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La Guardia Civil rescata un misil aire-aire que el Ejército perdió en zona civil

Un ciudadano de La Gomera avisó a los agentes tras encontrarlo, que intentaron contactar con el Ejército del Aire infructuosamente y procedieron a desactivarlo 

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Misil AIM-9JULI aire-aire encontrado por la Guardia Civil. GC

@CdelCastilloM

MADRID.- El pasado 23 de mayo un ciudadano de Vallehermoso, municipio tinerfeño en la isla de La Gomera (Canarias), alertó a la Guardia Civil de la presencia de un misil cerca de este núcleo urbano, de unos 3.000 habitantes. Los agentes procedieron a convocar a un equipo TEDAX para desactivar el proyectil. 

Tras estudiar el misil, los especialistas en desactivación de explosivos de la Guardia Civil comprobaron que se trataba de un AIM-9JULI Sidewinder, un misil supersónico aire-aire de corto alcance y guiado infrarrojo, inerte. Es decir, no contaba con carga explosiva ni tampoco de motor, cuyo combustible sólido es muy volátil y peligroso. 

Según ha denunciado la AUGC, principal asociación de guardias civiles, antes de manipular el misil los agentes intentaron contactar infructuosamente con el Ejército del Aire, que usa este tipo de armamento en sus aeronaves de la base de Gando (Gran Canaria). En un comunicado, la AUGC se pregunta "¿cómo es posible que se pierda –no que se caiga- un misil de un avión del Ejército del Aire y no se alerte a nadie sobre ese suceso? ¿Cómo es posible que los TEDAX de la Guardia Civil no pudieran contactar con nadie del Ejército del Aire para obtener información del proyectil?"

AIM-9 Sidewinder intacto. Aunque fue desarrollado inicialmente para la defensa aérea de la Marina Norteamericana, la Fuerza Aérea de ese país lo adoptó rápidamente para sus aviones de combate. El primer prototipo fue lanzado con éxito por primera vez el 11 de septiembre de 1953 en California, EE UU. EA

El Ejército del aire
achaca a "fatiga de material" el desprendimiento
del misil, utilizado para las prácticas de tiro y localización de blancos
de los pilotos

Fuentes oficiales del Cuartel General del Ejército del Aire han reconocido a este medio que el extravío del proyectil se produjo en julio de 2014. Recalcando que se trata de material destinado a prácticas de tiro que carecía de carga explosiva, estas fuentes explican que los restos recuperados corresponden a un tercio del misil, que completo mide tres metros y pesa más de 80 kilos.

El Cuartel General del Aire ha explicado que la mayoría del vuelo en el que se perdió el misil se produjo sobre el mar. Por ello, la búsqueda se concentró en las aguas que había sobrevolado el aparato. En cualquier caso, el Ejército del Aire asegura que este tipo de accidentes no son comunes: “De hecho, a raíz de este incidente de 2014 se hizo una investigación para ver qué había pasado, se vio que era fatiga del material y se revisaron los protocolos para que no volviera a pasar. De hecho no ha vuelto a pasar, que es lo importante”, ha expuesto a Público.

Zona civil

La competencia en la desactivación de este tipo de proyectiles corresponde al Ejército del Aire. Sin embargo, no ha podido detallar qué ocurrió para no poder ofrecer respuesta ante los intentos de contacto de los TEDAX de la Guardia Civil, ya que aunque las principales instalaciones militares se encuentran en Gando, en Tenerife el Ejército del Aire también cuenta con una oficina.

Tanto Ejército como Guardia Civil han manifestado que es habitual la colaboración entre ambos cuerpos para actuar en estos casos, desde que el Instituto Armado perdiera en 2007 la competencia en la desactivación de artefactos militares. Esta decisión llegó motivada en gran parte porque estos hallazgos se producían en zona militar. "Lo que llama la atención es que ese proyectil estaba en zona civil. Sean en el aire, terrestres o marítimas, las maniobras militares están comprendidas en áreas determinadas y no deben salir de ellas. Los ejercicios de tiro, movimientos, todo lo que se practique, debe ser en esas áreas restringidas, de uso exclusivo militar", aseveran a este medio fuentes de AUGC.

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