Público
Público

Toros en Andalucía El Parlamento andaluz abordará por primera vez la retirada de ayudas públicas a los toros

El Gobierno de Díaz es de los pocos que destina una partida presupuestaria a la tauromaquia -100.000 euros este año- y la formación morada pedirá eliminarla. La Junta discute en paralelo cómo reformar el reglamento taurino para que la fiesta sea “menos sangrienta”

Publicidad
Media: 4.50
Votos: 8
Comentarios:

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz / EUROPA PRESS

El Parlamento andaluz va a abordar por primera vez, a iniciativa de Podemos, la retirada de las ayudas públicas a la tauromaquia en Andalucía. La formación morada cree haber encontrado un resquicio legal a través de una propuesta de modificación parcial de la Ley autonómica de Protección animal, con la que pretenden que la Junta deje de financiar al mundo del toro a través de las 26 escuelas taurinas que hay en la región. Andalucía es una de las cuatro comunidades (junto a Madrid, Aragón y Valencia) que destina una partida específica en sus presupuestos para los toros, un montante de 100.000 euros en las cuentas de 2017, para financiar a las escuelas que enseñan el oficio de lidia a los futuros matadores y organizan novilladas en las ocho provincias.

Las competencias de las comunidades autónomas para prohibir o restringir el uso de la violencia en los toros están muy restringidas. Cataluña fue la primera en vetar las corridas, pero el Gobierno central recurrió la norma y ésta fue anulada por una sentencia del Tribunal Constitucional. El Parlamento balear acaba de aprobar una proposición de ley pactada por PSOE, Podemos y MÉS que regula las corridas de toros en las islas y prohíbe la muerte del animal en la plaza, así como la entrada de menores de 18 años en los festejos taurinos.

Andalucía es la comunidad que más fondos públicos destina a la tauromaquia, dado el arraigo cultural de estos espectáculos en la comunidad, con 119 plazas de toros en su territorio. Pero también existe un fuerte movimiento animalista y antitaurino, que ahora ha logrado llevar sus reivindicaciones a la Cámara gracias a una iniciativa de Podemos. La formación morada sabe que no puede prohibir las corridas por la vía legislativa, pero pretende lograr el apoyo de PSOE e IU para “asfixiar financieramente” a las escuelas taurinas. “Sin fondos públicos, la tauromaquia no puede sobrevivir”, aseguran fuentes del partido morado. 

Los espectáculos taurinos son un tema controvertido que divide a los socialistas. La Junta subvenciona el sector, mientras algunos ayuntamientos del PSOE, como el de Córdoba, aprueba una moción para retirarle las ayudas municipales. Las competencias en la materia no residen en la Consejería de Cultura, sino en el departamento de Justicia e Interior, que es quien libra el dinero para las escuelas taurinas, asociadas todas en la Federación de Escuelas Pedro Romero. De ahí surgen los futuros matadores de toros, se organizan novilladas, becerradas y otros festejos, se adquieren reses en ganaderías, se imparten clase a chavales (medio centenar al año) y se mantiene un convenio con Canal Sur televisión para retransmitir las principales corridas.  

La normativa autonómica que rige la tauromaquia es la que regula los festejos populares y las escuelas taurinas, aunque Podemos pretende afrontar el asunto con una reforma de la Ley de Protección Animal, “obsoleta” después de 15 años en vigor sin apenas cambios. Esta norma protege a los animales de la acción “violenta” del hombre, pero deja fuera tres supuestos que son considerados parte de la tradición y cultura popular: el tiro al pichón, la pelea de gallos y la tauromaquia. Son tres exenciones que quedan al margen de la ley y que Podemos quiere volver a incluir de alguna manera. Al tema de los toros le van a dedicar un capítulo aparte, pero tienen claro que la vía para “ahogarles” es cerrarles el grifo de las ayudas públicas. “Estamos trabajando con las asociaciones animalistas para ver cuál es la fórmula más factible para retirar las subvenciones a las escuelas taurinas, de aquí a septiembre tendremos tiempo. Queremos ser rigurosos porque el margen competencial para restringir los toros es mínimo”, dicen desde la dirección del partido que lidera Teresa Rodríguez. 

El PSOE se ha enterado de que la formación morada va a llevar el debate al Parlamento en el segundo periodo de sesiones y avisa de que también es un tema al que ellos le están dando vueltas. De hecho, hay un debate de mayor calado en el seno del Consejo Asesor Taurino de Andalucía (CATA), órgano dependiente de la Consejería de Justicia. Aquí se discuten propuestas para mejorar la normativa que regula la tauromaquia, con participación de todo sector (profesionales y aficionados), y una de las líneas de debate es cómo reformar el reglamento taurino para “eliminar situaciones de sangre y sufrimiento innecesario del animal”, adelantan fuentes del grupo socialista.  

Según estas fuentes, se han barajado fórmulas para “no prolongar la agonía del toro y darle muerte rápida”, se ha hablado de “limitar la duración de los tercios (varas, banderillas y muerte)” -que son los tiempos en los que se subdivide la lidia-, e incluso de prohibir que se les corten las orejas al animal como premio para el torero. Pero aún no hay nada concretado en un documento, porque la Junta sabe que se mueve en un terreno delicado, lleno de susceptibilidades. 

El Gobierno andaluz ha compartido estas ideas con el gremio de la tauromaquia y no todas han sido bien recibidas. Muchos piensan que “el debate sobre cómo hacer corridas de toros menos sangrientas es falso, desvirtúa la tradición y sólo sirve para contentar a los nuevos partidos políticos antitaurinos”. Sin embargo, la reforma del reglamento taurino en Andalucía es un tema pendiente desde hace años (el decreto que lo regula data de 2006). La última vez que se modificó el documento, hace diez años, ya propuso “primar la muerte rápida del toro”, acotando la faena a 10 minutos, “incluido los tres avisos a partir de la entrada a matar”, algo que en la práctica “nunca se cumple”, según las asociaciones animalistas. 

Las corridas de toros en Andalucía generan riqueza al sector privado e indirectamente movilizan la economía y el turismo andaluz (por ejemplo, son uno de los fuertes reclamos de la Feria de Sevilla). Sin embargo, el Gobierno autonómico no lo contempla como segmento turístico específico. La Consejería de Turismo tiene estudios del impacto económico que arrastra el golf, los cruceros, las visitas culturales, el litoral, el turismo rural, el de congresos y reuniones, el de naturaleza, el enogastronómico… pero nunca ha elaborado una estadística que calcule los números que logran los espectáculos taurinos. 

La federación de escuelas taurinas sí aporta un dato: el número de espectadores en directo en plazas de toros en Andalucía alcanzó los 1,67 millones en los últimos 18 años. Justicia regula los espectáculos que se celebran en la comunidad. Según sus datos, el 50% de los festejos populares son corridas o novilladas (unas 200 tardes de toro al año de media), por detrás de Castilla y León, Castilla La Mancha y Madrid.