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Evo Morales paraliza la carretera amazónica

Promete investigar la carga policial contra los indígenas

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El presidente boliviano, Evo Morales, ha decidido suspender por ahora la construcción de una carretera que iba a atravesar una reserva amazónica en el centro del país, mientras las dimisiones se suceden en su Gobierno.

Dos días después de que la Policía cargara contra una protesta indígena opositora al proyecto, son ya tres los funcionarios que han renunciado. Aunque había asegurado en repetidas ocasiones que la carretera sería construida 'sí o sí', el mandatario boliviano se ha visto desbordado por la repercusión que ha tenido la intervención policial contra una marcha indígena de 1.500 manifestantes, que avanzaba hacia La Paz desde el pasado 15 de agosto.

El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, ha señalado como responsable de la agresión al viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, quien ya ha presentado su renuncia. Llorenti ha añadido que lo ocurrido se debió al consejo de 'malos' mandos policiales, que serán sancionados. Además del viceministro, también abandonaron su cargo la directora de Migración, María René Quiroga, y la ministra de Defensa, María Cecilia Chacón.

Abrumado por los acontecimientos, Morales ha calificado la acción de la Policía como 'imperdonable' y ha prometido la creación de una comisión especial con representantes de organismos nacionales e internacionales para investigar los incidentes. 'No comparto la medida de intervención de la marcha que ha asumido el Gobierno y no puedo defender o justificar la misma'.

Morales ha calificado la acción de la Policía de 'imperdonable'

El presidente boliviano ha afirmado que no había ordenado a la Policía que cargara contra la marcha y ha asegurado que la construcción de la carretera se detiene hasta que se celebre un referéndum en Beni y Cochabamba, los departamentos que comunicaría la carretera. Los indígenas, descontentos, reanudarán la caminata, ya que la decisión de suspender el proyecto es sólo temporal.

La ruta, cuyo trazado prevé la partición en dos del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), iba a servir de corredor interoceánico para comunicar zonas de Brasil y de Perú, según el Gobierno. Para los indígenas, la carretera es una aberración ecológica y social muy dañina para las comunidades que viven en el Tipnis, asediadas por productores de coca que han ocupado el terreno para plantar sus cultivos.