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Ahora Madrid y PSOE entierran la "cultura del pelotazo urbanístico" al anular la última Operación Chamartín

El pleno del Ayuntamiento rechaza el proyecto de la promotora Distrito Castellana Norte

Vista de la sesión ordinaria del Pleno del Ayuntamiento de Madrid ejn el que se ha debatido el proyecto conocido como Operación Chamartín. EFE/Mariscal

AGENCIAS

MADRID.- Los votos de Ahora Madrid y PSOE han conseguido enterrar definitivamente la operación impulsada por la promotora Distrito Castellana Norte en lo que era la última versión de la conocida como Operación Chamartín, impulsada por el PP, que planteaba para el norte de la ciudad la mayor intervención urbanística de Europa. De ese modo, se pone fin así a la "cultura del pelotazo urbanístico", según ha destacado este miércoles el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, en el Pleno del Palacio de Cibeles.

El pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado con los votos de estas dos formación el proyecto defendido y presentado por el Gobierno municipal y los socialistas, denominado Madrid Puerta Norte, frente a la propuesta que hasta ahora estaba sobre la mesa, el de la promotora participada por BBVA (un 75%) y la constructora San José (25%), para desarrollar el ámbito situado en el entorno de la estación de Chamartín. 

La aprobación ha sido respondida con aplausos al delegado Calvo por parte de PSOE y Ahora Madrid, con algunos de sus concejales en pie, y con gritos desde la tribuna de invitados de 'Sí se puede'.

A su vez, Ahora Madrid y PSOE han denegado con sus votos la aprobación definitiva del Plan Parcial de Reforma Interior de la Prolongación de la Castellana, promovido por Distrito Castellana Norte, además de declarar la imposibilidad de la tramitación del convenio urbanístico de gestión y ejecución de dicho plan. Calvo ha recordado que ninguna de las partes ha firmado la aceptación del texto inicial.

El adiós definitivo a la última versión de la Operación Chamartín se produce dos semanas después de conocerse la propuesta del equipo de Gobierno de Manuela Carmena para la ordenación de la zona, que bajo el nombre de Madrid Puerta Norte plantea rebajar a la mitad el área urbanizable (1,7 millones de metros cuadrados) y reduce de 17.000 a 4.600 el número de viviendas construibles.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, conmversa con varios concejales antes del pleno del Ayuntamiento. EFE/Mariscal

El PP y Ciudadanos han mostrado en el debate su firme rechazo a dar por finalizado el plan presentado en febrero del año por las administraciones implicadas (Gobierno central, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento, todas ellas entonces del PP) y la promotora Distrito Castellana Norte (BBVA y San José).

El portavoz de Urbanismo de Ciudadanos, Bosco Labrado, ha pedido a Ahora Madrid y PSOE que recapaciten y que "no atenten contra el principio de seguridad jurídica, que espanta la inversión en Madrid" buscando "excusas para paralizar la actuación urbanística en Madrid". También ha criticado las "falsas mesas de participación", del modelo "porque yo lo valgo". Para Labrado, Madrid Puerta Norte no es más que "un proyecto de fin de carrera, un proyecto imaginario, con nulas posibilidades de hacerse realidad, lleno de quimeras ideológicas" dado que "frenan cualquier operación por ideología".

El PSOE afirma que  si algo ha empobrecido a Madrid han sido los "proyectos faraónicos" como los promovids por el PP

La socialista Mercedes González ha puesto sobre la mesa que el PP, con mayoría en todas las administraciones, "no se aprobó tras 22 años" y 365 días después, "no se ha movido una piedra, ni generado un puesto de trabajo, no se ha remodelado la estación, no hay vivienda, no hay nada". "Ha sido un largo embarazo que no ha traído al mundo nada, con un criterio de todo es urbanizable hasta Burgos dentro de un espejismo urbanístico en una ciudad donde imperaba el pelotazo urbanístico", ha apostillado.

La edil se ha dirigido al PP para espetarles que si algo ha empobrecido a Madrid han sido los "proyectos faraónicos", igual que una pretendida operación en Chamartín con unos costes para el Ayuntamiento de 1.300 millones de euros, lo que ahondaría en la deuda ya "gigantesta" de la ciudad. También ha arremetido contra la operación de Distrito Castellana Norte, que sería "la vuelta al ladrillo y a la burbuja inmobiliaria".

El popular José Luis Martínez Almeida no ha conseguido sacar adelante que se retirara del expediente porque "no cuenta con informes jurídicos", aunque no sean preceptivos. El edil no ha dudado en arremeter contra el "tratado de carmenología" que supuso las declaraciones de la alcaldesa, Manuela Carmena, al término de la reunión mantenida el pasado viernes con Fomento, Comunidad y BBVA, en la que presentó Madrid Puerta Norte.

Martínez Almeida, por otro lado, ha acusado a Ahora Madrid y PSOE de "condenar al paro a miles de madrileños", por lo que "han perdido legitimidad para hablar de empleo". "Han pasado de la ciudad de los cuidados a la ciudad de los parados", ha lanzado, y todo ello con "el revival del urbanismo de Eduardo Mangada".

"Estrategia asustaviejas" del PP

El delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo,  por su parte, ha asegurado al PP que su "estrategia asustaviejas" sobre la parálisis de la inversión ya no convence a nadie y ha planteado al concejal Almeida que en el Pleno parece más bien "el abogado defensor del promotor".

Para contradecir la parálisis inversora de la que les acusa el PP, el delegado ha mostrado toda una batería de titulares periodísticos que daban cuenta del desbloqueo de operaciones como la de Canalejas o Arroyo Fresno.

A la portavoz del PP, Esperanza Aguirre, Calvo le ha recordado que la operación Chamartín ha estado paralizada 23 años "por un mal diseño en el origen", sumado al hecho de que en 2011 fue anulado por los tribunales un plan parcial de reforma sobre esta operación por incumplir la Ley del Suelo de la Comunidad, concretamente su artículo sobre las tres alturas, aprobada bajo el mandato autonómico de la edil. "El PP tenía mayoría en las administraciones pero no aprobó el proyecto. Y no parece que tuviera gran consenso ciudadano, con más de 2.000 alegaciones", ha añadido.