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El bipartidismo PSOE-PP se perpetúa en la dirección de Canal Sur

El Consejo de Administración de la RTVA cumple cinco años de interinidad, su composición sale de las elecciones de 2008. Podemos y C’s afean a los partidos tradicionales su desidia por impulsar un pacto similar al de la RTVE en el Congreso y les acusan de bloquear su entrada dos años después de las autonómicas

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Susana Díaz durante su entrevista en Canal Sur Radio.

Hay pocas cosas en las que Podemos y Ciudadanos encuentren intereses comunes. El partido morado es el mayor azote del Gobierno andaluz desde la izquierda y el partido naranja sustenta al Ejecutivo de Susana Díaz. Ambos, sin embargo, son formaciones emergentes que irrumpieron en el Parlamento en las elecciones autonómicas de 2015, y desde entonces siguen fuera de los órganos de extracción parlamentaria que fiscalizan al Gobierno. La falta de acuerdo entre las fuerzas tradicionales del bipartidismo -PSOE y PP- mantiene bloqueada la renovación de órganos de decisión tan importantes como el Consejo de Administración de la Radio Televisión pública de Andalucía (RTVA), el Consejo Audiovisual o la Cámara de Cuentas.

Acaba de superarse el ecuador de la legislatura y los órganos de extracción parlamentaria aún no representan la nueva pluralidad del Parlamento, donde ahora cohabitan cinco partidos en lugar de tres. Podemos y Ciudadanos representan juntos a casi un millón de votantes andaluces (958.999), un 24% del total, pero siguen apartados del máximo órgano de decisión de Canal Sur.

El mandato del vigente Consejo de Administración de la RTVA venció en mayo de 2014, pero su composición actual sigue representando los resultados de las elecciones de 2008: ocho miembros del PSOE, seis del PP y uno de IU. Acumula ya cinco años de interinidad. Podemos y Ciudadanos se quejan ahora de que no se renovase tras los comicios de 2015, pero tampoco hubo acuerdo para actualizar su composición tras las elecciones de 2012 en las que el PP adelantó por primera vez en la historia al PSOE. De haberse renovado entonces, los populares tendrían ahora más miembros dentro que los socialistas.

Una de las razones del bloqueo prolongado está en que tanto el PSOE como el PP vinculan la renovación de este órgano con otra negociación pendiente y más compleja, que implica a la dirección actual de la RTVA, nombrada de forma provisional hace ya cuatro años. El subdirector general del ente, Joaquín Durán, asumió el cargo en funciones tras la repentina dimisión de Pablo Carrasco, el primer directivo de Canal Sur que fue nombrado por el Parlamento autonómico. Pero su mandato en funciones se ha prolongado más de lo previsto. Es más, Durán llega a su edad de jubilación (65 años) el próximo otoño. Si decidiera retirarse, el Parlamento tendría que buscar aceleradamente un sustituto provisional para él, que lleva cuatro años siendo sustituto provisional.

Para relevar al subdirector de la RTVA, se necesita un acuerdo político de todos los partidos

Para relevar al subdirector de la RTVA, se necesita un acuerdo político de todos los partidos difícil de vislumbrar en el actual panorama parlamentario. Sobre todo si, como denuncian Podemos y Ciudadanos, “PSOE y PP se han puesto de acuerdo en no ponerse de acuerdo, para mantener así más representación de la que les corresponde”, explican ambas fuerzas.

El director general del ente público, según la ley que regula la RTVA, tiene que ser elegido por mayoría cualificada, esto es, dos tercios de la Cámara en primera votación (72 votos del total de 109 diputados) y por tres quintos (65) en una segunda. Ambas fórmulas exigen el acuerdo entre los 47 diputados del PSOE y los 33 del PP, o bien que los socialistas pacten la renovación del ente público con Podemos (15), Ciudadanos (9) e IU (5), dejando fuera a los populares. Toda la oposición en bloque no sumaría suficiente como para imponerle al Ejecutivo de Susana Díaz un nombre distinto para dirigir la RTVA. Con estos mimbres, y dada la falta de sintonía entre grupos que impera ahora en el Parlamento, no es de extrañar que hayan pasado dos años sin avances.

Podemos y Ciudadanos han llevado sendas iniciativas por separado al Parlamento, demandando una negociación que desatasque la renovación del Consejo de Administración de la RTVA. En octubre de 2015, el Parlamento aprobó una moción presentada por el partido naranja que instaba al Gobierno de Díaz a iniciar cuanto antes el proceso de diálogo con todos los grupos de cara a consensuar la reforma de la Ley de la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA) para adaptar sus órganos de gestión y administración a la nueva representación parlamentaria. La medida contó con el apoyo de PSOE, Podemos e IU, y la abstención del PP.

Reproches cruzados

Los partidos emergentes acusan a socialistas y populares de estar impidiendo el debate. En la última sesión plenaria fue el portavoz del grupo naranja, Juan Marín, quien volvió a plantear la demanda directamente a la presidenta andaluza. Este debate es complicado, porque todos los grupos dicen estar de acuerdo y, sin embargo, nada se mueve. Todo sigue igual. Ciudadanos no sólo quiere entrar en el Consejo de Administración de la RTVA, quiere cambiarlo de arriba abajo: quiere menos miembros y que estos no estén remunerados. “Aquello es un cementerio de elefantes, un retiro dorado”, se queja Marín.

Susana Díaz recogió el testigo de Marín en el último debate, se mostró conforme con la renovación de la RTVA y del resto de entes pendientes para “adaptarlos a la nueva realidad plural del Parlamento”. Pero acto seguido le explicó que esto no depende de su Gobierno, sino del consenso de todos los grupos allí representados, y señaló al PP (sin mencionarlo) como responsable de que la renovación en la RTVA esté bloqueada desde hace dos años. La presidenta andaluza le recordó a los populares que, “tras el batacazo de las elecciones de 2015”, en las que pasaron de 50 a 33 diputados, la representación que les correspondería en el nuevo Consejo de Administración sería sensiblemente menor. “Por eso se resisten a negociar”, dijo. Aunque también el PSOE perderá miembros, habida cuenta de que los sillones que antes se dividían tres partidos, ahora se lo repartirán cinco.

Por alusiones, el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, intervino en su turno para afear a Díaz las veladas acusaciones sobre la RTVA. “Si no hay cambios es porque ustedes no quieren. Es un disparate que dos fuerzas elegidas hace dos años no tengan aún cabida en la dirección de la RTVA. Esto es responsabilidad suya”, le espetó Moreno a Díaz.

Al final, la falta de entendimiento entre PSOE y PP, sea real o simulada, les permite a ambos perpetuar una cuota de representación en la dirección de Canal Sur que ya no tienen en el Parlamento. Los órganos de extracción parlamentaria, que sirven de control al Gobierno, siguen anclados en el bipartidismo que pereció en las elecciones de 2015, tras la irrupción de Podemos y Ciudadanos.

“Si no cumplen las expectativas más elementales cómo van a ponerse de acuerdo en los nombres concretos”, dicen desde Ciudadanos.

Para las fuerzas emergentes, lo urgente es entrar a formar parte de estos órganos de dirección, porque tendrán información de primera mano, podrán opinar y votar. Pero ni PSOE ni PP parecen dispuestos a abrir ese melón sólo para cambiar unos sillones por otros. Quieren un acuerdo más amplio que incluya el nombramiento del nuevo director general de la RTVA, así como el de otros órganos de dirección (como el Consejo Audiovisual). “Si no cumplen las expectativas más elementales, como adaptar estas estructuras a la nueva realidad plural de la Cámara, cómo van a ponerse de acuerdo en los nombres concretos. Es una excusa para prolongar una situación de provisionalidad sine die”, dicen desde Ciudadanos.

Existe una opción remota para desatascar esta situación: reformar la Ley Audiovisual de Andalucía para modificar el sistema de elección del director general de la RTVA, sustituyendo la obligatoriedad de la mayoría cualificada por una mayoría absoluta (menos exigente), como hizo el PP en el Congreso para deshacer el modelo de la RTVE más independiente que había creado el Gobierno de Zapatero. Pero el Ejecutivo de Susana Díaz se ha negado tajantemente a hacerlo, es más, llevó al Parlamento el compromiso de no alterar esa condición para garantizar “la neutralidad de Canal Sur”. “No quisimos seguir los pasos de Rajoy y seguimos sin querer”, dice Díaz.

Hace pocos días que la oposición en el Congreso de los Diputados obligó al Gobierno en minoría de Rajoy a deshacer aquel sistema de elección del director general de la RTVE, volviendo a un modelo más similar al que existía durante la etapa de Zapatero.