Publicado: 18.05.2015 20:40 |Actualizado: 19.05.2015 07:00

Entrevista a Jaume Casals (CUP). Alcalde de Navàs

“Queremos demostrar que otra economía es posible y necesaria”

El alcalde de Navàs (Barcelona) y candidato a la reelección resalta la importancia del empoderamiento e implicación política ciudadana para avanzar en un proceso de transformación político y económico.

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Jaume Casals (CUP),actual alcalde de Navàs y candidato en las próximas elecciones municipales.- MARC FONT

Jaume Casals (CUP),actual alcalde de Navàs y candidato en las próximas elecciones municipales.- MARC FONT

NAVÀS.-.- En 2011, la CUP se presentó por primera vez a las elecciones municipales de Navàs, un pueblo de poco más de 6.000 habitantes situado 25 quilómetros al norte de Manresa (Barcelona). Obtuvo cuatro ediles y gracias a un pacto con ERC se hizo con una alcaldía que históricamente había estado en manos de CiU, la fuerza más votada. La formación independentista y anticapitalista consiguió cuatro alcaldías después de los comicios de 2011, pero a la conclusión del mandato sólo conserva dos.

Jaume Casals (Navàs, 1975), profesor de catalán en excedencia, aspira a la reelección. Argumenta que la crisis económica y las medidas recentralizadoras del gobierno español han limitado la capacidad de actuación del ayuntamiento y resalta la importancia del empoderamiento e implicación política ciudadana para avanzar en un proceso de transformación político y económico.



En cuatro años de gobierno con ERC, ¿qué cambios ha podido llevar a cabo la CUP en Navàs que ahora desea consolidar?

Ha habido cambios sobre todo en maneras de hacer y en cuestiones como el fomento de la transparencia y de la participación. Además, hemos trabajado cosas que no se habían hecho nunca, como la memoria histórica, la salud alimentaria, la recuperación del patrimonio de la vid y el olivo... Creemos que han significado un antes y un después respecto a lo que había, que era una política de fachada en la que las obras las hacían los amiguitos y ya está. Hemos hecho cosas que nos lleven hacia un cambio de modelo.

¿Un mandato no ha sido suficiente?

Las cosas no siempre se pueden hacer al momento. Puede haber una ruptura y puedes cambiar cosas, pero siempre tienes que hacer más. Por ejemplo, nunca se había informado a la gente de cómo eran los presupuestos y las ordenanzas fiscales y lo hemos echo. La voluntad es que la gente se empodere. No somos una realidad aislada. El cambio debe consolidarse a nivel de pueblo y extenderse a los pueblos vecinos y allí donde sea posible. Debemos tomar ejemplo de las cosas que no hemos podido hacer y se deben cambiar modelos y rectificar cosas si vemos que no funcionan. La clave es el empoderamiento, que la gente sepa cómo funciona todo y se quiera implicar, porque debe poder hacer política cualquiera.

"La clave es el empoderamiento, que la gente sepa cómo funciona todo y se quiera implicar"

¿Consolidar el gobierno pasa por repetir el acuerdo con ERC?

Trabajaremos para intentar conseguir una mayoría absoluta, porque con ERC ha habido diferencias en varios momentos. Si no la logramos, la voluntad es hacer una asamblea abierta, como ya hicimos en 2011, para decidir qué hacemos y cómo afrontar las negociaciones. Para pedir el acompañamiento de todos. En 2011 prácticamente todo el mundo era favorable a pactar. Tenemos clarísimo que no podemos pactar con CiU, que ha endeudado el municipio y no ha pedido perdón por las muchas cosas que hizo mal. El PSC para nosotros también es un partido del régimen y en su momento fue corresponsable de la situación con CiU. Nosotros estamos para cambiar las cosas y con ERC en ocasiones también cuesta.

Uno de los principales proyectos del mandato era la aprobación de un Plan Urbanístico (POUM), pero finalmente no ha sido posible. Entre otras cosas, lo ha impedido el hecho de que un edil de ERC no pudiera participar en su votación porque le afectabaN intereses familiares. Entiendo que será una prioridad de nuevo.

El POUM está bastante avanzado y el concejal de ERC ahora va de 13 en la lista y no volverá a salir. La oposición tenía clarísimo que no apoyaba este POUM, ERC también tenía claro que su concejal no se iba y no hemos querido forzar la maquinaria y echar al regidor para aprobarlo. Entre otras cosas, por culpa de la mala gestión de los gobiernos de CiU en esta legislatura nos han caído tres sentencias de procesos que se arrastraban desde hacía años y que nos obligan a pagar 1,6, 2,5 y 1 millón de euros. Con el plan urbanístico nos gustaría blindar el modelo de pueblo y poder ordenar y limitar su crecimiento.

La CUP es una formación municipalista con propuestas rupturistas con el actual modelo político y económico, pero prácticamente no ha gobernado en ninguna parte. ¿Desde un ayuntamiento como el de Navàs realmente es factible aplicar sus propuestas?

Se nos ha juntado un período en el que no teníamos dinero, que el grifo de la Generalitat estaba cerrado y no había subvenciones en muchas áreas, y una legislación desde Madrid mucho más restrictiva, con la LRSAL [Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local] y la limitación de contratación de personal. Y hemos podido transformar poco. Pero si hubiéramos llegado en un momento con dinero, el cambio habría sido espectacular. Ya hemos hecho muchas cosas que han dejado huella y que nadie dejará atrás. En 2011, CiU negaba la participación y ¡ahora defiende hacer procesos participativos para grandes decisiones! Hay cosas que la gente ha probado y han gustado. Esto es transformar una manera de hacer. También hemos chocado con un exceso de burocracia. Por un lado esto podría protegerte de hacer las cosas mal, pero por otro implica que tienes que pelear con muchas cosas, que todo encaje y supone mucho tiempo y papeleo. Venimos de la calle y de entidades, donde todo es mucho más ágil. En la administración hay una maquinaria que ralentiza, pero también garantiza el derecho a réplica de otra gente.

"En 2011, CiU negaba la participación y ¡ahora defiende hacer procesos participativos para grandes decisiones! Hay cosas que la gente ha probado y han gustado"

La LRSAL, entre otras cosas, abre la puerta a recentralizar competencias municipales. ¿Tienes la sensación de que el Estado busca disminuir la capacidad de acción de los ayuntamientos con el temor que es donde más fácilmente se pueden instalar fuerzas rupturistas?

Te encuentras con limitaciones. Montoro [ministro de Hacienda y Administraciones Públicas] nos pide un papeleo ingente. La LRSAL también fomenta las externalizaciones de los servicios, para favorecer a grandes empresas. En Navàs tenemos la suerte de que casi todo es público, la gestión del agua, la guardería, la escuela de música,... En 2011 se comenzó a hablar fuerte de las remunicipalizaciones y enseguida se pusieron las pilas porque hasta entonces grandes empresas se habían repartido el pastel de todo lo que se fue privatizando.

La tasa de paro en Navàs es prácticamente la misma que hace cuatro años, alrededor del 16%. Proponíais fortalecer el cooperativismo. ¿Se ha hecho?

Tenemos el problema que había que repartir las concejalías entre dos partidos políticos y ERC se quedó Promoción Económica. Le planteamos que debíamos hacer algo con la situación económica y que debíamos proponer modelos alternativos, como el cooperativismo. Pero decían que si venia una cooperativa le haría la competencia a una empresa del pueblo. En ese momento chocamos. ¿Cómo lo hacemos para generar actividad económica si no es buscando otros modelos? ¿Haciendo lo de siempre y esperar que una gran empresa de fuera venga y se instale a cambio de regalarle el suelo? Queremos tener mayoría absoluta, entre otras cosas, para demostrar que otra economía es posible y necesaria. Que se vea que es mucho mejor cooperar que competir. Es una batalla global, pero desde el municipalismo puedes hacer pequeños cambios que pueden ir rebotando.

"Queremos tener mayoría absoluta, entre otras cosas, para demostrar que otra economía es posible y necesaria"

Uno de los lemas que utiliza la CUP es “toda política que no hagamos nosotros, será hecha contra nosotros”. Pero el año pasado ustedes hicieron unos presupuestos participativos para decidir cómo se invertían 50.000 euros y sólo participó el 17% del censo. ¿Qué falla?

Es muy poco. La parte buena del proceso es que creamos los consejos de barrio y fuimos a barrios humildes donde conseguimos verdaderas piñas y que la gente se involucrara e hiciera propuestas de rehabilitación del barrio y salieran ganadoras. Pero todavía no las hemos podido llevar a cabo. Si la gente vota algo se debe hacer lo más rápido posible, porque si no se genera una desilusión. A la gente le cuesta empoderarse. Cuando unos vecinos me felicitaron por el proceso pero me dijeron que no participaron, les dije que si no se implicaban y lo legitimaban no tendría sentido hacerlo.

Presupuestos participativos, auditorías municipales, transparencia, promover el alquiler social,... muchas de las propuestas de las candidaturas de la nueva política ya aparecían en vuestro programa del 2011. Quizás con menos altavoces mediáticos, pero hay mucha gente que trabajaba en alternativas desde hace años.

Sí. En 2011 estaban las plazas llenas y se hacían muchas propuestas que ya llevábamos nosotros. Mucha gente entendió que lo que veía allí era lo que planteábamos. Había y hay una generación bastante formada y bastante puteada que apuesta por buscar otros modelos y soluciones implicándose. Quizás aquí encontró en nosotros el camino para canalizar la indignación y en otros pueblos no existían estas propuestas y ahora tal vez ya están pero perdiendo un poco esa esencia. Nosotros tenemos que seguir con la esencia y consolidar la calle. Por ejemplo, cada año hacemos sesiones abiertas para explicar el grado de cumplimiento del programa. Y examinamos que no he hemos echo.

Hace un mes Navàs se convirtió en el pueblo pionero en el Estado en colocar Stolperesteine, los adoquines que homenajean a los deportados a los campos nazis. ¿Que se haga 70 años después de la liberación de los campos y ser pioneros demuestra el maltrato que ha habido a la memoria histórica?

Sí. Cuando entramos en 2011, al cabo de pocas semanas ya empezamos a tener conversaciones con exalumnos de un maestro republicano del pueblo en 1934, Juan Teruel, y preparamos un homenaje, recuperando su historia y poniéndole una placa. Después nos planteamos hacer un libro sobre la historia del pueblo en ésa época y nos decían que no había nada. Pero continuamos e hicimos Silencis, un libro maravilloso que nos permite romper muchísimos silencios de una época dura. No nos queríamos quedar sólo con la versión que había habido siempre, la de un bando, la de los ganadores.

"En 2011 estaban las plazas llenas y se hacían muchas propuestas que ya llevábamos nosotros. Mucha gente entendió que lo que veía allí era lo que planteábamos"

La CUP participa en varias candidaturas de confluencia este 2015, pero casi en ninguna con ICV. ¿Es cuestión de tiempo que las dos fuerzas se acaben encontrando o hay demasiados elementos que las separan?

Hay una generación de gente que se ha ido encontrando en la calle, en centros sociales, en ateneos, en diversas luchas que irá coincidiendo, pero también hay gente que está por un posibilismo sin ser críticos con lo que se hizo mal desde ICV. Nosotros hemos mantenido un mensaje crítico y nos ha costado pero ahora estamos avanzando a paso valiente. Hemos sabido crear los altavoces y creemos que vamos a crecer. También se trata de reenganchar a gente desencantada con la izquierda. Nuestro trabajo es empoderar al máximo de gente posible y desde los ayuntamientos que tenemos debemos intentar sacar el máximo de información hacia afuera, para que la gente sepa el máximo de cosas y tenga el máximo conocimiento. Y seguro que acabaremos coincidiendo con una parte de gente de ICV.

El 27 de septiembre hay elecciones autonómicas en Catalunya y las encuestas pronostican un crecimiento de la CUP. ¿Cambiará su rol?

Los tres diputados [actuales] han hecho un trabajo brutal. Tres pequeños caballos de Troya han hecho que mucha de la política del Parlamento gravite a partir de propuestas de la CUP, cuando en teoría lo lógico sería pensar que no tenemos poder de influencia allí dentro. Mucha gente ha cambiado también su discurso a raíz del papel de la CUP. En 2011, el único que hablaba de luces y taquígrafos era David Fernàndez y ahora habla de ello dios y su madre. A nivel discursivo, la CUP ha arraigado y lo que se ha propuesto se ha visto que era algo sensato. En las elecciones se crecerá y nos tendremos que plantear algunas alianzas puntuales en según qué votaciones. Se ha hecho una gran labor de diferir y de proponer alternativas y con más gente trabajando podremos hacer muchas más cosas. Cuanta más gente escuche el discurso verá que es un proyecto de futuro para nuestro país. Hemos estresado a la izquierda y a la derecha y se han planteado cosas que no se habían planteado nunca y cuando se hace no pueden atreverse a no votarlas.