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La represión policial en Vallecas se incrementa tras el asesinato de 'Jimmy'

La Policía somete a un fuerte acoso a los hinchas del Rayo Vallecano en su estadio después de que miembros del Frente Atlético asesinaran a un ultra del Deportivo

El grupo Bukaneros ayer en el estadio de Vallecas.

HÉCTOR JUANATEY

MADRID.- En la pancarta, observada con sumo interés por parte de algunos de los agentes de Policía, se podía leer: “El machismo mata”, un mensaje que difícilmente podría interpretarse como algo más que una denuncia a los asesinatos por violencia machista. No obstante, los agentes de Policía y la Comisión de Seguridad del Rayo Vallecano debieron advertir que tal mensaje no debía ser mostrado en un campo de fútbol.

La escena sucedió este domingo, al comienzo del partido que disputaban en el estadio de Vallecas el Rayo Vallecano y el Villareal. Desde el asesinato de 'Jimmy', un ultra del Deportivo, en los aledaños del estadio Vicente Calderón por parte de ultras del Frente Atlético, las medidas de control en los estadios se han recrudecido, tal y como anunció Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y exmiembro de Fuerza Nueva. Los ‘Bukaneros’, ultras del Rayo Vallecano, ven sin embargo en estas medidas de control nuevas formas de represión. Así lo han comprobado los dos últimos partidos que su equipo jugó en Vallecas, contra el Córdoba y el Deportivo. En ambos encuentros tanto la Policía como la Comisión de Seguridad del club les impidieron acceder al estadio con sus pancartas habituales, prohibiendo incluso la entrada de un gorro con la palabra “Antifascista” en la parte delantera.

Por todo ello, ‘Bukaneros’ quiso invitar este domingo a periodistas, políticos y miembros de la sociedad civil al estadio para que pudiesen comprobar por sí mismos los métodos que utiliza la Policía en el interior del mismo.

La entrada al estadio

En el fondo donde se sitúan los ‘Bukaneros’, el único que hay en el estadio de Vallecas, entran alrededor de 2.000 personas, no todas ultras. Acceden al estadio por la puerta número 1, donde únicamente hay cuatro tornos. A su lado está la puerta número 3, inutilizada excepto para echar a los aficionados que la Policía no deja entrar en el recinto.

Este domingo fueron requisadas un gran número de bufandas de ‘Bukaneros’ por el único hecho de estar decoradas con una calavera, el logo de los ultras del Rayo

 entrada al estadio simula la de un aeropuerto, cacheos incluidos. Los miembros de la Comisión de Seguridad del club y la Policía registran incluso la vestimenta que portan los aficionados, sean bufandas, camisetas, gorros, etc. Este domingo, como pudo comprobar quien escribe esta pieza, fueron requisadas un gran número de bufandas de ‘Bukaneros’ por el único hecho de estar decoradas con una calavera, el logo de los ultras del Rayo.

Asimismo, banderas con los colores blanco y rojo eran apartadas de forma arbitraria. Todas las pancartas y carteles tenían que abrirse en un lateral para que la Policía y la Comisión de Seguridad determinasen si podían mostrarse o no en la grada. Insólitamente, una pancarta que decía “El machismo mata” y otra que rezaba “Ultras Sí Política” fueron apartadas porque, supuestamente, incitaban a la violencia.

Además de los cacheos, que incluyeron el registro de un bebé y la barriga de una mujer embarazada, la Policía, también de forma arbitraria, apartaba a algunos aficionados, a uno de los cuales un agente le cogió el teléfono móvil para revisar él mismo sus fotografías. Dos personas fueron expulsadas del estadio sin motivo aparente y de forma violenta por parte de la Policía, que posteriormente, pese a que los invitados habían observado todo lo sucedido (agentes empujando hasta sacar del estadio a ambos), se excusaron asegurando que habían sido escupidos y empujados. Así quedó reflejado en el acta de seguridad que redacta al finalizar el encuentro la Comisión de Seguridad del Rayo Vallecano. Este acta pasa posteriormente al Consejo Superior de Deportes y de ahí a la Comisión Antiviolencia, que tendrán que determinar si estos dos hinchas son sancionados o no (las multas oscilan entre los 3.001 y los 6.000 euros).

Para ‘Bukaneros’, la Delegación del Gobierno ha encontrado la mejor excusa en el asesinato de ‘Jimmy’ para incrementar la represión en el barrio de Vallecas y sobre todo en la hinchada del Rayo, conocida por su ideología de izquierdas y por sus reclamaciones políticas en los partidos, como así hicieron contra el Villareal sacando dos pancartas: una contra los desahucios y otra denunciando la situación que atraviesan los enfermos de hepatitis C.

Jorge García Castaño, exconcejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid y una de las personas invitadas ayer, ha declarado a Público.es que “la Policía actúa con una agresividad que no se correspondía con el ambiente festivo que había entre los aficionados”. Ha asegurado, además, que "no es presentable que se censuren opiniones políticas y reivindicaciones que no tienen que ver en ningún caso con la violencia".

En la misma línea se pronuncia Miguel Urban, hasta este sábado candidato a la Secretaría General de Podemos en la Comunidad de Madrid y también invitado al encuentro, que ha expresado que aunque la seguridad en los estadios sea “fundamental”, le ha chocado “como la Delegación del Gobierno es tan permisiva con los grupos de extrema derecha y persigue a hinchadas como los Bukaneros”. “Es impresionante cómo la seguridad del campo se dedicó a retirar las pancartas con mensajes políticos”, ha dicho para concluir que “en el campo se notaba cómo los Bukaneros eran queridos” por toda la afición.

Ante la presencia de los invitados, el vicepresidente del Rayo Vallecano, José María Sardá, se acercó al acceso al fondo para comentar que el club, a través de su Comisión de Seguridad, tan solo cumple las nuevas normas de la Liga de Fútbol Profesional, y que no pueden hacer nada. “No podemos decirle a la Policía lo que tienen que hacer”, ha declarado al ser inquirido sobre la actuación de los agentes en el interior del estadio.