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Susana Díaz desoye la oferta de pacto de Podemos a cambio de romper con C’s

Teresa Rodríguez ofrece “alianzas puntuales” al PSOE andaluz para aprobar medidas de izquierda, pero le exige que no negocie los Presupuestos de 2018 con el partido naranja

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La presidenta andaluza, Susana Díaz, habla con el portavoz de Ciudadanos, Juan Marín, en el Parlamento andaluz / EFE

Podemos Andalucía ha aprovechado el ecuador de la legislatura para virar su estrategia respecto al Gobierno de Susana Díaz. La formación que dirige Teresa Rodríguez ha ofrecido a la presidenta andaluza que se apoye en sus 15 diputados en el Parlamento para sacar adelante políticas de izquierdas, en la órbita de las medidas que anunció en el debate de política general. Propuestas como la gratuidad de las matrículas universitarias para todo el que apruebe o una renta mínima de inserción, con las que Díaz pretende escenificar un giro progresista en la segunda parte de su mandato.

En la dirección de Podemos “suena bien la música” de estas medidas, “pero falta ver la letra”. Rodríguez le tiende ahora la mano a Susana Díaz para sellar “acuerdos puntuales” que faciliten que esas medidas salgan adelante, pero a cambio le exige una condición: romper el pacto de investidura que le une a Ciudadanos, que sustenta su Gobierno.

La formación morada ha sido la más hostil con el Ejecutivo de Díaz desde que empezó la legislatura, y los rifirrafes entre Teresa Rodríguez y la presidenta han dejado poco margen al entendimiento. Podemos ha dejado escrito en un documento interno que el PSOE andaluz “es un partido irrecuperable” con el que no se puede gobernar en coalición, es más, invitó a sus socios de IU a romper con los socialistas en todos aquellos ayuntamientos (29) donde comparten el gobierno municipal.

En el último debate de política general, Teresa Rodríguez llegó a espetarle a Susana Díaz que jamás gobernaría en coalición con el PSOE como hizo IU en la pasada legislatura. “Con el PSOE, ni muerta”, advirtió. Los socialistas tomaron nota de aquella frase -que no han dejado de repetir desde entonces- para interiorizar que Podemos “se mueve por el odio y rencor antisocialista” y que “antes de facilitar un Ejecutivo del PSOE, permitiría que el PP llegase al poder”.

Apenas unos días después de aquel debate, y bajo la sombra alargada de la moción de censura que Podemos ha presentado este martes contra el presidente Mariano Rajoy, la formación de Teresa Rodríguez se ofrece a Susana Díaz como aliado necesario en la izquierda, a cambio de romper los puentes que le unen a Ciudadanos.

En efecto, parece una estrategia coordinada con la dirección estatal de Podemos, toda vez que el mismo Pablo Iglesias ha ofrecido este martes un acuerdo similar al nuevo PSOE de Pedro Sánchez en su discurso de moción de censura: Unámonos para desalojar al PP del poder, pero antes tienen que apartarse de Ciudadanos (Sánchez firmó un acuerdo con Albert Rivera para ser investido presidente, pero falló al no lograr sumar a Podemos).

La formación morada en Andalucía no quiere entrar en el Ejecutivo junto al PSOE, pero plantea sustituir las políticas “liberales conservadoras” que la formación naranja ha metido en la Junta por medidas progresistas y de izquierdas. La fórmula que plantean es la de “acuerdos puntuales”, votaciones conjuntas y negociadas en el Parlamento en el marco de la negociación de los próximos Presupuestos Autonómicos para 2018, que se inicia en pocas semanas. Podemos plantea un “giro de 180 grados” en las políticas andaluzas para ejercer de “muro de contención” a las medidas del Gobierno de Rajoy.

La alianza entre PSOE y Ciudadanos goza de buena salud. La formación naranja ha saludado la crisis de Gobierno que acaba de acometer Díaz para agotar la legislatura, y mantiene la hoja de ruta que se marcaron en su pacto de investidura, con un porcentaje de cumplimiento del 66%.

Las medidas que faltan por cumplir, dicen desde Podemos e IU, son las más conservadoras desde el punto de vista fiscal. Ciudadanos le ha transmitido a la presidenta que no firmará los próximos Presupuestos si este año no desaparece definitivamente el impuesto de sucesiones y donaciones, una exigencia que comparte también el PP.

Podemos se ofrece al PSOE para que PP y Ciudadanos no condicionen la agenda política de la Junta de Andalucía, sobre todo ahora que la presidenta ha rescatado una batería de medidas sociales. Los departamentos de Economía y Hacienda prevén que la economía andaluza crecerá este año por encima del 3% del PIB, gracias a un aumento de la recaudación del IRPF y del IVA, lo cual permitirá presentar presupuestos más expansivos y anunciar medidas vistosas y progresistas, como la gratuidad de las matrículas universitarias.

El Gobierno andaluz ha recibido la oferta de Podemos con mucho escepticismo, no se fían de ellos. Los socialistas aceptan el diálogo, plantearán nuevas vías de comunicación con la dirección de Teresa Rodríguez para tratar de normalizar las relaciones institucionales dentro del Parlamento, pero no se plantean “en ningún caso” romper el pacto con Ciudadanos. “Sería un suicidio poner en riesgo la estabilidad real que ahora tiene el Gobierno andaluz”, dicen.

La presidenta andaluza recela más aún, si cabe, que su propio partido. Su falta de sintonía con Rodríguez es absoluta. La acusa de haberse unido al PP para bloquear su investidura durante 80 días, cuando tuvo oportunidad de apoyar su nombramiento y condicionar sus políticas desde la izquierda, pero prefirió “ponerse de perfil”, mientras que Ciudadanos optó por desbloquear la legislatura con su apoyo a Díaz.

La presidenta reprocha a la gaditana este “último fuego de artificio”, que no es más que una “puesta en escena para intentar reflotarse de las encuestas” que apuntan a una pérdida de fuelle de Podemos. “Ya no tienen nada nuevo, nada fresco que aportar”, dicen desde el Ejecutivo autonómico, que además pone el acento en que la corriente de Podemos a la que pertenece Teresa Rodríguez -Anticapitalistas- es la más radical de todas, como lo demuestra que se haya alineado a favor del referéndum separatista de Catalunya en contra de la posición oficial de su partido.

“Siempre aceptamos el diálogo, pero el diálogo se demuestra andando. Y aquí tenemos a un líder político que un día nos dice: con vosotros, ni muerta; y al día siguiente nos ofrece ayuda para gobernar”, avisa el vicepresidente de la Junta, Manuel Jiménez Barrios.

No parece que el Gobierno de Susana Díaz vaya a soltarse de la mano de Ciudadanos en los dos años que restan de legislatura, al contrario, la presidenta cree que la pluralidad del Parlamento se mantendrá tras las próximas elecciones autonómicas y trata de consolidar su alianza con el partido naranja como aliados preferentes. Los puentes con el resto de formaciones de izquierda parecen rotos.