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Cospedal dice tener "pruebas" del espionaje pero las oculta

La número dos de Rajoy deja de apuntar a "detectives privados" para acusar ahora a miembros del PSOE de Castilla-La Mancha. Los socialistas estudian una demanda civil por calumnias 

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La presidenta del PP de Castilla-La Mancha mantuvo este viernes la acusación que ella misma lanzó un día antes y que apunta a que el PSOE de la región sufraga tareas de espionaje a miembros de su partido. En un acto en Manzanares (Ciudad Real), en el que contó con la presencia de su jefe de filas, Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal aseguró tener pruebas de que 'algunos' de los socialistas castellano-manchegos han espiado a cargos de la formación que preside. No obstante, no mostró ninguna de ellas. El PSOE anunció una demanda civil por calumnias.

Pese a que la número dos del PP se resistió a retirar sus acusaciones del jueves, en su discurso rebajó el tono. Así, borró de un plumazo sus alusiones a 'detectives privados' para apuntar ahora a 'algunos del Partido Socialista, aquí, en Castilla-La Mancha'. Y fue muy insistente en que el supuesto seguimiento no es 'ilegal', pero sí 'inmoral'.

La dirigente del PP sostiene que hay una «guerra sucia» en la región

'Los comentarios que hicimos ayer fueron sobre actuaciones que no son ilegales, no son ilegales, sí son inmorales e indignas en una actividad política. Y por lo tanto si alguien quiere acudir a los tribunales, pues sería bueno porque así conoceríamos toda la verdad', respondió la número dos al anuncio de los socialistas de la región.

Sobre lo que no quiso responder es sobre las 'pruebas' concretas de las que dice disponer o de los 'ejemplos significativos' que sustentan sus acusaciones y a los que se había referido un día antes. Sólo añadió que esta supuesta práctica 'se enmarca dentro de una guerra sucia y una campaña muy sucia'.

No es la primera vez que Cospedal y otros dirigentes del PP de Castilla-La Mancha apuntan a una campaña de acoso y derribo contra su formación orquestada desde las filas de los socialistas regionales.

Los socialistas consideran que si no aporta pruebas debe dimitir

El viernes, la dirección nacional del partido prefirió que fuera sólo Cospedal quien sostuviera estas acusaciones. El líder del PP, que la acompañó en dos actos oficiales en Ciudad Real, no entró en materia. Y desde Bilbao, el vicesecretario de comunicación de los conservadores, Esteban González Pons, se remitió a las palabras de la número dos de la formación. 'Lo que haya dicho la secretaria general de mi partido, es lo que sostenemos todos', apuntó tras solicitar aclaraciones a los socialistas.

En privado, no fueron pocos los que este viernes en la formación conservadora dudaban de la oportunidad de las acusaciones lanzadas por la mano derecha de Rajoy. 'Las cosas nos van bien y no debemos exponernos tanto', se lamentaba un dirigente regional. Y es que en el PP tienen todavía fresco en la memoria el verano de 2009.

Elena Valenciano dice que Cospedal empieza a ser «poco creíble»

A principios de agosto, desde su lugar de vacaciones y sin pruebas, al igual que ahora, Cospedal acusó al Gobierno de espionaje a altos cargos de su partido sirviéndose del aparato del Estado. Una teoría que los conservadores intentaron mantener viva durante meses apuntando, sin pruebas, a que los espiados habían sido el president de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, el portavoz de justicia del partido, Federico Trillo y la propia Cospedal.

Precisamente en estos hechos pusieron el énfasis los socialistas castellano-manchegos cuando el jueves escucharon que la número dos del PP les había acusado de contratar a 'detectives privados' para seguir los pasos de miembros de la formación que preside a nivel regional.

Este viernes, el PSOE de Castilla-La Mancha reaccionó de modo unánime a la hora de pedir a Cospedal que aportase las pruebas que demuestran sus acusaciones.

El presidente de la comunidad autónoma, José María Barreda, lamentó las acusaciones. Máxime cuando provienen de la secretaria general de un partido 'tan importante' como el PP. 'Esta señora ha denunciado a los jueces, a los fiscales, a la Policía Nacional, a los funcionarios, al Ministerio del Interior, a los periodistas. Ha puesto en cuestión el Estado de derecho y ahora hace esta acusación frívola y disparatada sin pies ni cabeza', completó el dirigente socialista.

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE en la región, José Manuel Caballero, criticó que la mano derecha de Mariano Rajoy acuda 'desde Madrid' a la comunidad autónoma para 'soltar esa calumnia y quedarse tan tranquila'.

'No vamos a dar la callada por respuesta. No estamos dispuestos a que le salga gratis esa grave acusación [... ] Nos inclinamos por una demanda civil por calumnias para que tenga la oportunidad de explicarle al juez en qué basa esas graves acusaciones', apuntó Caballero.

El dirigente socialista lamentó que Cospedal, que aspira a gobernar la región, 'use la calumnia como arma permanente y habitual'. Y, dado que la secretaria general del PP estaba el viernes de visita oficial por la región, la invitó a presentar las pruebas en las que basa sus acusaciones. 'Si no las presenta tendría que dejar hoy mismo la actividad política', consideró.

En el momento en el que Cospedal lanzó sus acusaciones, esta se preguntó de dónde provenían los fondos con los que los socialistas sufragan el supuesto espionaje. 'Me gustaría saber si el dinero con el que pagan los detectives privados es dinero de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha o viene de las cuotas de afiliados del PSOE', deslizó. Concretamente a esta acusación se refirió la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Isabel Rodríguez, que ha manifestó que los servicios jurídicos de la Junta estudiarán las polémicas palabras por si pudieran ser constitutivas de delito.

Por su parte, Elena Valenciano censuró la actitud de la dirigente conservadora. La portavoz del comité electoral del PSOE lamentó que esta no sea la primera vez que Cospedal lanza acusaciones sin pruebas, en referencia a las polémicas declaraciones que la secretaria general del PP vertió en el verano de 2009. 'De tanto tirar la piedra y esconder la mano, María Dolores de Cospedal empieza a ser una política muy poco creíble', consideró tras criticar su 'manía' de considerarse 'el centro del universo'.