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Susana Díaz recela de la candidata de Sánchez para sustituir a Valenciano en Bruselas

El PSOE andaluz reprocha a Ferraz su incapacidad de entender la importancia de que una española “de reconocido prestigio” lidere el Grupo Socialista en el Parlamento europeo, “en lugar de otro alemán”. Pedro Sánchez acompañará a Díaz en la ceremonia del 28F para evitar una nueva ruptura

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El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez y la presidenta andaluza y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, tras el encuentro que mantuvieron en Sevilla poco antes de la conferencia que Sánchez pronunció en el encuentro del Foro Joly .EFE/Julio Muñoz

El PSOE de Andalucía, la federación más potente del partido, ha cerrado filas con la eurodiputada Elena Valenciano, después de que Pedro Sánchez haya descartado postularla para presidir el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D) en el Parlamento Europeo. En las últimas horas, este asunto, aparentemente menor, ha vuelto a despertar todos los demonios que enfrentaron a sanchistas y susanistas en las primarias a la secretaría general del partido.

La organización que dirige Susana Díaz cree que Ferraz se equivoca al prescindir de una política que cuenta con “experiencia, prestigio, autoridad y capacidad reconocida” en Bruselas, incluso por el actual presidente del grupo socialista europeo, el italiano Gianni Pittella, que abandonará pronto el cargo para ser candidato en las elecciones de su país. Díaz piensa que la coyuntura es favorable para que Valenciano, actual vicepresidenta del grupo, ocupe el puesto de Pittella, y no entiende que su propio partido en España le niegue el aval, cuando miembros de otras delegaciones del Grupo Socialista Europeo la respaldan.

A muchos les ha sorprendido la virulencia con la que el PSOE andaluz ha salido en defensa de la madrileña, después de varios meses esquivando cualquier discordancia con Ferraz que pudiera reabrir la guerra interna. Pero la presidenta de la Junta no lo considera un asunto menor. Cree que una candidatura “sólida y bien respaldada” de Valenciano garantizaría que una española ocupe un puesto de relevancia en Bruselas, donde ya existe “una sobrerepresentación” de dirigentes alemanes.

Díaz cree que colocar a Valenciano en  un puesto de relevancia en Bruselas será un contrapero a la “sobrerepresentación” de políticos alemanes

Berlín ya acapara posiciones de peso en todas las instituciones políticas y financieras de la UE: en la Secretaría General de la Comisión Europea y del Parlamento; al frente del Banco Europeo de Inversiones (BEI); en el Mecanismo Europeo de Estabilidad y en la Junta de Resolución de Bancos. Además ahora el alemán Jens Weidmann, máximo responsable del Bundesbank, aspira a presidir el Banco Central Europeo. Susana Díaz, que en el último semestre ha intensificado su agenda en Bruselas reuniéndose con varios comisarios, cree que Valenciano es la mejor posicionada para sustituir a Pittella como líder del S&D, un puesto en el que puede reportar directamente al presidente de la Eurocámara, el popular Antonio Tajani. En los últimos cuatro meses, Susana Díaz se ha reunido en dos ocasiones con Tajani (una vez en Bruselas y otra en Sevilla), con quien mantiene buenas relaciones.

En Ferraz ha “sorprendido” el ímpetu con el que los socialistas andaluces han salido a defender a Valenciano y califican de “sobreactuación” las declaraciones de la presidenta de la Junta. Dirigentes del PSOE andaluz ya brindaron el martes su apoyo a la madrileña, mostraron públicamente su malestar por el “vacío” y el “ninguneo” con el que la dirección federal la ha tratado. Algunos denunciaron en privado que se trataba de un “castigo” por el respaldo que la eurodiputada brindó a Susana Díaz en las primarias frente a Pedro Sánchez.

Este miércoles, la presidenta de la Junta ha defendido abiertamente que Elena Valenciano “pueda ser secretaria general de los socialistas europeos”. “Es bueno para el PSOE tener a alguien de esa relevancia y con ese reconocimiento dentro de las instituciones europeas”, ha dicho durante una entrevista en Tele 5, para luego rechazar de plano la hipótesis de que el veto de Sánchez se deba a una venganza por su apoyo en las primarias. “Yo no quiero creer eso, no quiero ni pensarlo y me niego a pensar que sea eso”, ha sentenciado.

“No dejarla caer”

Por ahora, Valenciano ha preferido mantenerse distanciada de la polémica, aunque en los últimos días ha estado en contacto con algunos dirigentes andaluces. Su posición es que sólo optará a la presidencia del S&D si Pedro Sánchez la propone. El PSOE andaluz se resiste a “dejarla caer” y aún espera que Ferraz rectifique, pero la dirección federal no parece dispuesta a dar marcha atrás. En las últimas horas han barajado postular a otra andaluza, la ex ministra Carmen Calvo, para que encabece la lista a las elecciones europeas en año y medio, una opción que al socialismo andaluz le parece descabellada. “Calvo no tiene la experiencia de Valenciano en la Eurocámara, no es una institución fácil de controlar y, en cualquier caso, eso es un debate para dentro de año y medio, no para ahora”, dicen fuentes socialistas.

La secretaria de Igualdad del PSOE, Carmen Calvo. EFE

Susana Díaz no tiene buena relación con Carmen Calvo. La ex ministra tampoco es del agrado del ex secretario general Alfredo Pérez Rubalcaba, que estos días no ha ocultado su enfado con Ferraz por arrinconar a la que fuera su número dos en el partido. Al margen de las tiranteces orgánicas entre familias, el PSOE andaluz defiende la carta de presentación de Valenciano en el Parlamento europeo, donde ha sido eurodiputada en dos periodos distintos: de 1999 a 2008 (su primer cargo público en política), y desde 2014 (ocupando la vicepresidencia del grupo socialista europeo en esta última legislatura).

El asunto de Valenciano no es el único que este miércoles ha reavivado el rescoldo de las disputas entre Susana Díaz y Pédro Sánchez. La presidenta andaluza también aseguró en televisión que aún no había recibido la invitación de Ferraz para acudir a las jornadas que ha convocado el secretario general en marzo para visualizar la “unidad interna” del partido. El acto incluye una “Escuela de Gobierno” a la que están invitados todos los ex secretarios generales del PSOE y los presidentes autonómicos. Fuentes de la dirección federal han desmentido a Susana Díaz, y explican que el secretario de Organización, José Luis Ábalos, telefoneó el pasado lunes a su homólogo andaluz, Juan Cornejo, para invitarles a las jornadas y confirmar la asistencia de Díaz el sábado 17 de marzo a una “master class” sobre política autonómica que coordinará Patxi López. La ejecutiva regional no ha querido abundar más en el asunto.

El PSOE vuelve a escenificar grietas internas con los mismos protagonistas que hace un años sometieron al partido a la mayor crisis orgánica que han vivido en años. Susana Díaz no acudió “por problemas de agenda” al Comité Federal que votó el nuevo reglamento de primarias del PSOE, que blinda al secretario general en detrimento de los barones territoriales. Su círculo próximo sí estuvo, pero se ausentó durante la votación porque “se decidió por asentamiento, como es costumbre”, y porque el reglamento ya fue votado en el último Congreso federal. “Nadie ha dicho ni una palabra en contra”, advierte Cornejo.

La jornada de este miércoles arrancó con tensión y cruce de acusaciones entre la dirección federal y la andaluza, para luego pasar a la calma y la reconciliación. “A nadie le interesa remover las aguas sucias”, dice un miembro de la Ejecutiva federal. El líder socialista intenta coser las costuras rotas del PSOE reconciliándose con la vieja guardia, con los dirigentes históricos, empezando por Felipe González. Ese es el sentido de la Escuela de Gobierno y de las jornadas que ha programado para la segunda semana de marzo, pero el veto a Valenciano podría dejar a Rubalcaba fuera de la foto.

En un último intento de cicatrizar heridas, Sánchez ha decidido volver a Sevilla para asistir a la celebración oficial del Día de Andalucía, junto a Susana Díaz, y a la entrega de Medallas de Andalucía que tendrá lugar en el Teatro de la Maestranza el próximo 28 de febrero. También estuvo en la celebración oficial del Día de Extremadura, junto al presidente Guillermo Fernández Vara, aunque en esta ocasión su participación en el 28-F se ha entendido como toda una declaración de paz.