteponerse a un verdadero problema. Caso Gürtel, por ejemplo, ante la inactividad del "hombre pusilánime", Cospedal debería haber dado un golpe sobre la mesa y pedir la renuncia forzosa de Bárcenas y Merino, y no lo ha hecho. Debería haberse quitado de encima a Ana Mato y a su exmarido, Sepúlveda, por manifiesta complicidad con Correa. Debería haberse presentado en Valencia y allí, ante el PP valenciano haberle cantado las cuarenta a Camps y a Costa, y en Castellón a Fabra. Así como reabrir la comisión interna de investigación sobre el espionaje en la comunidad madrileña y que implica directamente a Aguirre. En lugar de eso, ¿qué es lo que ha hecho? Declaraciones estudiadas y faltas de convencimiento y fuerza, puro teatro para la galería periodística. Es tan líder que incluso en Castilla la Macha donde es la presidenta del PP por imposición y no por méritos ni apoyos, ya se la está recriminando su prolongada ausencia y su miedo al cara a cara con Barreda.
Yo le rogaria a nuestros politicos que al igual que a nuestros hijos, mentir no es de persona honesta, ni levantar falsos testimonios, ni los demàs tienen siempre la culpa y paro de decir ni, que vean las hemerotecas si aun les queda algo de dignidad, a todos los politicos me da igual del partido que sean, en este caso se lo iria a esta SRA.
Cospedal, Soraya ...abogados del Estado? ¿Seguro? ¿No será una errata malintencionada de quien confeccionó su curriculum? No les enseñaron en la facultad (sic) que la base fundamental del derecho es la prueba? Insisto, ¿Está acreditado que sean abogadas del estado, o es una broma como los títulos de economista e ingeniero que aquel director de la guardia civil (Roldán) se sacó de la manga?
Uff, no soporto a esta chula, la bién pagá ésta. Bueno, ni a ésta ni a ninguno/a de la caterva de post-franquistas que pretenden volver a mangonear el país. Es increíble! Pero... de dónde los sacan? Hay que fastidiarse que todos éstos me hagan recordar con !añoranza! a los Martín Villa, Osorios y Calvos Sotelos. Nunca lo hubiera pensado!
¿Gran secretaria general?.¿Porque?. ¿Porque manda a Camps "actuar con contundencia"?.
Vamos a llamar a las cosas por su nombre.
Cuando el ridiculo por seguir defendiendo a los corruptos con la gran cantidad de pruebas en contra, estaba mostrando al PP sin la careta, o sea, como el grupo de amiguetes chanchulleros que son, no les quedaba mas remedio que "un lavado de cara".
Asi que ese "actuar con contundencia" era obligado, o eso o la continuidad del ridiculo extremo que estaban haciendo.
Ahora que no nos la vendan como justiciera, incorruptible y todo eso.
Estrategia de partido, unicamente.
Como se nota que los rojos estaís cagaos,con la gran secretaría general que tenemos,y que será un gran ministra se las mejores,sin duda ella junto a rajoy son de lo mejor que tenemos en el partido,y que no os guste a los rojos,demuestra que es muy buena política del pp.Venga que ya os estais haciedo caquita porque cuando zp se vaya los de "totalpro",os vais a quedar con la manos vacias.
De Cospedal cobra un sueldo como Senadora (51.331 euros) y otro como secretaria general del PP (64.473 euros) que, sumados a la asignación que recibe del Ministerio de Justicia (es abogada del Estado y percibe 3.054 euros anuales), le proporcionan 118.858 euros al año. Además, recibe un complemento de las Cortes Regionales de 13.371 euros, y otro del senado de 27.608 euros. A ello hay que sumar sus pagos por conferencias (1.176 euros) y 4.364 euros procedentes de un plan de pensiones.
Hagan cuentas señores de ésta "bien pagá", y luego que nos hable de la crisis, de que el PP es el partido de los tarabajadores y que la espían. Menudo morro que se gasta la individua.
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