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Bartomeu, acorralado, convoca elecciones anticipadas a la presidencia del Barça

-"La tensión es desproporcionada y creemos que convocando elecciones tomamos una buena medida para proteger al club y para que los jugadores estén tranquilos", dice el presidente

-Sobre la relación Messi-Luis Enrique: "Me han dicho que las cosas están bien, pero es algo entre ellos dos"

-El futuro del técnico: "Tiene un proyecto en sus manos y todo el trabajo por hacer. Es la persona que elegimos y la adecuada"

-La destitución de Zubizarreta: "No tiene nada que ver con el TAS. Ha habido una pérdida de confianza y lo que dijo el domingo es una gota mas"

Bartomeu, a su llegada a la sala de prensa. EFE/Toni Albir
Bartomeu, durante su comparecencia. REUTERS/Albert Gea
Bartomeu, durante su comparecencia. REUTERS/Albert Gea
Bartomeu, al inicio de la rueda de prensa. EFE/Toni Albir
Bartomeu, durante la rueda de prensa. REUTERS/Albert Gea

EDUARDO ORTEGA

Ha aparecido hasta una hora más tarde de lo previsto, pero bien ha valido la pena por la sorpresa. El presidente del Barcelona, Josep Maria Bartomeu, ha anunciado contra todo pronóstico la convocatoria de elecciones anticipadas a la presidencia del club para el final de la actual temporada. "La tensión es desproporcionada y creemos así tomamos una buena medida para proteger al club y para que los jugadores estén tranquilos", ha justificado.

Sin embargo, la realidad es que el dirigente se encontraba acorralado por los sucesivos escándalos judiciales que han ido salpicando al club, la reciente catarata de destituciones y dimisiones, el pésimo juego del equipo y lo más importante en las últimas horas: la terrible relación entre Messi y Luis Enrique que amenaza con explotar antes del verano.

No ha dado fecha concretas para unos comicios a los que, ha dicho, venía dando vueltas en los últimos días. Ha insistido, como siempre que se la ha preguntado, en que su intención era acabar el mandato en 2016 y ha confirmado que será candidato en unas elecciones en las que Laporta, que aún no ha abierto la boca, parte como absoluto favorito para regresar al sillón presidencial del Camp Nou.

Cercado por las cuestiones alrededor de todas las polémicas que rodean a la entidad, no ha podido negar Bartomeu la evidencia, que es que la relación entre Luis Enrique y Messi está rota: "Me han dicho que las cosas están bien, pero es algo entre ellos dos. Todo lo que pasa en el vestuario se queda ahí. No diré si estoy preocupado ni voy a explicar lo que voy a hacer o lo que no, más allá de los contactos que he mantenido". Lo que sí ha desmentido es que el técnico quisiera abrir un expediente al argentino por su lamentable incomparecencia en el entrenamiento del día de Reyes, información que ha tildado de "mala idea, con el objetivo de hacer daño al club".

Ha confirmado, asimismo, que ha mantenido charlas en los últimos días con el entrenador y la estrella para rebajar la tensión y que las aguas vuelvan a su cauce, algo que, de momento, parece bastante lejano. Al mismo tiempo, y seguramente sin querer, ha lanzado una dura crítica hacia el rosarino, cuando al ser preguntado por qué cree que está feliz en el Barça ha afirmado: "El Leo de este año no es el del año pasado, eso está claro para todo el mundo. Tiene ambición y ganas. Está muy feliz aquí, es nuestro líder y no lo vamos a vender".

Ha asegurado, además, su confianza en el asturiano y ha desvinculado de los próximos partidos (entre ellos el del Atlético del domingo) su futuro en el banquillo. "Tiene un proyecto en sus manos y todo el trabajo por hacer. Es la persona que elegimos y es la adecuada para el cargo".

Bartomeu, durante la rueda de prensa. REUTERS/Albert Gea

En lo que respecta a Zubizarreta, ha justificado su destitución por la manida expresión "pérdida de confianza", sin entrar en mucho más detalle. Sólo ha explicado que es algo que se ha acelerado en los últimos días y que nada tiene que ver ni con la sanción del TAS de no poder fichar ni con la lamentable planificación deportiva. Ni tampoco con su dardo al presidente del domingo tras la debacle de Anoeta. "Le di la confianza en su momento y ahora se la quito, no hay nada grave. Lo que dijo el señor Zubizarreta el domingo es una gota mas". La sustitución del vasco, al menos hasta que se celebren las elecciones, vendrá de alguien que ha estado en la casa, según ha informado. Y ahí se ha colado el nombre de Óscar García Junyent, exjugador del equipo y extécnico de las categorías inferiores del Barça.

El último anuncio que ha hecho el presidente culé es la ruptura de las relaciones institucionales con la FIFA durante este año, a raíz de la sanción. Una ruptura de aquella manera, ya que, aunque los directivos no asistirán a reuniones del organismo, sí lo harán otros empleados del club. Además, ha informado Bartomeu de que mandará esta semana a Blatter una "dura" carta  por el castigo de no poder fichar en todo este año. Un paso más en la lamentable escalada de tensión y en el torbellino de polémicas en el que vive inmerso el Barça desde que Rosell, Bartomeu y los suyos desembarcaran en el Camp Nou. "La imagen no es tan mala, ¿no?", se ha atrevido a afirmar.