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Caso palau Millet admite pago de comisiones de Ferrovial a Convergència a través del Palau

El exdirector del Palau de la Música de Barcelona también confiesa que desvió fondos de la institución publica, algo que califica como "un error"

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El expresidente del Palau de la Música Félix Millet, a u llegada a la Ciutat de la Justicia donde eL juicio por el expolio del Palau de la Música. | MARTA PÉREZ (EFE)

Fèlix Millet, el expresidente del Palau de la Música de Barcelona, ha admitido este miércoles que la constructora Ferrovial pagó comisiones ilegales por la adjudicación de obra pública a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a través de la entidad cultural.

Él, personalmente, entregó cantidades en efectivo de estos pagos a quien fue tesorero de Convergència, Carles Torrent. Sobre el resto de pagos indicó que quien se encargaba era el director general del Palau Jordi Montull.

Las 'donaciones' de Ferrovial que ellos cobraban representaban el 4% de la facturación de Ferrovial. El 2'5 % se lo entregaban a CDC, el 1%  se lo quedaba él mismo y el 0'5% restante era para Montull, explicó Millet durante el juicio.

Millet ha hecho esa revelación tras ratificar la confesión que hizo en 2009, cuando admitió haber cargado al Palau de la Música obras particulares pero no hizo ninguna alusión al presunto desvío de fondos a CDC.

Millet también ha admitido que desvió fondos de la entidad cultural para obras en su casa y viajes y que se autoadjudicó junto a su mano derecha Jordi Montull retribuciones extras millonarias, lo que ha considerado fueron "errores" por los que se ha disculpado.

Millet es el primero de los acusados que ha prestado este miércoles declaración en el juicio por el saqueo del Palau de la Música. Sólo ha aceptado contestar a las preguntas del ministerio público y de sus abogados.

Como ya hiciera en la carta que remitió al juzgado al estallar el escándalo, el acusado ha admitido que cargó a las cuentas de la Fundación Orfeó Català obras en su domicilio, pero ha insistido en que, hasta lo que él sabe, esas facturas nunca fueron pagadas con fondos del Consorcio del Palau de la Música, que vehicula las subvenciones públicas destinadas a la entidad cultural.

"Me equivoqué", ha señalado repetidamente Millet tras admitir que desvió fondos del Palau de la Música a las obras de sus domicilios, al pago de algunos de sus viajes y a las bodas de sus hijas

"Me equivoqué", ha señalado repetidamente Millet tras admitir que desvió fondos del Palau de la Música a las obras de sus domicilios, al pago de algunos de sus viajes y a las bodas de sus hijas, ceremonias que, sin embargo, ha precisado que también entendía daban publicidad al Palau de la Música.

El expresidente de la Fundación ha reconocido también que junto a su mano derecha se autoadjudicó retribuciones extras millonarias durante años, que cobraron a través de empresas administradas por sus esposas, pero ha apuntado que merecía ese aumento salarial por haber logrado reflotar la entidad cultural cuando esta estaba a punto de la quiebra.

Fèlix Millet se ha desmarcado del día a día contable en la financiación de la entidad cultural, que ha atribuido al que fuera su mano derecha, Jordi Montull.

80% para Millet; 20% para Montull

La hija de Jordi Montull, Gemma Montull, que trabajaba en el Palau como directora financiera, también ha declarado. Gemma Montull ha confirmado que Millet y su padre se autoconcedieron sobresueldos. Ha dado como cierta la estimación de un millón de euros, aproximadamente la cantidad que cobraban anualmente en efectivo los dos directivos, que se repartieron el dinero en una proporción 80/20. Es decir 80% para Millet y 20% para Montull. No ha querido entrar a valorar si efectivamente se merecían este cobro por el trabajo realizado en beneficio del Palau, pero reconoció que lo hicieron de manera irregular.

"A partir de ahora los bonus los cobraremos a través de unas empresas, porque fiscalmente nos resulta más favorable", dijo Gemma Montull que le informaron a su padre y Félix Millet. Las empresas en cuestión eran las que administraban sus esposas, que emitían facturas falsas, señaló el fiscal.

En este punto, como en el de los viajes que se hicieron pagar, Gemma Montull ha explicado, en algún momento con cierta emoción, que se dio cuenta de alguna manera de la irregularidad pero que no recriminó nada a Jordi Montull, que era su jefe, por ser su padre.

Dijo que también conocía la existencia de pagos a CDC, pero que no sabía que tenían que ver con comisiones por la adjudicación de obra pública.

Por último, Gemma Montull ha señalado que ella no tenía poderes para autorizar ningún tipo de pago, que las instrucciones las recibía de su padre, Jordi Montull, y que Félix Millet quería respuestas inmediatas cuando pedía información sobre contabilidad, por lo que procuraba ser especialmente cuidadosa.