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El futuro de los socialistas PP, Podemos e IU elevan la presión sobre la presidenta andaluza para que dimita​

Ciudadanos​, que también le pidió acelerar su relevo, recula y garantiza la estabilidad del Gobierno.

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Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, responde a una pregunta formulada durante la sesión de control. Parlamento de Andalucía

Foto de archivo, Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, responde a una pregunta formulada durante la sesión de control. Parlamento de Andalucía

Estaba escrito el guión de Susana Díaz y también el de todos los partidos de la oposición en Andalucía. En cuanto la presidenta de la Junta ha salido de la indefinición, anunciando la fecha en la que hará oficial su candidatura a liderar el PSOE federal (el próximo 26 de marzo), todos los grupos de la oposición se le han echado encima exigiéndole de manera unánime su dimisión al frente del Gobierno autonómico.

Los líderes de PP, Podemos e IU coinciden en indicarle la puerta de salida, subrayando que a la sevillana le ha dejado de interesar Andalucía, y que en los próximos meses pasará más tiempo dedicada a las primarias del PSOE, en detrimento de la gestión de su región, que arrastra alrededor de 900.000 parados.

La estrategia de las tres formaciones es la misma: tratar a Díaz como una presidenta efímera y a su gabinete como un Gobierno provisional y “deslegitimado por las aspiraciones personalistas” de la sevillana.

La carrera de Susana Díaz hacia Ferraz se verá truncada por la presión incesante del Parlamento andaluz, donde la presidenta tendrá que oír a partir de la sesión de control de este jueves la misma e insistente tónica: “Váyase señora Díaz”, bromea un diputado popular.

La carrera de Susana Díaz hacia Ferraz se verá truncada por la presión incesante del Parlamento andaluz

El presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, quiere aprovechar esta circunstancia para relanzar su menguado liderazgo (sólo lo conoce un 56% de andaluces) como “única alternativa” a un PSOE “que considera Andalucía como segundo plato”.

Mientras que desde las filas de Podemos e IU, no ocultan que las críticas a Díaz debilitan sus opciones de liderar el PSOE federal, un escenario que quieren evitar porque saben que, si lo logra, la andaluza aplicará la misma receta para el conjunto de España que para esta región, a saber: la guerra abierta contra el partido de Pablo Iglesias.

Hace tiempo que el entorno próximo a Susana Díaz había calculado los riesgos de dar un paso al frente, y tenía muy en cuenta que las críticas unánimes de la oposición en el Parlamento andaluz serían uno de los elementos de desestabilización que viviría la presidenta en su carrera hacia Ferraz.

Lo que no tenían tan claro es que Ciudadanos, el partido que sustenta al Gobierno andaluz, se iba a unir a la petición unánime de la oposición para que Díaz agilice su relevo al frente de la Junta.

Ciudadanos no plantea la dimisión inmediata, pero sí propone a la presidenta que ceda su cargo institucional de forma “sosegada” 

La formación naranja no plantea la dimisión inmediata, pero sí propone a la presidenta que ceda su cargo institucional de forma “sosegada” en verano, en caso de que gane las primarias de mayo.

El lunes, durante un desayuno informativo, y con la presencia del vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, en primera fila, el presidente del grupo parlamentario de Ciudadanos, Juan Marín, mostró unas prisas, hasta entonces inéditas, de que la salida de Susana Díaz de la Junta se consumase cuanto antes y que todo el mundo se preparase para un adelanto electoral.

Los naranjas siempre habían dicho que la presidencia del Gobierno andaluz era compatible con liderar el PSOE federal, pero ahora no les parece lo más adecuado. “Si Susana Díaz y el PSOE tienen en mente el relevo, que no pierdan ni un minuto y abran ya los espacios de diálogo, para que no haya transiciones, y se produzca un relevo sosegado en la Junta, porque no podemos perder ni un segundo”, dijo.

Es más, Marín prefiere “un presidente electo” como sustituto de Díaz a alguien provisional y nombrado a dedo, algo que muchos entienden como una invitación implícita a adelantar las elecciones autonómicas. No se trata de un desliz del portavoz andaluz de Ciudadanos, sino de un mensaje sincronizado con la dirección nacional.

“Si cambia la presidencia de Andalucía, renegociaremos nuestro pacto, y si no hay acuerdo, las elecciones andaluzas son una posibilidad”, avisa el número dos de Albert Rivera, José Manuel Villegas.Ciudadanos lleva dos semanas hablando del adelanto electoral como una posibilidad “real”, ya sea por iniciativa de Mariano Rajoy, ante la imposibilidad de sacar adelante los Presupuestos Generales de este año, o de la propia Díaz.

El PSOE andaluz mantiene una buena relación con sus socios, con quien han logrado aprobar dos presupuestos autonómicos

El PSOE andaluz mantiene una buena relación con sus socios, con quien han logrado aprobar dos presupuestos autonómicos. Los naranjas están satisfechos porque aseguran haber cumplido el 43,4% del acuerdo de legislatura que sellaron con los socialistas hace dos años (30 de los 69 puntos del pacto), pero la marcha de Susana Díaz a Madrid les ha puesto nerviosos.

Ahora quieren agilizar otras medidas del acuerdo antes de que expire el mandato, y creen que las primarias socialistas y la eventual victoria de Díaz podría suponer un frenazo a sus aspiraciones. De ahí que les hayan entrado las prisas por que la sevillana salga y ocupe su lugar el vicepresidente Jiménez Barrios, enlace directo de Ciudadanos en el Gobierno, y con quien Marín mantiene una excelente relación.

El problema para el PSOE andaluz es que, aunque los objetivos de PP, Podemos e IU sean distintos a los de Ciudadanos, su discurso ahora apunta en la misma dirección: todos apremian a Susana Díaz a abandonar la Junta.

De ahí que en las últimas horas se hayan producido llamadas desde Presidencia del Gobierno andaluz y la dirección de Ciudadanos para pedir a sus socios que modulen su discurso. “El planteamiento de Ciudadanos es razonable, pero en este momento se mezcla con el zafarrancho del resto de partidos de la oposición que lo que quiere es desestabilizar al Gobierno y debilitar a la presidenta”, advierten fuentes del Ejecutivo.

El ‘tirón de orejas’ ha tenido un efecto inmediato, porque en las últimas horas Ciudadanos y el propio Marín han descafeinado su discurso, poniendo el acento en la estabilidad del Gobierno autonómico. El partido naranja se desmarca así de los ataques del resto de grupos, garantiza la solidez del Ejecutivo, de paso protege a la propia Díaz de las críticas de sus adversarios, y finalmente afianza su relación con el PSOE, como socio “preferente” de cara a los próximos comicios.