Publicado: 25.09.2015 23:21 |Actualizado: 26.09.2015 17:23

Albert Rivera: "Somos los únicos capaces de frenar a Mas"

Ciudadanos cerró la campaña del 27S en un barrio trabajador de Barcelona, donde sus líderes compartieron la euforia del segundo lugar que les pronostican las encuestas.

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La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas, junto a Albert Rivera. / TONI ALBIR (EFE)

La candidata de Ciudadanos a la Generalitat, Inés Arrimadas, junto a Albert Rivera. / TONI ALBIR (EFE)

BARCELONA.- El último salto hacia la conquista del “voto útil”, con el que Ciudadanos pretende dejar atrás en la carrera a sus adversarios soberanistas, lo dieron sus líderes, Albert Rivera e Inés Arrimadas, esta tarde en la plaza de un barrio obrero de Barcelona. Banderas españolas, aplausos y corazones estampados con los colores de Catalunya, España y la Unión Europea –más algún que otro grito de ¡guapa!– recibieron a la candidata del partido naranja en su acto final de campaña para las autonómicas del domingo.

“¡Presidenta!”, le lanzaron las cerca de mil personas a Arrimadas cuando subió al escenario. “¡Buenas!”, les respondió ella, como quien se encuentra a un vecino por el barrio. Y es que ese es el tono, esa es la imagen que esta mujer de 34 años busca transmitir con sus palabras sencillas y directas. “Poder encabezar esta candidatura, con este equipazo, es una de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida. Si tuviera que resumir esta campaña en una palabra sería ilusión. La ilusión de cambiar el monotema que ha acaparado la política de estos últimos años”, arrancó.

“Llevamos hablando meses del 27S, de elecciones planteadas como un referéndum por la independencia, y tengo ganas de que llegue por fin el domingo y decirle a Mas: mira lo que pasa ahora en las urnas”, exclamó Arrimadas. “Todas las encuestas dicen que Ciudadanos es la única alternativa a Junts pel Sí”, afirmó ante los aplausos de un auditorio entregado.



El inicio del discurso se centró en disparos hacia los adversarios. El primer blanco ha sido el Partido Popular, acusado de pactar con quienes ahora son independentistas (CIU) y de estar liderado por “un presidente que ni sabe explicar por qué Catalunya se iría de Europa ni qué relación jurídica hay entre ambas”, dijo Arrimadas, en alusión a la famosa entrevista en la que Mariano Rajoy hizo el ridículo al ser preguntado por las nacionalidades española y catalanas en el caso de una separación.

Inés Arrimadas: 
“Este es el voto útil para
las personas, no para
los partidos, como vienen diciendo los antiguos políticos de bipartidismo"

Con la que ya es una de sus frases preferidas durante los mítines, “si tuviéramos que depender del PP o del PSOE, estaríamos aviados”, la candidata de Ciudadanos pasó a su segundo enemigo: el Partido Socialista Catalán. “Qué decir del PSC, sabemos en Catalunya lo que es votarlos y que se alíen después a la Asociación de Municipios por la Independencia”, increpó Arrimadas.

“Queremos un voto que no traicione, que votes y estés luego tranquilo por la noche”, animó la candidata a los asistentes. “Este es el voto útil para las personas, no para los partidos, como vienen diciendo los antiguos políticos de bipartidismo. El voto a Ciudadanos es el único que cambia las cosas”, inquirió Arrimadas para comenzar entonces su ataque a otro adversario, el que le disputa el timón hacia una regeneración democrática. “Ya sabemos que Podemos ha entregado la candidatura a un señor que ha votado sí al referéndum del 9N”, afirmó la presidenciable a la Generalitat en referencia a Lluís Rabell, el cabeza de lista de Catalunya Sí Que Es Pot. “Con ellos sería revivir el tripartito pero en versión súper independentista”, remató.

Pero los dardos más gordos, Arrimadas los dejó para su principal contrincante, Artur Mas y la candidatura que, junto a Esquerra Republicana, lidera el proceso por la independencia. “Yo no le voy a preguntar a nadie si fue a una manifestación u otra, lo que le voy a preguntar es qué necesita para mejorar las cosas”, lanzó. “¿A ustedes les importan más las banderas o que haya quirófanos en los hospitales, lo que pasó en 1714 o que haya escuelas públicas?”, prosiguió Arrimadas. “No nos olvidemos de que el señor Mas está en su casa, encantado de no tener que dar la cara por contar con quince sedes embargadas de su partido”, concluyó la candidata ante fuertes aplausos.

Para cerrar su última intervención en la vertiginosa campaña que la llevó por toda Catalunya sin respiro, Arrimadas hizo hincapié en la necesidad de ir a votar y “salir a ganar las elecciones”. “C's se compromete a ser el mejor interlocutor con el Gobierno de España y eso lo vamos a conseguir el domingo con un gran mensaje: no queremos dejar de ser españoles ni catalanes, no queremos dejar de tener pasaporte sino cambiar de presidente y de Gobierno”.

“Romper un país es algo irreversible”

Albert Rivera acompañó a su candidata hasta el final y, exultante, le tomó el relevo en el escenario de la plaza Virrey Amat este viernes. “Hoy es un día bonito porque faltan 48 horas para darle a vuelta a a tortilla. Después de 35 años gobernados por el clan Pujol, el tripartito y Mas, llegará la primera mujer a la presidencia de la Generalitat. ¡Si gana Ciudadanos no puede haber más cambios de golpe!”, arrancó el líder de la formación naranja.

“En estos barrios donde se gestó la transición democrática, esta Barcelona de gente trabajadora, hoy si nos cogemos fuerte de la mano no nos van a tirar por el precipicio”, proclamó. Rivera volcó toda su energía en movilizar al electorado de un área de la ciudad que hasta ahora se había caracterizado por la baja participación política. “Hoy voy a pedirles de todo corazón a todos los que se han movilizado en la Transición, a todos los que votaron a Felipe González, que vayan a votar y lo hagan por C's, que es ese mismo proyecto”.

Rivera: “Hay que acabar con la España de los rojos y los azules y con ese presidente que nos quiso convertir en buenos y malos catalanes"

La idea de “acabar con la España de dos bandos” es la que articuló gran parte de su mensaje. “Votamos para volver a cuando nos sentamos en la misma mesa y tuvimos los mejores 35 años de paz y prosperidad. No hay que inventar nada, hay que recuperar el camino que hemos perdido”, exclamó Rivera.

“Hay que acabar con la España de los rojos y los azules y con ese presidente que nos quiso convertir en buenos y malos catalanes. Si hay alguno que realmente es malo es el que se lleva la pasta a Andorra”, remarcó, poniendo el acento en el que ha sido otro de los puntos fuertes de su campaña, la lucha anticorrupción.

Haciendo gala de músculo gracias a las últimas encuestas que lo vaticinan como segunda fuerza, tras Junts Pel Sí, Rivera insistió en que “están a un paso de cumplir el sueño de una Catalunya nueva” y por eso movilizó al auditorio a “conjurarse” para expresar con el voto que quieren “seguir teniendo los ahorros tranquilos en los bancos, el pasaporte y las pensiones españolas”. Y, para convencer a los que aún están indecisos -clave de los resultados de este domingo-, el líder de Ciudadanos advirtió que ellos son los únicos que “pueden frenar a los de Mas”.

“Para mí vale mucho la dignidad de mis abuelos, que vinieron de Andalucía a currar a estos barrios. La patria no es una bandera sino la gente que llevamos en el corazón”, dijo Rivera, exponiendo el último de sus argumentos. “Tenemos que votar por nuestros padres y también por el futuro, porque si nosotros no nos movilizamos, a lo mejor ellos tampoco podrán votar. Romper un país es algo irreversible”, concluyó el número uno de Ciudadanos. La despedida llegó al abrazo de su candidata y del inesperado mensaje del cantante de rock barcelonés Loquillo, quien lo acompaña en su cruzada antisoberanista, al igual que las cientos de personas que llenaron la plaza del último mítin en Barcelona.