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La Liga se aleja de las galaxias

Arranca el campeonato tras un verano sin fichajes estratosféricos, en el que el Madrid sirve de ejemplo. Volvió a apostar por jugadores nacionales, como en los viejos tiempos. El más mediático, Kevin Prince Boateng, un futbolista en el ocaso para Las Palmas.

El Madrid se olvidó de Pogba y apostó por recuperar a Morata y Asensio, que marcó en la Supercopa de Europa. /AFP

MADRID.- No todo es un galáctico. Los tiempos han cambiado. Al final, ni Florentino Pérez vio bien pagar 120 millones de euros por Pogba. Fue, en realidad, un verano raro, en el que el fichaje más mediático fue Kevin Prince Boateng, ese futbolista con nombre de estrella de pop al que solo le faltó casarse con una de las Spice Girls. Ahora, en su última estación, ha venido a Las Palmas, donde le hará falta protección solar.

Viene sin complejos y a jugarse la permanencia. Algo cambió en Boateng y en la Liga, que no sólo cambió de patrocinador. También de ideas: ya no se firman hipotecas a 35 o 40 años y los fichajes, como nuestras casas, son de este mundo.

1. Sampaoli, frente a la lógica

A falta del round final, o de que un fax lo pueda cambiar todo, la Liga vuelve a su Edad Media. Si Boateng no lo impide, no han llegado futbolistas para hacer la competencia a Messi, Cristiano o Griezzman en las estadísticas. Visto así, solo queda confiar en esos entrenadores especializados en obrar milagros. A un clásico como Simeone, se le une Jorge Sampaoli, un técnico de primer orden para el Sevilla. Un hombre que ya hizo campeón de América a Chile. Un currículum que es un cheque al portador, aunque antes deberá construir un equipo nuevo, el Sevilla, reformado de arriba a abajo. Le han dicho que no va a ser fácil, pero él dice que puede con todo. La realidad es que a Messi ya lo venció con Chile, en la Copa de América.

2. Fichajes de la clase media

Fue un verano tan extraño que las dos grandes presentaciones del Madrid fueron dos futbolistas, Morata y Asensio, que vuelven a casa. El Barcelona llenó la casa de defensas franceses (Umtiti y Digne), concedió un voto de confianza a Arda Turan y le quitó a André Gomes al Madrid. En el Valencia llegó Nani que ya no es ni sombra del extremo que fue en el Manchester United. Pero esta vez no había para más. Hasta el Villarreal, club tan modélico, se contagió de tanto calor y despidió a Marcelino, su entrenador, en las condiciones más anómalas. Para sustituirlo ha venido uno, Fran Escribá, un hombre de la clase media para un equipo de Champions. Decididamente, los tiempos han cambiado. No sólo fue un golpe de calor.

3. El famoso '9' de Simeone

De todos, el más fiel fue el Atlético, que repitió la canción de cada verano, la de recorrer el mundo en busca de un delantero centro. Al final, se decidió por Gameiro. Un plan distinto al de Fernando Torres y un perfecto desafío para un hombre que los necesita: Simeone. Desde que se marchó Diego Costa, no da con la tecla. Ni Jackson ni Mandzukic. Las consecuencias fueron gravísimas. Así no se puede ganar la Liga ni cerrar esa herida de la Champions, que metió al entrenador en el diván por unos días. Hoy, sin embargo, ya pidió perdón. No se podría iniciar una temporada con mal de amores. Sería como irse de vacaciones sin dinero.

4. Héroes del pasado

En una Liga más humana, las diferencias las marcan los banquillos. Ahora, hay que ver si esto, en realidad, es un dato decisivo, si esos hombres ganan más partidos de los que pierden. Vuelven a España dos entrenadores, Juande Ramos y Quique Sánchez Flores, después de pelear años en el extranjero. Pero de ellos jamás se olvidará que fueron capaces de sacar petróleo en su época a Real Madrid y Atlético. Ahora, Juande viene al Málaga y Quique al Espanyol, donde se ha rodeado de esa vieja guardia (Reyes, Jurado, Roberto....) que tanto le ayudó a ganar la Europa League con el Atlético. La fidelidad no es cara.

5. Asensios en vez de Pogbas

También habrá pie para el romanticismo, imprescindible con equipos como el Leganés sin olvidar nunca a Eibar o Sporting, que sigue nutriéndose de jugadores a coste cero. También de románticos como Paco Jémez que, ahora en el Granada, sigue diciendo que "el balón es innegociable" como decía en el Rayo. De valores añadidos como el Celta de Berizzo, capaz de enamorar al mundo, o el Atlhetic de Valverde. Mezclas extrañas como el Betis y la Premier League de donde viene Poyet, su nuevo entrenador. Pero sobre todo la sensación de que, sin fichajes heroicos, esto se ha igualado. Asensios en vez de Pogbas. Hasta ese puede ser el eslogan de la nueva Liga, la Liga Santander 2016-17. Kevin Prince Boateng no fue suficiente.