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La Fiscalía pide 18 meses de cárcel para el concursante de MYHYV que dejó morir de hambre a su perro

El acusado fue condenado anteriormente a varios meses de prisión por un un delito de violencia de género. El animal estuvo durante más dos meses en una situación de "negligencia y maltrato, privado de alimento y con escasa agua".

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Javier C., exconcursante del programa de Tele 5, Mujeres y Hombres y Viceversa / Mediaset

La Fiscalía de Medio Ambiente de Valencia pide 18 meses de cárcel a Javier C., exconcursante del programa de Mujeres y Hombres y Viceversa, por haber dejado morir de hambre a su perro, durante el verano de 2016. Es el máximo posible que pueden solicitar por un delito de maltrato de animal doméstico.

El acusado fue condenado anteriormente por la Audiencia Provincial de Toledo a varios meses de prisión como autor de un delito de violencia de género, por lo que si finalmente es condenado y aunque la pena es inferior a los dos años, entraría en la cárcel. 

El acusado viajó a Ibiza durante dos meses en los que dejó al animal al cuidado de un amigo, según el expretendiente ha declarado e informa Valencia Plaza. Asegura que cuando lo dejó estaba en perfectas condiciones y que fue cuando regresó de sus vacaciones cuando lo encontró en un "estado deplorable" y "a punto de morir".  Fue el propio Javi C. quien, con un nombre falso, llevó al bulldog a la protectora animal Modepran de Paterna (Valencia), alegando que lo había encontrado abandonado.

Mack, el bulldog de Javi C. cuando fue llevado al centro veterinario

El centro aseguró que el perro se encontraba "en una situación extrema, absolutamente caquéctico, deshidratado y con una leishmaniosis no tratada". Y, según expone el fiscal, "se encontraba deprimido y desorientado, con dificultades para levantarse y sin poder caminar debido a la desnutrición, con una infección renal grado IV (la más grave)". El perro que era bulldog americano, de nombre Mack y de unos tres años, no contaba con el chip reglamentario.

Debido al grave estado del animal, tuvo que ser sacrificado el 22 de junio de 2016, un día después de ser trasladado a la protectora ya que no encontraron forma de mantenerlo con vida. "El cuadro clínico en el que se encuentra es fruto de la desidia, negligencia y maltrato, pues el animal estuvo privado de alimento y con escasa agua, sin la debida atención veterinaria ni tratamiento de ningún tipo", comunicó el hospital en un informe.

Javier C. no reconoció que el perro era suyo cuando lo llevó al centro veterinario, alegando que lo había encontrado cerca del tranvía y que no podía cuidarlo. Entregó un un DNI y un número de teléfono, el primero falso y el segundo el suyo. Fue por uno de los colaboradores de la protectora de animales que reconocieron al perro y al dueño al tener un ojo de cada color.