Cómo ahorrar en la cesta de la compra
La compra es uno de los principales gastos de todo hogar.

Zaragoza-
En 2025 la cesta de la compra fue un 3,2% más cara que en 2024. A pesar de que los datos macroeconómicos puedan ser positivos, lo cierto es que muchas personas en España sufren para llegar a fin de mes. La inflación sumada a la crisis de la vivienda hacen que la capacidad de ahorro sea mínima en varios hogares. Por ello, toda oportunidad de salvar unos cuantos euros no debe ser desaprovechada.
Si bien la adquisición de alimentos es una parte fundamental de la economía doméstica, también es verdad que, en ocasiones, gastamos más de lo debido en ello. Fundamentalmente por una falta de tiempo y organización, algo que en la sociedad actual suelen ser sinónimos. Ahorrar requiere proactividad y metodología. Una falta de estructura o plan a la hora de acudir al supermercado puede salir más caro de la cuenta. Aquí dejamos una serie de consejos para ahorrar haciendo la compra.
1. Planifica los menús de toda la semana
Saber qué comprar es fundamental para ahorrar. La lista de la compra se ha de confeccionar de manera concienzuda, pues va a ser nuestra principal herramienta contra las compras por impulso. Y para ello, lo más importante es saber qué vamos a comer en los próximos días. Planificar un menú semanal nos permite adquirir solo aquello que vamos a utilizar, también emplear técnicas como el batch cooking que nos ayuda a maximizar los ingredientes.
2. Establece un presupuesto responsable
Además de una lista de la compra férrea, también es muy interesante tener un presupuesto cerrado para gastar en alimentación. De hecho, es la segunda gran herramienta, pues constriñe a la primera. Se trata de una limitación monetaria que nos obliga a buscar alternativas a aquellos productos que, quizá, se escapan a nuestras posibilidades. Es decir, a la hora de confeccionar los menús, deberemos tener algunas alternativas en mente por si los precios fuesen muy caros.
3. Compra en distintos supermercados
Lo cómodo es ir a un supermercado, llenar el carro y olvidarse de hacer la compra. Sin embargo, como regla general, lo cómodo es siempre lo más caro. No en vano, las diferentes cadenas lo saben y se aprovechan de ello. Por ello, siempre es buena idea tener controlados aquellos comercios que se encuentran a nuestro alcance para saber dónde adquirir cada producto.
Para ello podemos aprovecharnos de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, la aplicación Findit compara los precios en diferentes supermercados, entre ellos ocho de las cadenas más importantes que operan en España. De esta manera no es necesario salir de casa para conocer el coste de cada cosa, ahorrando tiempo y, sobre todo, permitiéndonos ser más eficientes a la hora de buscar la mejor oferta.
4. Compra productos de temporada
Los productos de temporada son, por norma general, más económicos. Además de que son más sabrosos, pues están en el momento óptimo de consumo. Hablamos sobre todo de frutas y verduras, que generalmente suelen ser además productos de proximidad. Esto implica que no acarrean tantos costes logísticos o de almacenamiento, lo que permite ajustar su pvp.
Además, hay que tener en cuenta una regla común: la compra a granel sale mejor de precio que aquellas bandejas de supermercado o los productos ya embolsados. Principalmente, porque nos permite controlar la cantidad que necesitamos, reduciendo las posibilidades de incurrir en el desperdicio de comida. También porque el packaging tiende a incrementar el precio. Finalmente, y aunque no sea un motivo estrictamente económico, al comprar a granel reducimos la cantidad de plásticos en el planeta.
5. Utiliza el congelador
El congelador es una herramienta muy útil a la hora de ahorrar. No en vano, nos permite conservar alimentos de manera cómoda en nuestro domicilio. Algo que implica el poder comprar alimentos en grandes cantidades, lo que siempre sale más barato. También maximizar las ofertas. Así, si encontramos producto fresco que está a un buen precio, se puede adquirir en el momento e ir racionándolo en los menús semanales por medio del congelado.
Es más, en ocasiones algunos supermercados hacen grandes descuentos en aquellos productos que están cerca de caducar. En el caso de carne o pescado, estos se pueden adquirir para congelar posteriormente. De esta manera, no es necesario consumirlos ipso facto.
6. Observa el precio por unidad/cantidad
En los últimos años se ha convertido en una práctica habitual la reduflación, que puede resumirse en pagar más por menos producto. Básicamente, algunas empresas han mantenido el mismo packaging, pero con una cantidad menor de producto en su interior. Algo que, a la larga, eleva los costes en la cesta de la compra. Por ello, es recomendable controlar los precios calculando el precio por cantidad, por ejemplo el coste del litro de aceite o del kilo de harina. Así podremos comparar no solo entre supermercados, también entre marcas dentro de un mismo lineal.
7. Ve a la compra con el estómago lleno
Puede parecer una tontería, pero no lo es. Ir a comprar con hambre potencia las compras compulsivas, las cuáles son las principales responsables de descuadrar el presupuesto. La compra debe ser racional, de ahí el confeccionar menús semanales. Por lo tanto, evitar cualquier posible tentación, consciente o inconsciente, siempre es una buena idea.

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