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Un triple genial aniquila al Madrid

Baloncesto. McIntyre decide en la prórroga con un gran tiro

GERMÁN ARANDA

Punteado por dos tipos bastante más altos que él, el pequeño gran McIntyre -con 1,75 uno de los más bajos de la ACB- se inventó un triplazo con rectificado en el aire sobre la bocina de la prórroga que neutralizó el que segundos antes había enchufado Prigioni y dio la victoria a Unicaja en un partido cargado de emociones y desacierto.

Lo celebró con reservas Garbajosa, que reconoció a TVE que había sido el partido "más duro psicológicamente" de su carrera mientras el Martín Carpena entero coreaba su nombre. Acababa de derrotar en su debut a los que hace una semana eran sus compañeros, en su segundo debut con el club al que hizo campeón de la ACB antes de volar a la NBA.

Pero no fueron ni McIntyre ni Garbajosa (discreto partido pese a su triple a segundos del final) quienes mantuvieron en a Unicaja dentro de un partido de constantes desaciertos, bajos porcentajes y tímida anotación que en casi todo momento dominó el Real Madrid.

El tremendo partido de Gerald Fitch (26 puntos, explosivo y omnipresente) sirvió para que no se le escapara el encuentro a un equipo que estaba pagando cara la carga de faltas de su juego interior.

Lo aprovechó Tomic para bailar a su ritmo en la zona, convirtiéndose en el único jugador interior acertado (6/9 en tiros de 2) desde cerca del aro. Las riendas del juego las llevó siempre Prigioni, pero el argentino y el croata estuvieron demasiado solos en el ataque madridista, como le sucedía a Fitch en los locales.

Sólo ellos tres (y un poco Freeland en Unicaja) iban encontrando canasta con asiduidad, pero no la suficiente como para que la anotación fuera alta. De hecho, los porcentajes eran pobrísimos y la emoción y la intensidad defensiva eran muy superiores al brillo del juego.

Entre la gran cantidad de faltas que entorpecieron el ritmo del encuentro, el Madrid perdió a Sergio Rodríguez por una contractura y, poco después, Tucker se quedó tendido en el suelo unos minutos por un duro golpe en las cervicales. Tuvo que ser retirado inmovilizado en camilla y poco después fue atendido en el hospital de Málaga.

Sin ellos, Molin dio más minutos de lo habitual a Vidal, que seguramente será importante para paliar sus ausencias. Tras las lesiones, el encuentro prosiguió todavía más espeso en la anotación, con Fitch siempre manteniendo vivas las esperanzas de su equipo. Fue, sin embargo, un triple de Berni Rodríguez y un gancho de Freeland los que forzaron la prórroga. El vendaval de triples de Prigioni ya había empezado para entonces, aunque pagó caro su fallo en el tiro libre. En la prórroga, (en la que también se llevó un de Garbajosa) metió tres de los seis triples del último enloquecido minuto, pero el definitivo e inolvidable fue de McIntyre.