Público
Público

Cómo hacer un largometraje con 500 euros

Un grupo de jóvenes españoles crean la película 'Historias Románticas (Un Poco) Cabronas', un largometraje independiente grabado en sólo 12 jornadas de rodaje y con un presupuesto muy reducido que se gastó en gasolina, maquillaje, vestuario y comida para el equipo. 

Publicidad
Media: 3
Votos: 3

Momento de rodaje de Historias Románticas (un poco) Cabronas

@jenntejada92

MADRID.- “Un rodaje de guerrilla, mucha paciencia y muchísimo esfuerzo”. Esto es, según explica el joven Alejandro González Ygoa, que debuta como director, lo que les ha hecho falta a él y a su equipo para crear Historias Románticas (Un Poco) Cabronas, un largometraje independiente grabado en sólo 12 jornadas de rodaje y con aproximadamente 500 euros de presupuesto.

La película es una anti-comedia romántica negra que está dividida en once escenas cuyo objetivo es hacer ver “la cara B” del amor de las comedias románticas. González Ygoa, licenciado en Comunicación Audiovisual, Publicidad y Relaciones Públicas, ha trabajado previamente como guionista en programas como El Club de la Comedia, El Intermedio y series como Aída o El Barco. “Me hacía falta ver una comedia romántica con mucho humor negro y mucha mala hostia”, explica a Público.

Se encontraba en situación de paro cuando se planteó escribir el guion. “Es muy difícil meter la cabeza en el mundo cinematográfico y más en este país”, opina. Por lo que él y su amigo Daniel Villar, el Jefe de Producción de la obra se pusieron manos a la obra. “Lo hemos hecho porque no queremos estar esperando la llamada de nuestra vida en casa. Ya me creo yo mismo la oportunidad”.

Consiguieron reunir a un total de 11 técnicos y 32 actores, jóvenes y profesionales. “Somos todos titulados y la mayoría no alcanzamos los 30 años de edad”, cuenta Villar. La clave, según él y González, es que todos los miembros del equipo han querido crear un proyecto propio, sin tener que depender de una gran productora que les ponga limitaciones.

En total nos hemos gastado unos 500 euros, que han ido a pagar la gasolina, el maquillaje, parte del vestuario que era imprescindible y el cátering para los días de rodaje”, aclaran. El material técnico lo pudieron coger prestado del IES Puerta Bonita y además, algunos ya tenían material propio. Una de las mayores dificultades fue conseguir dónde poder grabar las escenas. “Las localizaciones fueron gratis, ya fuesen casas de la gente o bares y restaurantes, ofreciéndoles publicidad a los dueños”, añade González.

Villar destaca que fue una gran sorpresa ver cómo todos aquellos que se involucraron en la creación de la película de alguna forma u otra fomentaron una “cultura colaborativa, la de ayudarnos entre todos”, una cultura que dice que “hay muy poca en España pero que cada vez parece que va a más”.

“Planteamos todo como un rodaje de guerrilla”, destaca el director. “No quería quitarle mucho tiempo a la gente. Cuando llegábamos a un restaurante para grabar sabíamos que teníamos 5 horas y lo hacíamos en ese tiempo, porque al día siguiente no podíamos volver”.

La película todavía no se ha estrenado porque el siguiente paso para este equipo es “moverla por festivales de cine”. Antes de subirla a YouTube o intentar distribuirla en cines, dicen, quieren enseñar lo que han conseguido hacer a los profesionales del medio. Comenzarán con el Festival de Málaga de Cine Español, en la que creen que su película encaja muy bien. “Los festivales apoyan proyectos más independientes que normalmente no se ven en salas comerciales”, razona González. No descartan otros como el de San Sebastián, Valladolid y Gijón e, incluso, piensan sacarla fuera de las fronteras españolas y presentarla en el festival Sundance o el de Toronto. Estos últimos, añade “son grandes pero son muy dados a fomentar este tipo de material”.

El objetivo de todo esto, explican, no es crear un producto sin más, sino una marca, un proyecto con una visión de futuro. Villar lo tiene claro: “Lo que los jóvenes aportamos a la industria del cine es un punto de vista nuevo. Somos una generación que está muy acostumbrada a las nuevas tecnologías, a la nueva forma de relacionarse con los demás, y es algo que creo que es muy bueno para una industria como ésta. Las grandes productoras no apuestan por darle una oportunidad a la gente joven”.

Ya tienen otros largometrajes en mente, como Pangea, cuyo guionista es Marcos de La Fuente, quien ha trabajado como primer ayudante de dirección en Historias Románticas (Un Poco) Cabronas. La película se rodará con la misma dinámica que la anterior, sólo que esta vez necesitarán ocho actores. “Nos vamos al drama. Serán unos momentos de cambio vital de cuatro personas completamente distintas. Refleja un poco cómo son las relaciones humanas actuales, cómo nos movemos en una situación en la que cada vez estamos más deshumanizados y cada vez más egoístas”, aclara de La Fuente.

Por último, añaden que les haría ilusión servir de ejemplo para otras personas que estén en situaciones parecidas e insisten, "Nuestra ventaja es que tenemos las tecnologías a nuestro alcance. En la época de Almodóvar no existían todavía, pero nosotros nos podemos aprovechar de eso".