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La caída del sistema financiero catalán El constante desfile por los juzgados, el triste epílogo de las antiguas cajas catalanas

Directivos de CatalunyaCaixa, Caixa Penedès y Caixa Laietana han tenido que pasar por los tribunales en los últimos años por los diversos escándalos que protagonizaron al frente de unas entidades que desaparecieron en muy poco tiempo. El último caso es el del Narcís Serra, presidente de Caixa Catalunya entre 2005 y 2010, que declara a partir de este martes

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El expresidente de Catalunya Caixa Narcís Serra (i) a su salida de la Audiencia Nacional tras declarar como investigado junto a sus directores generales Adolf Todó y José María Loza. | J.P. GANDUL (EFE)

El mapa financiero catalán ha cambiado radicalmente en la última década. El último movimiento ha sido el reciente traslado de las sedes de Caixabank y Banco Sabadell, las dos grandes entidades catalanas, a Valencia y Alicante, respectivamente. Antes, sin embargo, el antiguo mapa de cajas de ahorro ya había desaparecido casi completamente, hasta el punto de que hoy sólo conservan su sede en Catalunya dos entidades pequeñas como son Caja de Ingenieros y Caixa Guissona.

Con la excepción de la todopoderosa Caixabank, el grueso de las cajas catalanas pasó a la historia mediante procesos de fusiones y adquisiciones después de que la crisis económica pusiera de manifiesto la pésima gestión que, en numerosos casos, habían arrastrado. En muy poco tiempo pasaron de ser el gran poder económico local a convertirse sólo un recuerdo del pasado, en buena parte salpicado por una desaforada apuesta por el ladrillo en los años de la burbuja.

Fruto de esta gestión, los últimos años han salido a la luz varios escándalos que han llevado a los tribunales a los responsables de algunas de las antiguas cajas.

A partir de este 20 de febrero, empiezan a declarar los 15 exdirectivos de la antigua CatalunyaCaixa citados como imputados en la Audiencia Nacional por un presunto delito de administración desleal que generó un agujero de 720 millones de euros a la entidad. No es el único escándalo de CatalunyaCaixa, ya que una parte de su cúpula, que presidía el ex ministro socialista Narcís Serra, también tiene pendiente el juicio oral por los sobresueldos que se otorgaron. Directivos de las antiguas Caixa Penedès y Laietana también han pisado los juzgados por escándalos varios. Ninguna de estas entidades existe hoy en día.

Hace una década había una decena de cajas de ahorro de cierta dimensión en Catalunya, de las que sólo resiste Caixabank, aunque transformada en un banco. La entidad de la estrella absorbió Caixa Girona en 2010. Las antiguas cajas Catalunya, Tarragona y Manresa se fusionaron para crear CatalunyaCaixa también en 2010. Dos años más tarde, la entidad fue intervenida y rescatada con 12.000 millones de euros públicos y en 2014 pasó a manos del BBVA. La misma entidad abonó un euro en 2012 para quedarse Unnim, que había sido el resultado de la fusión de las cajas de Manlleu, Sabadell y Terrassa. Caixa Penedès unirse a otras entidades del Estado para formar el Banco Mare Nostrum, pero en mayo de 2013 salió para integrarse al Banco Sabadell. Finalmente, la antigua Caja Laietana quedó disuelta en Bankia, otra entidad rescatada con fondos públicos.

La ruinosa apuesta por el ladrillo de CatalunyaCaixa

¿Qué pasó en CatalunyaCaixa? Según la investigación de la Fiscalía Anticorrupción, entre los años 2000 y 2007 —cuando aún se llamaba Caixa Catalunya— la entidad habría participado en una quincena de operaciones inmobiliarias en las que se habrían producido "notables irregularidades".

Según la instrucción, la caja avaló "la mayoría" de las operaciones analizadas "confiando en la palabra" de los socios en la inversión, "sin informes previos externos independientes al proyecto" y sin llevar a cabo "análisis exhaustivos de aspectos como la solvencia y capacidad de los asociados ". Tampoco se habrían llevado a cabo informes jurídicos sobre los contratos de las operaciones.

La Fiscalía añade que casi todas las operaciones analizadas requerían superar trámites urbanísticos "ineludibles" y de "resolución incierta" antes de poder construir las viviendas.

En algunos casos se adquirieron terrenos no urbanizables o, incluso, declarados de especial interés. El mismo Narcís Serra, presidente de la entidad entre 2005 y 2010, resumió la apuesta por el inmobiliario con una frase reveladora: "Hay cajas que tenían una inmobiliaria, pero nosotros éramos una inmobiliaria que tenía una caja".

Los proyectos especulativos iban mucho más allá de su área de influencia y había, por ejemplo, en Murcia o Polonia. Aparte de Serra, que ha sido alcalde de Barcelona, ​​ministro de Defensa y vicepresidente del Gobierno, los principales imputados son Josep Maria Loza y Adolf Todó. Loza era el director general de la entidad cuando Sierra llegó a la presidencia, mientras que Todó sucedió Loza en 2008 y se mantuvo en el cargo hasta el 2013.

Paralelamente, Serra, Todó y 39 personas más que formaban parte del consejo de administración de la entidad en el año 2010 están a la espera de juicio oral, también imputados por administración desleal, por el caso de los sobresueldos a la entidad . Según la Fiscalía, los exdirectivos aprobaron otorgarse a sí mismos "retribuciones e indemnizaciones desproporcionadas" y "ajenas a la situación real de solvencia" de la entidad ".

Prejubilaciones astronómicas en Caixa Penedès

En mayo de 2014 cuatro exdirectivos de la antigua Caixa Penedès evitaron el ingreso en prisión tras alcanzar un acuerdo con la Audiencia Nacional para devolver los 28,6 millones de euros que se habían adjudicado irregularmente en pensiones y prejubilaciones en 2010, justo antes de que la entidad se integrara en el Banco Mare Nostrum. El acuerdo provocó una rebaja de las penas y, por tanto, permitió esquivar la cárcel a Ricard Pagès, ex director general de Caixa Penedès, y en tres de sus colaboradores, Manuel Troyano, Santiago Abella y Joan Caellas.

Curiosamente, días antes de admitir el delito los cuatro condenados habían defendido su inocencia en la Audiencia Nacional. Paralelamente, hace un par de años 760 trabajadores presentaron una denuncia colectiva para reclamar que su plan de pensiones y previsión social se había reducido fraudulentamente en 8,7 millones de euros. Según acreditó la sentencia de la Audiencia Nacional, los exdirectivos condenados fueron los que se apropiaron de los fondos en beneficio propio.

El fraude de las preferentes de Caixa Laietana

Caixa Laietana fue una de las entidades que contribuyó a inflar el enorme agujero de Bankia, posteriormente rescatada con carretadas de dinero público. La entidad de Mataró fue una de las grandes protagonistas de la enorme fraude de las participaciones preferentes.

Según diversos cálculos, la entidad habría vendido este producto financiero a unos 15.000 clientes, una cifra elevadísima teniendo en cuenta la población de Mataró (125.000 habitantes), donde se concentraba buena parte de su negocio.

Con los años, numerosas sentencias han condenado la entidad —ahora ya como Bankia— a devolver el dinero a los clientes, que no fueron informados debidamente sobre los riesgos de este producto. Además, el ex director general de la entidad Pere Antoni de Doria y ex presidente Josep Ibern, además de otros cinco directivos, fueron imputados por un presunto delito de estafa por la colocación de participaciones preferentes a una familia de Vallgorguina. El juicio se celebró hace un tiempo, pero de momento aún no tiene sentencia firme.