Publicado: 20.11.2014 13:46 |Actualizado: 20.11.2014 13:46

La vicepresidenta de la Generalitat: "Cada vez nos empujan más fuera de España"

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La vicepresidenta de la Generalitat y consellera de Gobernación, Joana Ortega, ha asegurado este jueves que afronta la querella criminal anunciada por la Fiscalía contra ella con tranquilidad y serenidad, aunque ha admitido tener un sentimiento "agridulce" ante la actitud de las instituciones estatales tras el 9N. "Cada vez nos empujan más fuera de España", ha resaltado.

Ortega ha recordado que los fiscales catalanes no han encontrado ninguna base jurídica para sostener esta querella, que obedece a las "instrucciones" que ha dado la Fiscalía General del Estado. Además, ha acusado al Estado de "esconderse" tras el Fiscal General. Ha confesado tener un sentimiento "amargo" por la negativa de las instituciones estatales a dialogar, pero al mismo tiempo ha mostrado su orgullo de ser catalana, un territorio que ha logrado hacer un proceso participativo el pasado 9 de noviembre pese a muchos impedimentos, ha considerado.

Posteriormente, en declaraciones a los periodistas, ha manifestado que tanto ella como el Govern manifiestan un "respeto absoluto a la ley y al poder judicial" pero ha considerado que no es de recibo que después de que la Generalitat haya instado al Gobierno central a dialogar tras el 9-N, la respuesta de las instituciones estatales sea llevar a los tribunales por la vía penal al presiente catalán, Artur Mas, a ella y a la consellera de Enseñanza, Irene Rigau, por haberse implicado en la organización del proceso participativo.

Ortega ha recalcado que en ningún momento el Govern ha cometido un acto de "desobediencia", ha asegurado que la Generalitat siempre ha sido responsable y respetuosa con la legalidad. Asimismo, ha recordado que los fiscales catalanes no han hallado base jurídicas para justificar esta actuación.

También ha añadido que "no tiene ningún sentido querer trasladar a los tribunales" el 9-N porque fue en todo momento una expresión democrática y pacífica, y ha pedido una solución política a las demandas que plantea Catalunya al Estado.