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Operación Lezo El número dos de Interior 'abronca' a los diputados por montarle "una cacería"

José Antonio Nieto proclama en tono desafiante para justificar su reunión con Pablo González: "Todavía hoy no sé de qué se me acusa, ¿de ser de Córdoba y de provincias, eso es grave?"

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El secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, comparece en la Comisión de Interior del Congreso para dar cuenta de la reunión que el 8 de marzo mantuvo con Pablo González, encarcelado junto con su hermano Ignacio. | BALLESTEROS (EFE)

El secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, ha empleado un tono retador ante la comisión de Interior del Congreso de los Diputados para asegurar que su reunión el pasado día 8 de marzo con Pablo González, encarcelado dentro de las Operación Lezo y hermano del ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, también encarcelado y principal investigado en este caso de corrupción política.

"Todavía hoy no sé de qué se me acusa. ¿De ser de Córdoba?, ¿de ser de provincias?, ¿de no pedir la ficha policial de la gente con la que me reúno?", ha proclamado desafiante ante los miembros de la comisión parlamentaria, ante los que ha comparecido a petición propia y por reclamo del grupo socialista tras el escándalo desatado por la mencionada reunión.

José Antonio Nieto se ha presentado como víctima que está padeciendo "un calvario" que, en su opinión, se está produciendo en base a relatos "parciales y tergiversados" de pasajes de la instrucción que está llevando a cabo el magistrado Eloy Velasco de la Audiencia Nacional. Y en ese estado de cosas ha incluido a los miembros de su familia "a los que no sé qué explicarles de lo que está pasando".

De forma un tanto inopinada, el número dos del ministerio del Interior ha criticado con argumentos muy duros "la construcción de una tormenta" por parte de "portavoces parlamentarios" —que no ha identificado en concreto— y, de forma genérica, a "la prensa". Y la consecuencia de esa situación ha devenido en "la organización de una cacería. ¿Es ético lo que se ha dicho?, ¿es ética su actuación pidiendo dimisiones sin saber de qué se me acusa?", ha reprochado a los grupos de la oposición presentes en la comisión.

En su relato, Nieto ha sostenido, lisa y llanamente, que su reunión con Pablo González el pasado día 8 de marzo, entonces director de Estrategia y Operaciones de Mercasa, "fue protocolaria y para hablar de una cuestión que le interesaba sobre la seguridad de las nuevas instalaciones que Mercasa estaba promoviendo". Según la explicación del secretario general de Seguridad en el contenido de la conversación que mantuvo con Pablo González, a quien se refirió en varias ocasiones como "ese señor", no se habló de la Operación Lezo.

En el relato expuesto por José Antonio Nieto de las circunstancias que rodearon el polémico encuentro ha descartado cualquier tipo de injerencias relacionadas con la Operación Lezo. Es más, ha insistido en que él desconocía las investigaciones que realizaban los agentes de la UCO a las órdenes del juez Velasco de la Audiencia Nacional. "Por lo que yo sé en estos momentos, volvería a recibir al señor González", ha llegado a decir como prueba de su ignorancia previa sobre la investigación judicial.

Y en este punto se ha explayado alrededor de diez minutos para citar toda la normativa legal sobre sus competencias y aquellas normas que, en principio, le impiden tener conocimiento de las investigaciones que realizan agentes policiales a las órdenes de los jueces. "No sabía nada", ha insistido. "Y nada podía hablar yo de eso", ha recalcado.

Según su exposición, en el encuentro de quince minutos de duración —desde las 9.40 horas a las 9.55 horas de esa mañana— la conversación se limitó "además de la felicitación protocolaria por mi nombramiento, a exponer la posible colaboración para garantizar la seguridad de nuevas instalaciones de Mercasa y encontrar un interlocutor para llevar a cabo la colaboración". Y no hubo nada más, ha insistido reiteradamente Nieto.

Los portavoces de la oposición, con distintos argumentos, no le han dado credibilidad al relato expuesto por el compareciente. El socialista Antonio Trevín le ha reprochado el tono acusador empleado en su intervención inicial: "Usted es reo de sospecha, ¿cómo se atreve a venir a abroncarnos a los diputados?", le ha espetado. Tras exigir su dimisión, el portavoz socialista le ha emplazado a que explicase "qué hubo de interesante en esa reunión para que Pablo González se lo transmitiese a un interlocutor cuando acabó. El secretario de Estado de Seguridad no puede estar bajo sospecha, y usted lo está".

El representante de Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, Rafael Mayoral, le ha identificado como "un cortafuegos, pero no estamos para cortafuegos" para denunciar el clima de "persecución contra el adversario político" que se ha dado en el ministerio del Interior, y en concreto contra Podemos. Mayoral también le ha reprochado la falta de colaboración del departamento de Interior en colaborar con la comisión de investigación sobre el ex ministro Fernández Díaz al no facilitar la documentación solicitada.

Gabriel Rufián, representante de ERC, fiel a su estilo, tras afirmar que "usted se está comiendo aquí un marrón", le ha planteado diez preguntas en las que se ha interesado en conocer desde si se grabó el contenido de la reunión hasta qué secretario de Estado era con el que los hermanos González pretendían hablar sobre su situación. “¿Era usted?”, le ha preguntado, entre otras cuestiones. El representante de ciudadanos, miguel Gutiérrez, ha sido contundente en su intervención: "No le creemos", ha sentenciado.

Tras la defensa del compareciente realizada por el portavoz del grupo parlamentario del PP, José Alberto Martín-Toledano, el secretario de Estado de Seguridad se ha revuelto contra todos los interpelantes hasta el punto de afirmar que sentía "una decepción profunda" y despreciar su labor como oposición: "Estaba tranquilo antes de llegar aquí, pero ahora estoy más si son ustedes quienes me tienen que controlar".

Y reiteró su actitud desafiante. "¿Ustedes han visto el sumario? Yo no", ha vuelto a plantear para insistir en la falsedad de las acusaciones que se le han formulado. Y se ha revuelto contra el portavoz socialista quien le había recordado que semanalmente recibía información de operaciones de las unidades judiciales, cosa que ha dicho que era falso. También por una información que, en base a fuentes socialistas, le vinculan con negocios con Pablo González. "Me voy a querellar", ha dicho.

En las réplicas, los portavoces han sido mucho más duros dada la actitud del compareciente. Trevín ha insistido en que el secretario de estado accede a la información de las operaciones policiales bajo órdenes de los jueces, aspecto que también han puesto de manifiesto los portavoces de Podemos, Rafael Mayoral, y de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, quien ha leído una orden del Director Operativo Adjunto de la Guardia Civil "todavía vigente" en la que se reclaman esas informaciones. Rufián, tras asegurar que el compareciente "está de fango hasta las orejas", le ha recordado, con ironía: "Usted se ha hecho la rubia, pero usted no se apellida Borbón e igual no le sale del todo gratis".

Pare cerrar la comparecencia José Antonio Nieto le ha reprochado a Rufián una actitud "de falta de respeto". "No le voy a tolerar que me diga que estoy de fango hasta las orejas", palabras que han generado un momento de tensión con el parlamentario de ERC, aunque sin categoría de altercado.

Y sobre la polémica orden del DAO adjunto de la Guardia Civil esgrimida por Mayoral y Gutiérrez, que hace presumir que sí son conocidas las operaciones policiales a las órdenes los jueces con antelación, la ha justificado por la necesaria coordinación "porque frecuentemente hay que aportar efectivos de otras unidades". Y acabó con estas palabras: "Me voy tranquilo después de esta comparecencia", palabras que sonaron a cierto desprecio hacia los parlamentarios de la oposición. Eso sí, en ningún momento aportó dato alguno adicional a los que expuso en su intervención inicial.