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Sergio Romero, el embajador pinochetista en Madrid

IU se queja al Ejecutivo del enviado a España del presidente chileno, Sebastián Piñera. El diplomático defendió al dictador hasta su muerte, en 2006, y criticó duramente su detención en Londres en 1998

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Era aún candidato a las últimas presidenciales chilenas. Fue en enero de 2010. Sebastián Piñera, ex líder de la derechista Renovación Nacional, prometió que, si llegaba a formar gobierno, excluiría a los colaboradores de Augusto Pinochet porque su Ejecutivo estaría “mirando al futuro”. Piñera ganó los comicios y es desde marzo de 2010 el máximo mandatario del país.

Pero el pasado de la dictadura sigue ahí. Sin desaparecer del todo. De hecho, Piñera designó enseguida a Sergio Romero Pizarro, un pinochetista declarado, como su embajador en España. Una elección controvertida que ahora ha denunciado Izquierda Unida, cuyo diputado en el Congreso, Gaspar Llamazares, ha preguntado al Gobierno si piensa solicitar a Chile su sustitución.

Romero fue subsecretario de Agricultura del general golpista

En su escrito, el portavoz en la Cámara baja, que traslada al Ejecutivo una petición de “ONG y asociaciones de derechos humanos”, según reconocen fuentes de IU, detalla la trayectoria política de Romero, repasando una y otra vez su relación con el régimen militar que gobernó el país suramericano desde 1973 a 1990. El hoy embajador ocupó el cargo de subsecretario (o sea, viceministro) de Agricultura, “mientras en ese Gobierno –recuerda insistente Llamazares– se perseguía, torturaba y asesinaba, entre otros, a campesinos por su militancia sindical y política o, simplemente, por conveniencia del hacendado de turno”.

Cayó la dictadura y Patricio Aylwin, el primer presidente democrático, decretó la disolución de la llamada Colonia Dignidad, un centro de detención y tortura nazi en la comuna de Parral, provincia de Linares, en la VII Región del Maule. La colonia estaba dirigida por Paul Schäfer, luego condenado por pederastia, homicidio, torturas e infracción a la Ley de Control de Armas. Romero se opuso al decreto que declaraba liquidada la persona jurídica Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad. Hasta “firmó un recurso de inconstitucionalidad”.

Llamazares inquiere por qué se le dejó acreditarse como embajador

En octubre de 1998, Baltasar Garzón ordenó la detención en Londres del general Pinochet, senador vitalicio desde marzo de ese año. Romero, entonces también miembro de la Cámara alta y ex presidente de la misma, rechazó tajantemente su arresto, pidió 'máximo respeto' para el genocida y acusó al “socialismo internacional” de cometer “un grave error”. En aquel momento, participó de la mayoría que, por un solo voto, aprobó la protesta de la Cámara alta chilena contra los tribunales españoles. Incluso criticó que la secretaria de Estado de EEUU de la época, Madeleine Albright, apoyase el desafuero del general. Y siguió defendiendo al dictador hasta su muerte, en 2006. Sin reparos. Al presidente Ricardo Lagos, socialista y democráticamente elegido, le llamó en cambio 'francotirador' y 'guerrillero'

Romero ya está en España desde mayo. Presentó sus credenciales ante el rey Juan Carlos I el 13 de ese mes. Y, por lo pronto, ha “criticado abiertamente” el modelo social europeo, felicitándose del viraje a la derecha de Europa, caso del Reino Unido, como remacha Llamazares.

Público intentó recabar ayer miércoles por la tarde, sin éxito, la opinión de la embajada.

La web de la embajada chilena omite la sombra pinochetista de Romero. Dice de él que “destaca su ejercicio como senador de la República [...] en el periodo 1990-1994 y reelecto en dos ocasiones consecutivas (1994-2002 y 2002-2010)”. Añade que fue presidente del Senado entre 1997 y 1998 y entre 2005 y 2006.

El portavoz de IU, en su iniciativa, fechado este pasado lunes día 8, pregunta al Ejecutivo por qué dio su plácet a la acreditación de Romero como embajador, qué conocía de su carrera política, si sabe qué más miembros “involucrados” en la dictadura están destinados en Madrid y si piensa repudiar a más personas afectas al régimen que pueda enviar Piñera a España. Llamazares inquiere también al Ejecutivo si solicitará el relevo del diplomático. La respuesta puede que aún se haga esperar.

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