Si después de valorar las opciones entre las distintas cocinas que puedes comprar para tu casa, has terminado decantándote por adquirir una vitrocerámica, todavía no has terminado de tomar decisiones, ya que es posible elegirla eléctrica o de gas.

La vitrocerámica eléctrica y las cocinas de inducción resultan más conocidas y, por ello, suelen ser más demandandas que las otras, así que vamos a contarte cuáles son las ventajas e inconvenientes de las vitrocerámicas de gas para despejar tus dudas y que puedas escoger uno u otro tipo en función de tus necesidades.

Ahorro de energía

vitrocerámica
Fuente: Pixabay/congerdesign

La vitrocerámica de gas funciona de manera similar a las cocinas de fogones de llama, pero sin que tengan por qué mostrarse estos últimos, pues existen modelos en los que quedan al descubierto y otros en los que están cubiertos por la placa superior. En todo caso, esa parte superior está compuesta por la típica placa de vitrocerámica, que se conoce como placa cristal-gas.

Una de las principales ventajas de este tipo de vitrocerámica es el ahorro de energía. Como consecuencia, no verás cómo se incrementa la factura de la luz, mientras que, por el contrario, con una vitrocerámica eléctrica puedes gastar más de un 60 % al año que con la vitro de gas. Además, como alcanza altas temperaturas de forma instantánea, no tienes que andar esperando a que se caliente, y esto también contribuye al ahorro energético.

Aprovechamiento del calor residual

Si eres de los que tienes unos buenos hábitos para ahorrar energía en el hogar y cuidar el medio ambiente, seguro que te gusta aprovechar el calor residual cuando cocinas. Esto puedes hacerlo a la perfección con la vitrocerámica de gas, ya que aguanta muy bien el calor. Te resultará muy fácil terminar de preparar con ella la comida estando ya apagada. Solo tendrás que acostumbrarte a su uso.

Por otro lado, también puedes aguardar unos minutos para mantener la comida caliente antes de retirarla, algo que jamás sucede con la cocina de inducción. De igual modo, aunque tengas un problema de luz en tu casa o se vaya la corriente, puedes usarla igual, pues es independiente de esta.

Limpieza de la vitrocerámica de gas

Vitrocerámica de gas – Foto de Vitrokitchen

La limpieza de la vitrocerámica de gas es mucho más fácil que la de las cocinas de gas tradicional con sus parrillas y fogones, además de aportar un aspecto moderno a tu casa. No obstante, recuerda que para limpiarla y que no se estropee debes utilizar productos específicos para ello. Ahorrar en esto puede salirte caro a la larga. De todas formas, ten en cuenta que no necesitarás que el menaje sea especial, como en el caso de otras cocinas, ya que te servirá cualquiera, igual que para las cocinas de butano de toda la vida. En este punto, también ahorrarás, pues podrás aprovechar las ofertas de ollas y sartenes de cualquier tipo.

En definitiva, la vitrocerámica de gas combina las ventajas que ofrece la cocina eléctrica en cuanto a limpieza, seguridad y estética, con la ventaja de la cocina de llama tradicional por su rapidez y ahorro energético, que se reflejará en tu factura de la luz y en el consumo de energía.

Desventajas de la vitro de gas

Principalmente son dos las desventajas que debes tener en cuenta a la hora de decidirte o no a adquirir una vitrocerámica de gas. El primero de sus inconvenientes está relacionado con el tema de la limpieza, puesto que se raya con facilidad. Esta característica contribuye a que deberás tener cuidado al usar sobre ella los utensilios de cocina o cuando te caigan alimentos.

El segundo de los inconvenientes de este tipo de vitrocerámicas es que deberás estar pendiente de que no se acabe el gas, para el caso de que funcione con gas butano, pues si es así podrás llevarte la sorpresa de que no la puedes utilizar. Por este motivo es conveniente elegir un modelo de vitrocerámica de gas que incluya un indicador de falta de gas. De esta manera, no tendrás este problema. Y recuerda que este tipo de cocinas puede funcionar con gas natural, gas propano o gas butano, por lo que también puedes decidir entre uno y otro tipo en función de tu comodidad y de tu presupuesto.

Por lo que respecta al ahorro a la hora de comprar una vitrocerámica eléctrica o de gas no hay grandes diferencias entre una y otra, ya que encontrarás una horquilla similar de precios entre las que se ofrecen en las distintas tiendas especializadas e hipermercados. Los modelos más económicos rondan entren los 160 y los 300 euros. Hay que tener en cuenta que el precio se va incrementando a partir de aquí según las características del producto y el gas que utilice, al igual que si deseas que incluya o no el horno.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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