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SÁHARA OCCIDENTAL El PSOE sí ha cambiado de posición respecto al Sáhara aunque lo niegue

Moncloa y Ferraz apelan a que Rodríguez Zapatero ya apoyó en 2008 el plan de autonomía propuesto por Marruecos. Sin embargo, nunca se llegó tan lejos en el lenguaje y las referencias que ahora sí ha usado el Ejecutivo de Sánchez. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, este jueves en Bruselas con motivo de la cumbre de la OTAN.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, este jueves en Bruselas con motivo de la cumbre de la OTAN. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

El viernes 18 de marzo la Casa Real de Marruecos hizo pública una comunicación en la que desvelaba que el Gobierno de Pedro Sánchez apoyaba su plan de autonomía para el Sáhara Occidental. La carta a la que se refería Mohamed VI, enviada por Sánchez, no se conoció hasta este miércoles gracias a una filtración realizada a El País.

Desde el primer momento, Moncloa destacó que su posición no había variado. Trataba así el Ejecutivo de minimizar las críticas referidas al giro histórico sobre la antigua provincia 53 española. El argumentario del PSOE incidía en esa línea. También lo hizo el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en su comparecencia parlamentaria el pasado miércoles. Sin embargo, tanto la documentación como las declaraciones públicas y la propia sucesión de hechos desmienten estas justificaciones. 

El Gobierno y la dirección socialista apelan a que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ya apoyó la autonomía en 2008. El reino alauí había realizado esta propuesta el año anterior, en 2007. Específicamente, desde Moncloa se refieren a un comunicado conjunto realizado entre Marruecos y España tras una Reunión de Alto Nivel (RAN).

En él, las palabras exactas que se incluyeron fueron las siguientes: "La parte española ha considerado que esta propuesta, fruto de esfuerzos serios y creíbles, constituye una contribución positiva en el marco de una negociación sustantiva para conseguir una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que respete el principio de autodeterminación, en el marco de las Resoluciones 1754, 1783 y 1813 del Consejo de Seguridad". 

Posteriormente, en declaraciones públicas de Zapatero junto al primer ministro marroquí, Abás El Fassi, el expresidente no fue demasiado más allá, según se puede ver en la transcripción alojada en la web de Moncloa. "¿Usted cree que el modelo autonómico español puede servir de ejemplo para Marruecos para resolver algunos problemas, por ejemplo, como el problema del Sáhara?", se le preguntó a Zapatero.

"En la perspectiva de lo que plantea como un proyecto en torno a la cuestión, vamos a decir tradicional, del Sáhara, he expresado antes y hoy un convencimiento al primer ministro marroquí, y es que tiene que haber un acuerdo entre las partes, un acuerdo razonable entre las partes, auspiciado por Naciones Unidas, en donde España siempre va a ser colaborador activo. Y seguramente en un acuerdo entre las partes hay que tener la capacidad de ceder posiciones y de flexibilizar. Pero, desde luego, la experiencia de España, la experiencia autonómica, es una muy buena experiencia", señaló. 

Zapatero fue bastante ambiguo en sus posiciones y ni siquiera mencionó la palabra "autonomía" en sus declaraciones públicas

Zapatero, por tanto, fue bastante ambiguo en sus posiciones y ni siquiera mencionó la palabra "autonomía" en sus declaraciones públicas. Algo que sí se ha hecho desde el pasado viernes por los actuales integrantes del Gobierno. Desde muchos ámbitos se interpretó que Zapatero había dado respaldo al plan de autonomía, pero no fue más allá de esos textos. No hay registro alguno de que el expresidente realizara declaraciones similares en los años posteriores. Y desde luego tampoco se realizó ningún tipo de comunicación por parte de Marruecos que acogiera, de la manera que lo ha hecho ahora, la posición de España. 

IU pidió explicaciones

El ministro Albares destacó este miércoles que en aquellos momentos de Zapatero nadie pidió explicaciones y no se formó tanto revuelo. El impacto, efectivamente, no fue el que ha ocurrido ahora. Pero sí generó inquietud en algunos grupos políticos, como IU-ICV. Gaspar Llamazares, portavoz entonces de la coalición, presentó a principios de 2009 una pregunta parlamentaria en la Cámara Baja encaminada a que el Ejecutivo explicara el motivo por el que "se inclina en este conflicto a favor de una de las partes". 

El propio Llamazares recuerda el episodio para Público. "Hicieron un amago ambiguo, pero luego volvieron a la posición inicial", afirma. Miguel Ángel Moratinos, entonces ministro de Exteriores, tuvo que dar explicaciones en el Congreso y no mencionó ningún tipo de apoyo al plan de autonomía. 

De hecho, con el estallido del caso de la activista Aminetu Haidar, en noviembre de 2009, el propio PSOE presentó una Proposición No De Ley (PNL) en la que instaba al Gobierno a "seguir defendiendo las resoluciones aprobadas por el Congreso, en el sentido de que el estatuto definitivo del Sáhara Occidental deberá ser resultado de la negociación y acuerdo entre las partes y del libre ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, en el marco de Naciones Unidas". 

A finales de diciembre de ese mismo año, el PSOE celebró un Consejo de Política Exterior donde el propio Moratinos defendió una "solución justa y definitiva, que permita la libre autodeterminación del pueblo saharaui", sin referencias al plan de autonomía. 

Wikileaks desvela los planes

Ya en 2010, y gracias a los cables filtrados por Wikileaks y publicados por El País, se desvelaron las intenciones que más o menos habían transmitido en público los integrantes de aquel Gobierno. Según los cables diplomáticos, el embajador español en Rabat, Luis Planas (hoy ministro de Agricultura), le dijo a su homólogo de EEUU, Thomas Riley, en 2006, que Marruecos debía presentar un plan creíble de autonomía.

Moratinos elaboró, según las informaciones publicadas, un documento sin membrete en el que se lanzaban ideas sobre el Sáhara. "Lo entregó a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad. En él les propone abandonar los términos de "descolonización, soberanía e independencia" y sustituirlos por el vocabulario de la "globalización" con palabras como "regionalización, autonomía y autogobierno". Sugiere para el Sáhara "una solución similar a la que España ha dado a Catalunya", publicaba el mencionado diario.

El PP de Rajoy y los programas del PSOE

Desde Moncloa también se ha señalado que el Gobierno de Mariano Rajoy no modificó la postura de su apoyo al plan de autonomía iniciado en el anterior Ejecutivo. Se mencionan las RAN de 2012 y 2015. En la primera, el texto conjunto pactado entre Marruecos y España señala que "en lo relativo a la cuestión del Sahara, las dos partes han subrayado la importancia de la reanudación de las negociaciones sobre bases sólidas, de conformidad con las
resoluciones y los parámetros claramente definidos por el Consejo de Seguridad, incluyendo el realismo y el espíritu de compromiso, para llegar a una solución política a este contencioso que ha durado demasiado tiempo. España ha saludado también los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos". 

Por tanto, ninguna mención a la palabra "autonomía", en todo caso un "saludo" a los esfuerzos de Marruecos. En 2015, el documento oficial pactado destaca que "las dos partes se felicitan por la adopción en abril 2015 de la resolución 2218 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En este contexto, España saluda los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos. Del mismo modo, las dos partes han recordado la importancia de la reanudación de las negociaciones sobre bases sólidas, de conformidad con las resoluciones y los parámetros claramente definidos por el Consejo de Seguridad y han subrayado el espíritu de compromiso y de realismo para llegar a una solución política de consenso y mutuamente aceptable".

En los encuentros bilaterales de 2012 y 2015 no existieron referencias al plan de autonomía

Ninguna referencia, tampoco al plan de autonomía. Las resoluciones de la ONU a las que se hacen referencia, ni ninguna otra posterior, mencionan el plan de autonomía de forma directa salvo señalar que "acogen con beneplácito los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos por hacer avanzar el proceso hacia una solución". 

Tampoco lo hacen los últimos programas electorales del PSOE. En 2019 incluían: "Promoveremos la solución del conflicto del Sáhara Occidental a través del cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas, que garantizan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. Para ello, trabajaremos para alcanzar una solución del conflicto que sea justa, definitiva, mutuamente aceptable y respetuosa con el principio de autodeterminación del pueblo saharaui". Desde Ferraz apelan también al 40º Congreso, celebrado en el mes de octubre. La referencia no es casual, ya que se eliminaba la referencia a esa "autodeterminación".

La carta enviada por Sánchez a Mohamed VI y las posteriores declaraciones de miembros del Ejecutivo así lo ratifican, van un paso más allá, criticado por prácticamente todo el arco parlamentario. "España considera la propuesta marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más seria, creíble y realista para la solución de este diferendo".

En Moncloa insisten que la solución tiene que ser aceptada por ambas partes, Marruecos y el Frente Polisario. Pero su apuesta ha sido insistentemente rechazada por los representantes del pueblo saharaui que piden el referéndum que nunca se hizo pese a que la propia ONU cuenta todavía con una misión específica para organizarlo. El giro del Gobierno es, por tanto, palpable, bendecido por Marruecos y una ruptura con la posición histórica de neutralidad activa que ha ostentado España. 

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