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VACUNAS

La Policía investiga un robo de vacunas de la covid en un centro de salud de Zaragoza

Los investigadores buscan a los autores de la sustracción de un vial con seis dosis que el centro custodiaba en depósito tras haberse sido entregadas el jueves por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón. 

Se trata de una de las primeras sustracciones de vacunas contra la covid que se registran en España.
Se trata de una de las primeras sustracciones de vacunas contra la covid que se registran en España. EFE

La Policía Nacional busca a los autores del asalto perpetrado la madrugada de este viernes un centro de salud de Zaragoza para llevarse un vial de vacuna contra la covid-19 de las dependencias del establecimiento sanitario. 

El robo, uno de los primeros de los que tienen constancia las fuerzas de seguridad desde que las vacunas comenzaron a llegar a España el pasado 27 de diciembre, tuvo lugar la noche del jueves al viernes y fue denunciado esta mañana en comisaría por la coordinadora del centro de salud Univérsitas, en el barrio de Delicias.

La Policía Nacional ha puesto en marcha una investigación para tratar de dar con el autor o los autores del robo, confirmaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Aragón.

Los investigadores sospechan que quien cometió la sustracción guarda algún tipo de relación con el centro de salud, ubicado en la calle Andrés Vicente, o con la administración sanitaria, ya que se llevaron el único vial que había en el establecimiento sanitario y que este había recibido solo unas horas antes, sin que se echara en falta ningún otro objeto.

Los asaltantes solo se llevaron el vial de la vacuna

Iban, según los primeros indicios recogidos por la Policía sobre el robo, a tiro fijo y disponían de información sobre lo que había en el refrigerador del centro de salud.

La distribución de vacunas se está realizando en Aragón bajo un dispositivo de seguridad en el que participan la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía y en el que el trasiego de dosis hacia los centros de salud se limita a los viales que van a ser utilizados en cada jornada, con lo que las posibilidades de que puedan quedar botellines en ellos al final de la jornada son mínimas.

Sin embargo, había uno en la nevera de ese centro de salud y se lo llevaron, lo que, en principio, estrecha el círculo de sospechosos. 

Se trata de un vial de vacuna de Pfizer, del que pueden extraerse cinco o seis dosis en función del manejo de la jeringuilla y que el centro tenía en depósito para ser utilizado en la vacunación de internos de una residencia geriátrica del populoso y multicultural barrio , uno de los más afectados por los contagios en la capital aragonesa desde el inicio de la pandemia por su elevada densidad demográfica.

A 500 metros de la Consejería de Sanidad

Las fuentes consultadas llamaron la atención sobre el rápido deterioro de la vacuna una vez se rompe la cadena de frío, lo que abre una serie de incógnitas sobre el destino del vial, ya que con uno solo resulta imposible completar el proceso de vacunación de una persona al requerir una segunda dosis unas semanas después de la primera. 

Curiosamente, el centro de salud se encuentra a apenas quinientos metros a pie de la sede de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón, separados por el parque de Delicias. 

Hasta ahora, las polémicas en torno al proceso de vacunación se habían centrado en la administración de dosis a cargos públicos que no forman parte de los primeros grupos de riesgo, en ocasiones por abuso y en otras al haberlo decidido los sanitarios en pequeñas poblaciones para no desperdiciar los restos aprovechables que pudieran quedar en los viales, y sobre la gestión de la UE y los Gobiernos para garantizar el suministro de los fármacos. 

El episodio del centro de salud zaragozano abre otro debate en torno a la seguridad de la cadena de suministro y la custodia de las vacunas antes de su inoculación a los distintos grupos de riesgo.

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