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Rajoy se niega a pedir perdón de forma expresa a las víctimas del Yak 42

El portavoz socialista, Antonio Hernando, le emplaza a que utilice la sesión de control para hacerlo pero el presidente del Gobierno tan solo afirma que asume "como propias" las palabras de la ministra Cospedal, que sí lo hizo.

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El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, poco antes del inicio de la sesión de control al Gobierno, que se celebra hoy en el Congreso de los Diputados.  EFE/Sergio Barrenechea

Mariano Rajoy ha vuelto a las sesiones de control en el Congreso de los Diputados estado puro: sin enmendar ni un ápice el inmovilismo de sus creencias y actitudes. En consecuencia, se negó a pedir expresamente perdón a las víctimas del accidente del avión Yak 42 que en 2003 ocasionó la muerte a 62 militares que regresaban de una misión en Afganistán. Fue una negativa consciente y ante una audiencia expectante.

El portavoz del grupo socialista, Antonio Hernando, ha empleado todo su tiempo en formar la pregunta en la que conminaba a Rajoy a aprovechar la ocasión de la sesión parlamentaria para pedir perdón. "Hoy tiene la oportunidad. Debe pedir perdón por dignidad", le ha instado. Hernando, además, le ha recordado que en aquel año formaba parte de aquel Gobierno que protagonizó "un vergonzoso episodio".

Rajoy, que también ha empleado prácticamente su tiempo (2 minutos y medio) en su respuesta, no ha dado su brazo a torcer. Eso sí, a su manera, ha pronunciado esta frase: "Quiero reiterar y asumir como propias las palabras de la ministra de Defensa pronunciadas en esta sede parlamentaria. Las hago mías porque es de justicia". No ha dado más de sí Rajoy en su regreso a las sesiones de control.

“Quiero reiterar y asumir como propias las palabras de la ministra de Defensa”

Casi dos meses ha estado ausente Rajoy de este trámite entre viajes internacionales y las vacaciones parlamentarias. Ese lapsus, verdaderamente increíble en un sistema de democracia parlamentaria, le sienta bien a Rajoy, quien parece coger fuerzas para rellenar su capacidad de profesar el cinismo e incluso acentuar su competencia para solemnizar lo obvio para no aportar nada nuevo. Lo ha puesto de manifiesto en el turno siguiente, el de Pablo Iglesias, líder de Podemos.

El dirigente de la formación morada le ha preguntado por las medidas que pensaba tomar ante la escalada del precio de la energía eléctrica. Rajoy le ha contestado con el argumento de que más de la mitad de la factura es libre y está fuera de la parte regulada, "que se ha mantenido congelada en los últimos tres años". El aumento, según sus palabras, se debe a las subidas de los precios del petróleo, el gas y el carbón.

Iglesias ha preguntado  a Rajoy por las medidas que pensaba tomar ante la escalada del precio de la energía eléctrica

Iglesias le ha propuesto cinco medidas a la vista de que su interlocutor no se arrancaba con ninguna: hacer una auditoria de los costes de la energía, gravar fiscalmente los beneficios de las empresas, recuperar la gestión pública de las centrales hidroeléctricas, suprimir "el impuesto al sol" a las energías renovables y, finalmente, poner un IVA reducido o superreducido a la factura eléctrica, del 10% o del 4% "como en otros países" de la UE. A Rajoy tan solo le ha gustado la primera "porque ya se realiza de forma continuada. Ninguna de las otras" porque, a su entender, no sirven. Y no ha habido margen para más debate.

La última pregunta, por boca del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, no ha tenido mayor trascendencia, Versaba sobre un asunto ya muy manido, los rescoldos de la transformación de las cajas de ahorro en el sistema financiero español. Rivera le ha recriminado la mala gestión realizada y como ejemplo puso el caso de la venta del Banco de Valencia, del grupo de la antigua Bancaja, “por tan solo un euro”. Rajoy le ha inundado de datos para concluir que, con lo hecho, se evitaron males mayores.

El arranque de la sesión de control al Gobierno de este miércoles con la que se inicia, ahora sí, el primer calendario de un periodo de sesiones normalizado en la XII Legislatura no ha dado más de sí. A partir de este momento habrá que constatar si es una excepción o si la composición de la cámara, la más heterogénea desde 1977, no es más que un espejismo.