Trucos para comprar de segunda mano de forma segura e inteligente
La compraventa de productos de segunda mano está al alza, pero es importante adentrarse en ese mundo con pies de plomo.

Zaragoza--Actualizado a
El mercado de segunda mano está al alza. Según datos de Mangopay, entre 2021 y 2024, las transacciones de segunda mano se incrementaron un 90%, mientras que el valor total de estas operaciones aumentó un 91%. Los motivos son muchos y variados. Hay quienes recurren a él por conveniencia, ya que la inflación y los bajos sueldos hacen que el costo de la vida sea inasumible de otra manera. También los que lo hacen por convencimiento, apostando por las economías circulares en contra del consumismo sin fin que propone el sistema capitalista.
Sea como fuese, el mercado de los productos usados posee unos códigos propios que es preciso conocer antes de adentrarse en él. Al fin y al cabo, no tiene la regulación ni las garantías que sí tienen los productos nuevos, sobre todo cuando el acuerdo se produce entre particulares. Plataformas como Vinted o Wallapop sí que ofrecen una intermediación que, en cierto modo, protegen al consumidor. Aún así, no están exentas de estafadores. Por ello, es mejor andar con pies de plomo y tener en cuenta una serie de consejos antes de cerrar un trato.
1. Desconfía de las gangas
De hecho, a la hora de enfrentarse al mercado de segunda mano la principal norma es desconfiar por sistema. Sobre todo, cuando algo no cuadra en el precio. Aunque sea un producto usado, por norma general nadie cambia duros a cuatro pesetas. Por ello, si un precio parece irreal, lo más probable es que haya gato encerrado. ¿Significa eso que no existan los chollos? No, claro que los hay. Eso sí, no son sencillos de encontrar y, de dar con uno, suele ser producto de la suerte y no, desde luego, la tónica habitual.
Para identificar una buena oportunidad es preciso conocer a fondo tanto el producto como el mercado en el que estamos comprando. Solo así podremos, por ejemplo, identificar falsificaciones, las cuales han inundado los marketplaces en los últimos años. También podremos calibrar el precio real de un producto. Al fin y al cabo, aquí no hay un PVP que sirva de referencia, sino que la cantidad que se paga suele depender de la necesidad del vendedor por deshacerse del objeto y lo que está dispuesto a pagar el comprador.
2. Compara precios para saber cuánto has de pagar
De hecho, en según qué campos existen algunas burbujas que son complicadas de explicar si no se entiende el contexto. Por ello, para saber qué precio se debe pagar por un producto depende mucho de por cuánto se venden objetos análogos, cuando no el mismo. Evidentemente, si se compra en plataformas online esta comparación es sencilla de realizar. En tiendas de segunda mano o mercadillos ya resulta más complicado. Aún así, marketplaces como Wallapop o Vinted siguen siendo muy útiles para saber, más o menos, en qué cantidades se mueven. O dicho de otra forma: antes de ir de compras es importante hacer un research en el que delimitar qué queremos y, sobre todo, por cuánto.
3. Comprueba la reputación del vendedor
Este punto aplica sobre todo a los zocos virtuales, ya que ofrecen un sistema de valoración de sus usuarios, generalmente mediante una escala de estrellas y comentarios. Es decir, cada vez que se cierra un trato, tanto comprador como vendedor pueden ofrecer una valoración de su experiencia. Esta puntuación nos puede servir como guía para saber si nos encontramos ante alguien de fiar. Evidentemente, este afiche es manipulable, por lo que no está de más leer las reviews para así denotar que detrás de la nota se encuentran usuarios humanos.
4. En Wallapop y Vinted, no cierres tratos fuera de la plataforma
Igualmente, las principales aplicaciones de compraventa de segunda mano están pensadas para tutelar todo el proceso, lo que permite tener una seguridad extra a la hora de realizar la transacción. ¿Es qué sentido? Principalmente, porque existe la seguridad de que el producto llega antes de producirse el pago. Es decir, estas plataformas retienen el dinero mientras se completa el proceso, por lo que no existe el riesgo de pagar sin que después llegue nada.
Pero, además, los marketplaces de segunda mano suponen una segunda capa de seguridad ya que permiten mantener los datos personales de manera segura. Algunos estafadores envían enlaces que parecen oficiales, con los pretextos de confirmar una venta o recibir un pago. Su objetivo real es hacerse con los datos bancarios o personales, los cuales pueden ser usados posteriormente en otras estafas, suplantaciones de identidad o vaciado de cuentas.
5. Pregunta sin miedo
Antes de comprar, es importante realizar todas las preguntas pertinentes sobre el producto, tales como: estado real, antigüedad, reparaciones, motivo de la venta, si conserva factura, etc. Son cuestiones que quizá puedan dar vergüenza o reparo a algunas personas, pero que son totalmente legítimas cuando nos adentramos en un mercado tan particular como el de la segunda mano. Esta práctica resuena con la idea de tener un conocimiento previo sobre aquello que deseamos adquirir.
6. Documenta todo el proceso
En las plataformas de venta de productos usados, el proceso queda registrado por las mismas. Sin embargo, siempre es una buena idea hacer capturas de chats, posibles recibos o, incluso, del anuncio. También fotos del paquete o del estado del objeto cuando lo recibimos. Así, en caso de que haya que presentar una disputa, siempre tendrás pruebas a tu favor. Este consejo también aplica a las compras que hacemos de manera presencial. Por ello, es recomendable tomar imágenes del producto cuando lo adquirimos, en caso de que existan sorpresas desagradables al llegar a casa.
7. Recuerda: siempre puedes decir no
Finalmente, si algo no cuadra o genera mala espina, nunca hay que olvidar que se puede decir que no. El cerebro está configurado para liberar dopamina ante la idea de adquirir un producto, lo que significa que antes incluso de realizar una compra podemos experimentar un subidón que nos lleve a actuar por impulso. Por ello, es importante dominar esas emociones para no incurrir en una posible decepción. Algo que ocurre cuando adquirimos un objeto nuevo, pero cuyo riesgo se incrementa en el mercado de segunda mano por la mayor presencia de posibles estafas. También, porque en este escenario los productos suelen ser únicos, lo que aumenta el FOMO de que alguien se nos adelante. Aún así, la paciencia siempre es más rentable que la urgencia. Y si nos levantan un producto que cuadraba con nuestras necesidades o deseos, seguramente otra alternativa aparezca más adelante.



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