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Panxo, vocalista de La Raíz: "A Franco lo quemaría y que se lo lleven a su casa"

El grupo valenciano se baja de los escenarios este sábado en València tras 13 años de trayectoria a cuestas. Con motivo de su despedida, Público charla con el vocalista y letrista Panxo sobre música, política y libertad de expresión.

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La Raíz durante un concierto. MALVA NIETO

Tres horas les bastó a La Raíz para agotar las entradas de su último concierto en Madrid del pasado 3 de noviembre. La euforia se despertaba entre el público en una sala abarrotada hasta la médula. Los once componentes del grupo saltaron al escenario del Vistalegre Black Box por tercer día consecutivo de concierto para despedirse de sus seguidores madrileños.

Antes de saltar al ruedo, nos encontramos al grupo entre bastidores. Nos recibe Jose “Panxo”. Durante la entrevista, descubrimos la sorpresa de la noche: Rozalén les acompañará a "levantar la marea a contracorriente" en Hogueras de los Continentes. Una fusión musical que puso el broche de oro a un concierto emotivo.

Autogestión, independencia y rebeldía han sido los tres cimientos que han sustentado su proyecto: “De la calle a los escenarios sin pasar por el aro de la industria musical”, reivindicó durante el concierto el cantante de la banda, Pablo Sánchez, frase que recibió una ensordecedora ovación a modo de respuesta. La Raíz baja el telón —por una temporada— este sábado en su tierra, València, después de 12 años de trayectoria: "Esperemos que este adiós no sea definitivo".

Han pasado 13 años desde que comenzasteis, ¿Con qué te quedas de todo el recorrido? ¿Qué ha sido lo peor y lo mejor?

Cuando era pequeño me ponía la música en la habitación a todo trapo y molestaba a todo el vecindario y a mi madre, mientras soñaba que algún día sería músico. Me quedo con la satisfacción de conseguir algo que soñaba y que nunca esperaba.
Lo peor es estar fuera de casa y lejos de tu pareja. El descuido de las relaciones es, sin duda, lo peor.

Vivir de la música no es fácil, ¿qué crees que hace que un grupo/artista salga adelante? ¿Piensas que la cultura está maltratada en nuestro país?

Hay otros países que cuentan con modelos que cuidan la cultura y el arte con más subsidios y ayudas que permitan a los artistas vivir del arte.

A mi me gustaría que se crease un régimen especial de artistas donde hubiera un impuesto especial para nuevas bandas o, al menos, se impulsarán concursos estatales. No me importaría para nada que me quitaran parte del sueldo para que fuese destinado a ello.

¿Qué crees que es lo importante para marcar la diferencia en el mundo de la música?

Pienso que hay tres aspectos esenciales. El primero es tener ganas de conseguir tus objetivos. Nadie nace siendo Góngora, para escribir buenas letras tienes que practicar mucho. El segundo requisito es arriesgar, no es un camino fácil. Nosotros hemos dejado una vida estable para dedicarnos a la música. Y por último, —la más importante— es la suerte.

Colaborasteis en la canción Los Borbones son unos ladrones para reivindicar la libertad de expresión. ¿Desde que comenzasteis dirías que ha habido un retroceso entorno a esta cuestión?

Si, te la han metido con vaselina, casi ni te has enterado, tío (bromea). Ha habido un cambio sociopolítico en España que ha pasado desapercibido. El retroceso en libertad de expresión ha sido una estrategia magnífica que han hecho, pero hay que contrarrestrarla de alguna manera.

¿La música sirve para contrarrestar esta pérdida de libertades?

La música ocupa un papel muy importante. De hecho cuando se es jóven, con los sentimientos a flor de piel, es lo primero entra.

¿La Raíz ha movido las conciencias de los más jóvenes?

Creo que sí, por esa parte hemos hecho nuestro trabajo. Está claro que entre los asistentes de nuestros conciertos hay una masa que se mueve por moda. Hay quienes vienen a nuestros conciertos por pasárselo bien más que por lo que sentimos. Pero yo siempre he dicho que si de 100 personas alguna se va a casa y lee es un éxito total.

¿Once hombres pueden lanzar un mensaje feminista? ¿Nunca habéis pensado incorporar en vuestras filas a una mujer?

Si, todo el mundo puede lanzar un mensaje feminista. Nunca ha surgido la oportunidad ni la ocasión de que entrase una mujer al grupo y hacerlo con el auge del movimiento nos parecía oportunista. La igualdad real se conseguirá cuando las cosas surjan de manera natural, pero meter a alguien para aparentar no es la solución.

En vuestro tema Nuestra nación abordáis uno de los conceptos que más dividen ideológicamente al país (solo hay que ver la última polémica con Dani Mateo). ¿Qué significa ser un patriota para ti?

Lo resumiría con una frase de la canción Mi patria digna. Para mi la única patria digna es la que abarca en mis manos. Nací en Gandía y vivo allí, por eso mi patria es muy reducida; son mis amigos y mi familia.

En relación al concepto de nación, ¿Crees que sigue habiendo dos Españas?

Si, hay una división muy grande. Pero no creo que sean dos, hay más de dos Españas incluso. Siempre se tiende a polarizar en dos focos, cuando todo es más complejo. España es un país con mucha cultura política, hay confrontaciones entre izquierda y derecha e izquierda contra izquierda.

Desde luego, lo haciendo con Catalunya es una estrategia para quitarnos tiempo. Estoy seguro de que hay muchos independentistas que solo lo son porque están enfadados. Están consiguiendo fomentar esa división.

Preocupados y comprometidos por la memoria histórica, el debate sobre la exhumación de Franco continúa en la agenda política ¿Dónde enterrarias a Franco?

Siendo muy amable, a Franco lo quemaría y que se lo lleven a su casa. Con el Valle de los Caídos lo que haría es que la naturaleza se lo comiese. Quedaria super bonito (ríe).

En la canción Rueda a la corona cantáis: Caras al sol escondidos en nubes, ¿Crees que ha llegado el momento en el que la ultraderecha ya no se esconde?

Ahora no se esconde y antes la han tenido escondida. La ultraderecha son cuatro gatos que hacen mucho ruido. Vengo de una tierra donde nunca nos hemos podido deshacer de la extrema derecha. Ha habido agresiones por doquier, también inspecciones en las que han encontrado armas de fuego y nunca se ha hecho nada. Es un movimiento que para tapar las cosas y distraer sacan la bandera y a sus perritos.

Con todo este auge de grupos valencianos por todo el Estado, ¿nos encontramos ante una primavera valenciana o sigue pensando mucho el recuerdo de Camps, Fabra, Barberà…?

Creo y quiero creer que sí hay una primavera valenciana. Nosotros con Obrint Pas abrimos nuestra mente. Supongo que los jóvenes de ahora con estos grupos también abren su mente. Creo que entre los valencianos hay un sentimiento optimista porque la semilla está plantada y está creciendo.

¿Debe ser la música un arma de reivindicación?

Creo que cantarle al amor también es reivindicativo. Contar una historia real, siempre desde el respeto y cariño, donde no se hable de relaciones idílicas para nosotros es reivindicativo.

Si haces una canción donde todo son celos y sexo explícito también puede ser reivindicativo, pero es otro punto de vista distinto al nuestro. Al final, todo mensaje tiene una repercusión.

Recientemente, algunos de vuestros compañeros/as del gremio, llamaron a hacer un boicot a la SGAE por la falta de transparencia, ¿os sumáis a la petición?

Si te soy sincero soy un desastre para esas cosas. Es algo que no me llama la atención y no sé cómo funciona. Para mi ya es una suerte llegar donde he llegado y poder ganarme la vida con esto. Recuerdo que una vez estuve en una reunión, me aburrí y me fui (ríe). Se durmió hasta el director de valencia de la SGAE.

¿Momento más emotivo?

El concierto del 2017 en Vistalegre fue muy emocionante pero el de València lo va a superar, perdonad (rie).

La pregunta más esperada, ¿por qué parar?

Llevamos doce años y en los últimos tres el grupo ha entrado en una explosión muy grande, que se vuelve incontrolable porque somos un grupo autogestionado. Siempre hemos sido muy cautos y coherentes y no queremos hacer las cosas sin tenerlas claras. Hemos decido parar un tiempo para ver cómo se vive sin grupo y en familia. Tenemos que vivir para poder contar cosas y sacar un disco cada tres años. Esperemos que este adiós no sea definitivo.