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PSE y PP piensan ya en pactos para las municipales

El objetivo es extender la alianza del Gobierno vasco y arrebatar al PNV otras instituciones

GUILLERMO MALAINA

A falta de un año y medio para la celebración de las próximas elecciones municipales en Euskadi, el PSE y el PP se inclinan ya por reeditar entonces la alianza que les ha permitido desalojar al PNV del Gobierno vasco después de tres décadas de hegemonía nacionalista. El eventual pacto entre socialistas y conservadores en esos comicios locales del País Vasco tendría como objetivo llevar "el cambio" también a otras instituciones, como las tres diputaciones forales de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava o el mismísimo Ayuntamiento de Bilbao, la única capital de la comunidad gobernada aún por el PNV.

El primero en definir por escrito su futura estrategia para esa cita con las urnas en 2011 será el Partido Socialista de Euskadi, con la aprobación de una resolución política en su próximo Congreso, el primer fin de semana de octubre.

La filtración parcial ayer del documento pendiente eso sí del debate de las enmiendas llevó al portavoz de los socialistas en el Parlamento vasco, José Antonio Pastor, a confirmar que hay "una posibilidad", si todo "discurre como hasta ahora", para que el pacto de estabilidad suscrito con el PP en el Gobierno vasco "se pueda extender a otras instituciones".

En el seno del PSE ha enraizado la idea de que, alcanzado el objetivo de formar el primer Ejecutivo vasco socialista de la historia, es el momento idóneo para aprovechar la inercia, o el efecto López, y aspirar a gobernar otras instituciones que tradicionalmente han estado en poder del PNV. Y ahí no descartan nada, ni siquiera la Diputación de Vizcaya, el mayor feudo de los nacionalistas vascos, o los Ayuntamientos de Bilbao y Getxo. Ni que decir tiene que otro objetivo sería la Diputación de Álava, la gran obsesión del PP vasco durante estos últimos meses.

Hoy por hoy, en el PSE no tienen problemas en señalar que su alianza con el PP no está concebida como flor de un día, sino como una apuesta de futuro. En palabras de Pastor, ayer mismo, el pacto no es para "salvar los muebles para un momento breve. Es una alianza estratégica que está funcionando bien".

Tras conocerse ayer la reflexión abierta en el seno de los socialistas vascos de cara a las elecciones municipales de 2011, varios dirigentes del PP acogieron la idea con agrado. Entre ellos, el presidente conservador en Álava, Alfonso Alonso, quien manifestó que a él le gustaría que "el cambio no fuera el presente, sino el futuro del País Vasco". "El horizonte de 2011 es el del cambio", dijo, sin obviar, eso sí, ciertas reservas con el PSE: "Tiene que recorrer un camino para establecer una relación de confianza con el PP para otras instituciones", dijo.

A la espera de lo que pueda dar de sí la entente PSE-PP, el PNV se mostró ayer satisfecho de que el panorama se clarifique. La secretaria de la Ejecutiva nacionalista, Belén Greaves, y el miembro de la dirección Joseba Aurrekoetxea recordaron que en la campaña de las elecciones vascas ya pidieron a ambos partidos que desvelaran su posterior pacto para echar al PNV del Gobierno vasco. "El señor Rubalcaba va a impedir presentarse a cualquier formación que roce la izquierda abertzale. Así, el panorama en las elecciones municipales se reduciría a dos fuerzas: una representada por el PP-PSE y otra por el PNV", dijo Greaves.