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Caso Zozulia Cuando el racismo y el machismo no fueron suficientes para suspender un partido

Desde los plátanos lanzados a Carlos Kameni y Dani Alves hasta los cánticos misóginos de los ultras del Real Betis, pasando por el "maricón" como insulto habitual de las gradas. Ninguna de esas situaciones impidió que siguiera el fútbol.   

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El colegiado Víctor Esquinas Torres intenta convencer a Eto'o para que no abandone La Romareda tras sufrir insultos racistas. / AP

Por primera vez en su historia, el fútbol español dijo basta. Por primera vez, unos cánticos forzaban la suspensión de un partido. Sin embargo, el motivo que sentó este primer precedente en la Liga, lejos de causar el apoyo unívoco que de él se esperaba, despertó numerosas críticas de la afición española. "Zozulia eres un nazi". Ese fue concretamente el cántico que forzó este domingo la suspensión del encuentro entre Rayo Vallecano y Albacete Balompié. 

El árbitro José Antonio López Toca y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) alegaban que "no se daban las condiciones necesarias" para jugar como motivo de esta decisión, apoyada también por ambos equipos y por la Liga. 

Según el artículo 240 del Reglamento General de la RFEF, el árbitro puede suspender un encuentro por "incidentes de público", y posteriormente apostilla que el colegiado "ponderará tales circunstancias según su buen criterio, procurando siempre agotar todos los medios para que el encuentro se celebre o prosiga".

Con la variedad de interpretaciones que puede despertar la ambigüedad de esta regulación, el árbitro federado Adrián Aguilera asegura que en la formación se les recomienda "suspender un partido cuando hay insultos más graves, del tipo racistas o similares" y cuando estos "van a más" tras medidas preventivas. No obstante, con esta situación reglamentaria en la mano, esta suspensión llega después de que el fútbol español no se haya detenido ante insultos racistas, machistas y homófobos en repetidas ocasiones. 

El "maricón" como arma arrojadiza

En un deporte sin ningún referente abiertamente homosexual en España, la homofobia ha sido una herramienta utilizada de manera recurrente por muchos aficionados para descalificar a futbolistas rivales. Durante prácticamente todas sus carreras, futbolistas reconocidos como Pep Guardiola, José María Gutierrez 'Guti' o Míchel González han sido perseguidos por rumores falsos sobre su sexualidad, cánticos homófobos y la palabra "maricón". Incluso retirado y ya ejerciendo como entrenador, este último se vio forzado a responder en Twitter a un usuario que le preguntaba por este vitalicio apelativo. 

El racismo y los plátanos contra Dani Alves y Kameni

Wilfred, el histórico portero nigeriano del Rayo Vallecano sufrió cánticos como "negro cabrón, recoge el algodón" 

El racismo ha sido siempre una constante en los campos de fútbol españoles, algo contra lo que la Liga asegura luchar en el comunicado en el que apoya la decisión de suspender el partido de este domingo. No obstante, sus actuaciones no prueban en exceso esta afirmación. Antaño, futbolistas como el guardameta nigeriano –precisamente del Rayo Vallecano– Wilfred tuvo que sufrir cánticos del calado de "negro cabrón, recoge el algodón". Él, prefería tomarse estos abusos con humor. "Es normal, soy moreno y habiendo parado como hoy... esperaba que la gente me chillara", convirtiéndose en una leyenda del club por dicha actitud y su desempeño como profesional. 

El caso más polémico y sangrante en este tipo de abusos se dio en 2014, en un encuentro entre el Villarreal y el FC Barcelona. Al ir a sacar un córner, el defensa azulgrana Dani Alves presenció cómo le arrojaban un plátano, algo que ya había sucedido a otros futbolistas como Carlos Kameni. Entonces, como respuesta a esta descalificación, el brasileño abrió la fruta y le dio un bocado antes de reiniciar el juego, una respuesta al racismo que dio la vuelta al mundo.

No obstante, dicho hecho no fue merecedor ni siquiera de una suspensión momentánea del partido. La RFEF, a través del Comité de Competición, castigó el suceso con una simple sanción de 12.000 euros y rechazó la posibilidad de cerrar el estadio en un partido próximo del equipo. 

El día que un árbitro convenció a Eto'o a seguir jugando

Este domingo, fue el árbitro quien, con el reglamento y ambos equipos de su parte, decidió suspender un partido por cánticos de la grada hacia un futbolista. Sin embargo, en 2006 el delantero camerunés del FC Barcelona Samuel Eto'o vivió una situación completamente opuesta en La Romareda, terreno del Real Zaragoza.

Tras haber sufrido cánticos racistas en el mismo campo la temporada anterior –imitaciones del sonido de un mono e incluso lanzamiento de cacahuetes– el futbolista revivió una situación similar, algo que también sufrió en 2016 el delantero del Athletic Club Iñaki Williams en Gijón y que tampoco supuso la suspensión del partido. Pese a la petición de la megafonía, los improperios no cesaron y Eto'o se mostró decidido a abandonar el partido.

Entonces, el colegiado Víctor Esquinas Torres y los futbolistas zaragocistas retuvieron al camerunés y le convencieron para proseguir el encuentro. Posteriormente, el club aragonés fue multado con 9.000 euros. El delantero ha agradecido a posteriori la actitud apaciguadora del colegiado en ese momento, un hecho que, sin embargo, refleja el cambio de la conciencia social de este problema en el país y con él de la actitud de la Federación y los árbitros al respecto. 

El machismo de los ultras del Real Betis

Más allá de la homofobia y el racismo, el machismo también ha sido castigado de manera mucho más benevolente en el fútbol español. El caso más reciente y recordado se vivió en el Benito Villamarín, campo del Real Betis. "Rubén Castro alé, Rubén Castro alé, no fue tu culpa, era una puta, lo hiciste bien". Ese fue el cántico que en 2015 se profirió desde el sector que aloja al 'Supporters Gol Sur', sector ultra del equipo sevillano.

Con estos términos, hacían referencia a una acusación que el entonces delantero de su equipo tenía abierta por un caso de violencia machista, que finalmente fue archivado. En aquel caso, la Fiscalía de Sevilla también decidió finalmente archivar las diligencias de investigación que buscaban castigar dichos cánticos machistas.

Dichas diligencias fueron abiertas tras una petición de la entonces fiscal jefe de Sevilla y actual Fiscal General del Estado, María José Segarra, y no de la propia Liga como organización. No obstante, la institución dirigida por Javier Tebas sí tomó la iniciativa al comienzo del 'caso Zozulia', interponiendo una denuncia contra 17 aficionados del Rayo Vallecano por supuestas amenazas al ucraniano tras su fichaje por el equipo madrileño. La denuncia fue desestimada por el juzgado número 30 de Plaza de Castilla de Madrid.