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"Todo lo que hago se interpreta mal"

Mourinho dice que celebró el gol con su hijo, sentado detrás del banquillo rival

GONZALO CABEZA

Mourinho no nació para ser actor secundario. Otro papel que no sea el de centro de atención de la situación para él no tiene sentido. Hoy, como casi siempre, volvió a centrar las miradas. En lo positivo destacan sus cambios buscando revertir una primera parte que no le había gustado nada. No tanto por demérito propio como por el buen hacer del
Villarreal. 'Eran mucho mejores que nosotros y el resultado no era justo. El 2-2 era completamente injusto, deberíamos habernos ido 1-3 al descanso', reconoció el portugués.

Desde esa inferioridad llegaron los cambios. Primero Lass por Khedira, un cambio que, en apariencia, sólo era una permuta de peones con alguna característica diferente, pero que, según Mourinho, era casi una obra de ingeniería. 'El equipo no estaba bien, Lassana tampoco, y tenía que hacer algún cambio. Para jugar sólo con tres atrás me parece mejor Khedira que Lass. Yo tenía pensado quitar a Albiol y para eso podía retrasar a Khedira y que jugase de central, e incluso poner a Ramos de delantero. Para leer el partido hay que analizar el momento, pero también reducir lo imprevisible. Es un cambio que hice bien', se congratuló el técnico. No le gustó tanto a Lass, que se fue del campo antes de que concluyese el encuentro.

Después de aquel primer relevo pasó la segunda fase de su plan, esa que ya estaba en su cabeza en el intermedio. Quitó a Albiol y metió a Kaká, al que elogió. 'Lo ha hecho muy bien en un momento en el que para ellos era difícil parar nuestro ritmo, con Di María y Marcelo abiertos en banda, Cristiano y Benzema con los centrales y Kaká y Özil, detrás. Seis jugadores y Xabi, contra eso poco podía hacer el Villarreal, más allá de una contra y marcar un gol', aseguró. Entre los sorprendidos por los cambios no estaba Carvalho: 'Estos cambios ya los hacía en el Chelsea cuando el equipo se partía'.

El protagonismo de Mou fue también,como es habitual,  por su querencia a la bronca

El protagonismo de Mou no fue sólo por las argucias de pizarra, también, como es habitual, por su querencia a la bronca. Hoy, tras el tercer gol, se fue a celebrarlo al banquillo visitante con el consiguiente enfado de los amarillos. 'Todo lo que hago siempre se interpreta de manera negativa. Contra el Levante hago un cambio preparado tres días antes, el de Pepe y Carvalho, y fui insultado. Tengo que pedir permiso a mis adversarios para hacer los cambios que quiero. Sobre lo de la celebración, juro por mi hijo que he ido a celebrar el gol con él, que se sienta detrás del banquillo visitante. Ellos pensaron que yo estaba ahí de cachondeo para provocar. Espero que, cuando juro por mi hijo, me crean', explicó Mourinho.

Juan Carlos Garrido, técnico del Villarreal, exoneró al luso de culpa aunque, eso sí, también tuvo tiempo para cargar contra el árbitro: 'Pitó con miedo a equivocarse contra el Madrid, merecemos el mismo respeto, en este campo hay mucha presión'. La conferencia de prensa de Garrido sólo tuvo tres preguntas. Dos, sobre el juego, contestadas con evasivas, y la otra, del arbitraje, solventada con una larga perorata en la que elogió al Madrid y cargó contra el trencilla de turno.

La nota más positiva para el Madrid, sin contar con el resultado final, fue el gol de Kaká, un síntoma más en una recuperación necesaria. 'Para él no podía ser mejor, ha hecho un gol fundamental', comentó Mourinho. El brasileño salió con una sonrisa en la boca después del encuentro. 'Dedico el gol a mi familia, hoy no podíamos fallar', comentó Kaká, que se mostró feliz por jugar con 'el mejor jugador del mundo', en referencia al decisivo Cristiano.

El portugués, que marcó un gol con la izquierda, otro con la derecha y otro más de cabeza, se mostró satisfecho con su actuación pero quiso cargar las tintas en otro lado: 'Mis compañeros han estado fantásticos y la afición ha empujado mucho'.