Publicado: 11.10.2014 10:06 |Actualizado: 11.10.2014 10:06

China condena a muerte a dos miembros de una secta por matar a una mujer que se negó a darles su teléfono

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Dos miembros de la secta milenarista china Quannengshen ("Dios Todopoderoso") fueron hoy condenados a muerte por matar a una mujer que se negó a darles su número de teléfono, en un juicio en el que otros tres miembros del grupo religioso recibieron diferentes penas de prisión.

Los principales responsables del homicidio, Zhang Lidong y su hijo, Zhang Fan, fueron sentenciados a la pena capital, mientras que Zhang Hang y Zhang Qiaolian, parientes de los dos anteriores, recibieron penas de diez y siete años de prisión, respectivamente, y Lu Yingchun recibió cadena perpetua, según el dictamen del Tribunal Popular Intermedio de Yantai (este de China).

Zhang Fan, Zhang Lidong y Lu Yingchun fueron además condenados por violar la ley de actividades religiosas, y privados de sus derechos políticos de por vida, siempre según la sentencia judicial.

El 28 de mayo de este año, los cinco condenados, más otro hijo de Zhang que no fue juzgado en este proceso por ser menor de edad, golpearon hasta la muerte a una mujer apellidada Wu, a la que querían reclutar para la secta, pero que se negó a darles su número de teléfono para recibir información sobre sus actividades.

El homicidio, ocurrido en un McDonalds de la localidad de Zhaoyuan, en la provincia oriental de Shandong, conmocionó a la sociedad china, a raíz de que las sangrientas imágenes del suceso filmadas por un vídeoaficionado se filtraran en las redes sociales.

Durante el juicio, los acusados afirmaron que creyeron ver en Wu a un "espíritu maligno", por lo que la atacaron con sillas, fregonas con mango de metal o incluso saltando sobre su cabeza.

La secta Quannengshen fue creada en la década de los años 90, y defiende que dios regresó a la Tierra en forma de una mujer desconocida nacida en el norte del país asiático, "para salvar a la humanidad por tercera y última vez".

Tras el homicidio, las autoridades chinas han redoblado la persecución de la secta y han detenido a más de mil de sus miembros en los últimos meses.

También se produjeron cientos de detenciones de acólitos de Quannengshen a finales de 2012, cuando este grupo defendía que el fin del mundo estaba cerca, en coincidencia con las supuestas predicciones del calendario maya.

Catorce organizaciones religiosas son consideradas "cultos ilegales" en China, país que, por otro lado, es acusado por organizaciones internacionales de reprimir la libertad religiosa de comunidades como la cristiana, la musulmana o la budista.